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Relatos eroticos: Nuestro primer trio bisexual

Escucho la llegada de mi esposa, al entrar al cuarto veo algo raro en su cara pero no sé que es, ella empieza a quitarse la chaqueta que lleva puesta, y a soltarse un poco la blusa, los primeros botones pero sin dejar ver nada, hasta el momento nada me parece raro, solo creo que tiene ganas de hacer el amor.

Me mira y me dice, “Traigo un regalito para ti, siempre has querido esto y hoy se te va a cumplir”, me dejó desconcertado por que no sabía a qué se refería, en ese momento escuche un ruido detrás de ella en la puerta de nuestra habitación, le pregunte que había, a lo cual la respuesta fue la entrada de un hombre moreno, como de 1.75 cm de estatura, con una camisa abierta que dejaba ver su pecho bastante marcado y lampiño, con un color, muy llamativo pues no era muy negro pero tampoco era blanco, en ese momento se acerca a mi esposa por detrás, pegando su cuerpo a ella, y poniendo sus manos en su cintura, a lo que ella al sentir aquellas manos grandes y fuertes se estremeció, yo trate de pararme de la cama, molesto por lo que estaba pasando pero ella me dijo que me quedara allí, que esa era mi fantasía y que ella ahora la iba a hacer suya para que disfrutáramos los dos, (hasta ese momento no entendí eso), el empezó a desabotonar su blusa, dejando ver su hermosa piel blanca, que al contraste de las manos de aquel hombre, se veía supremamente excitante, empezó acariciando su estómago muy lenta y suavemente , ella cerró sus ojos y mordió su labio inferior en un gesto de placer y de lujuria diciéndome: “Me excita muchísimo saber que estas mirando como otro hombre me acaricia, me vuelve loca”, pasándose la lengua y mojándose los labios, él siguió acariciándola subiendo las manos hasta sus senos, apretándolos, estrujándolos, no muy fuerte, lo hacía con pasión, juntando uno con el otro mientras besaba sus hombros, esas manos grandes y oscuras tocaban a mi esposa, con mucho deseo, pude ver como sus pezones se ponían duros, indicando su grado de excitación, (Ellos lo estaban disfrutando muchísimo y no puedo negar que yo también, ella tiene unos senos hermosos, blancos, medianos, con unos pezones grandes y deliciosos, que dan ganas de besar, lamer y jalar). Le quitó el sostén y sus senos deliciosos quedaron a merced de las manos de este hombre de color chocolate, que sí lo miraba un poco con envidia tenía un cuerpo perfecto, y era muy atractivo, ahora tocaba sus senos desnudos, recorriendo con la yema de sus dedos los pezones, claro aún no había visto su bulto en el pantalón, pues mi esposa se encontraba frente a él, de hecho su culo estaba pegado al pene de aquel personaje que no dejaba de tocarla, le dio media vuelta y le acaricio la espalda, de arriba abajo, haciéndola estremecer con cada roce, él tiene las manos grandes y fuertes, así que fue bajando hasta que las puso en sus nalgas, apretándolas mientras me miraba, tocando su culo (Que de por si es bastante grande y muy llamativo además de hermoso). Ella se empinaba cada vez que él le apretaba el culo, yo empecé a sentirme tan excitado que mi verga empezó a pararse y mi respiración a acelerar, la beso en la boca, fue un beso húmedo y sonoro, podía ver en la cara de él, que disfrutaba mucho ese beso (Mi esposa besa muy bien, sus besos son orgásmicos). Podía ver como sus leguas se entrelazaban saboreándose la una a la otra y recorriendo la extensión de sus labios con ellas, Él bajo sus manos al broche del pantalón, y la volvió a poner de frente a mí, abrió su pantalón y metió la mano para buscar la vulva de mi mujer, que en ese momento se encontraba mojada, pues su cara de excitación era espectacular, en el momento que el llega hasta su sexo ella gime de placer, se voltea y lo besa nuevamente, él introdujo dos dedos en su vagina haciéndola ponerse arrozuda, ella lo besaba con pasión y un poco de desespero, mientras yo me tocaba la verga con mucho deseo. Y con ganas de ir a participar en lo que estaba pasando.

Empezó a acariciarlo, ahora era muy delicioso ver como sus manos blancas recorrían el cuerpo de este hombre moreno, besando su pecho, el cuello, los pectorales y los pezones de él, bajando muy lentamente por su abdomen marcado, llegando al pantalón de aquel hombre negro (Que debe reconocerlo siempre quiso comerse uno como ese, aunque no sé si ya lo había hecho). Hasta ese momento puede ver su bulto sobre el pantalón, era grande y parecía que se le iba a salir, abrió el botón y siguió muy despacio abriendo los demás (Tenia puesto un pantalón de botones), Le ayudo a quitárselo pasando muy cerca la cara de su miembro, dejándolo en bóxer, lo beso en los muslos, metiendo las manos por las mangas de estos, acariciando sus nalgas, recorriendo su muslos, hasta llegar a su bulto, haciendo una exclamación de sorpresa cuando lo toco y saco muy lentamente una verga bastante grande y un poco gruesa, 20 cms creo yo, lo cual me hizo sentir celoso, (Yo la tengo muy normal) La cogió entre sus manos y empezó a acariciarla, (Nunca pensé ver a mi mujer tocándole la verga a otro hombre y mucho menos delante de mío) me gustaba lo que veía, no sé por qué, se veía muy sexi, muy sexual, era delicioso, morboso, prohibido ver como la miraba y la acariciaba al mismo tiempo que me miraba con deseo, dijo: “No creíste que le cogiera el pene a otro tipo delante de tuyo?” , él se encontraba muy excitado también, se notaba por la erección y porque se encontraba mojado también, ella me miro con morbo, saco su lengua y la paso muy lentamente por la punta de su pene, haciéndolo estremecer de placer (Siempre me dijo que no sabía si podría hacerle eso a otro hombre que no fuera a mí) pero se encontraba tan excitada (No sé si alguna vez ha tenido esta fantasía o si tiene alguna en realidad, me imagino que sí).

Hasta que decidió meterla en su boca, la saboreaba como su fuera un helado de chocolate, no lo podía creer, la veía haciéndole sexo oral a este negro con tanto placer, lo hizo acostarse en la cama, prácticamente a mi lado, mientras seguía chupando y acariciando ese pene, fui hacia ella, para acariciar su espalda a lo que ella me recibió con un beso en la boca y me pregunto con una cara muy picara: “Te saben rico mis besos??”, yo me quede sorprendido mientras ella besaba el cuerpo de aquel hombre hasta llegar a su boca nuevamente, estaba muy mojada y excitada, aunque todos lo estábamos, tenía un sabor a sexo, a pasión, en sus labios, se acomodó en cuatro de forma que su sexo prácticamente que do en mi cara, no pude resistir y empecé a besar sus nalgas, lamiendo su culo y su vagina que estaba supremamente jugosa, se corrió hacia donde estaba el y empezó a montarse de forma que pudiera excitarse con esa verga, dijo: “Esto es lo que quieres verdad???”, me cogió la mano haciendo cogerle el pene a él, lo coloco en la entrada de su vulva, haciendo que le frotara el clítoris con la punta del pene, después de hacer esto un rato y excitarse aún más, empezó a meterse esa cosa muy despacio en su ser, a medida que entraba, lo metía un poco y lo volvía a sacar un tanto, su cara se transformaba en una mezcla de placer y de dolor, yo le miraba la cara, viendo los gestos que hacia me excitaba aún más, el también me miraba mientras mi esposa se sentaba en su miembro, preguntándome si me gustaba lo que veía, cuando entro toda su carne en ella, me dijo que me hiciera detrás, yo veía como estaba dentro de ella, se veía delicioso, morboso, ella gemía cada vez que entraba en su cuerpo, y yo me volvía loco mirando el espectáculo desde atrás, empezó a cabalgarlo sin parar, yo veía su culo moverse de arriba a abajo, con esa verga negra, que entraba y salía brillante con sus jugos, me dijo que le besara las nalgas y el culo, cuando le metí la lengua gimió y se estremeció, mientras yo me deleitaba lamiéndola, se quedó quieta con ese pene adentro y se volteó quedando su vagina frente a mí, “Quiero que me la chupes, mientras tengo esto dentro de mí”, yo me acerque muy despacio lamiendo su clítoris mientras él la mantenía penetrada, sentía que mi verga iba a estallar, ella se movía de arriba abajo mientras yo la lamia, era delicioso ver ese trozo negro dentro de su vulva, rosadita y jugosita, tan cerca de mi cara, olía a sexo, era muy excitante; era inevitable que mi lengua alcanzara a tocar la verga de él y de un momento a otro ella se saca esa cosa jugosa y mojada, grande, palpitante, y antes que yo pudiera hacer algo la mete en mi boca, yo le dije que porque lo hacía me dijo: “Yo no soy la única que se van a culear hoy aquí, si quieres que lo siga haciendo tú vas a probar también lo que yo siento, ese es el pago”, ella se corrió hacia atrás colocándose en la cara de él, para que le chupara la vagina, mientras yo chupaba la verga de él, chupaba su panocha bebiendo sus jugos deliciosos, besando su ano y penetrándolo con su lengua, ella me miraba con esa cara de angustia y placer que pone cuando está muy excitada, así mismo me besaba en la boca y me hace mamar la verga de aquel negro junto con ella, nos besábamos con el miembro de él en la mitad de nuestras bocas, me sabia delicioso, no se por qué, me excitaba pensar que estaba haciendo el amor con mi esposa y adicional a eso estaba mamándole la verga a un hombre, junto con la boca de mi mujer que en ese momento se encontraba deseosa, lentamente él lamia su chochita desde su clítoris hasta su ano lo que la hacía erizarse y besarme muy profundamente, podía sentir el sabor del pene de aquel negro en sus labios, sudaba con los movimientos que hacía, buscando placer, hizo que cambiáramos y yo quede en la cama acostado, haciendo lo que él había hecho antes, le lamia la chochita a mi mujer mientras ellos me chupaban la verga a mí, sentí como me chupaban las huevas, y también sentí como me empezaron a tocar el culo, yo intente pararme pero ella no me dejo, me dijo: “Tranquilo yo soy la que te está tocando”, pero después sentí como ponían una lengua en mi ano, haciéndome sentir mucho placer, (Nunca me han chupado el culo y se siente delicioso), el problema fue cuando empecé a sentir que me metían un dedo en el culo, aunque para ser sincero se sentía bien, yo estaba muy excitado y creo que mi culo estaba ya muy dilatado porque puede sentir como iban metiendo más dedos, sin para de mamarlo; sentí cuando él se puso de pie delante de mi mujer para que se lo mamara, o eso era lo que yo creía, no podía ver nada, solo tenía frente a mí el culo de mi mujer; puede escuchar como lo chupaba, pero de un momento a otro sentí la punta de la verga de él, en la entrada de mi ano, empezó a empujar, al principio me sentí muy raro, me quise quitar pero ella me dijo: “Recuerda, ese es el pago”, ese negro tenía la verga muy grande, me empezó a doler pero él se quedaba quieto, para que me fuera acostumbrando y así lo fue metiendo más y más, yo me comía el culo de mi mujer con mi boca, ella se quitó y me beso preguntándome si me gustaba lo que me estaban haciendo, que eso sentía ella o más o menos cuando la penetraba, en ese momento el negro me estaba dando por el culo, ella empezó a mamarlo mientras el negro me culeaba, lo saco y se lo metió a mi mujer, que estaba esperando que termináramos de culearla, volvió a cabalgarlo y cuando menos lo pensó le empecé a chupar el culo, lo tenía muy rico y estaba como preparada para ser penetrada, me dijo: “No lo pienses tanto y mételo ya”, a lo cual yo no me demore y se lo fui metiendo muy despacio y ella lo estaba disfrutando muchísimo, yo creo que nunca en la vida pensó tener dos penes dentro de ella al mismo tiempo, yo me sentía muy, muy bien, no me puede aguantar y me vine dentro de su culo, yo me quite y vi como ella se volteaba en la cama quedando debajo de él, era muy rico ver como ese negro le daba clavo a ella, haciéndola llegar, tuvo un orgasmo delicioso, se notaba en su cara y en como su cuerpo se estremecía, cuando él estaba a punto de venirse, ella le dijo que se saliera e hizo que él se viniera en la cara y en sus senos, diciéndome: “También querías que hiciera esto verdad, pues ahora me van a limpiar” ella nos hizo que le limpiáramos la cara y el cuerpo con nuestras lenguas y así terminamos, besando entre los dos todo su cuerpo, cansados de la faena que acabábamos de vivir. Claro que al rato mi mujer, hizo que le diera al negro por el culo para que así estuviéramos a mano todos.

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Titulo: Relatos eroticos: Nuestro primer trio bisexual

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