Una novia impaciente
Era tarde, estaba cansada después de un largo día de trabajo. Llegué a mi casa y lo primero que hice fue meterme en la ducha. Necesitaba relajar los músculos. Mientras el agua caía, empecé a pensar en mi chico. Era temprano para que él volviera, todavía faltaban 3 horas para que acabase su jornada laboral. Y yo empezaba a calentarme de pensar en sus besos, en sus caricias. Deseaba tenerlo aquí y ahora, penetrándome con fuerza. Y todavía faltaba un buen rato para que llegara… ufffffffffff. Entonces la idea me vino a la mente. Haría precalentamiento viendo una película….inspiradora. Salí de la ducha y me sequé con cuidado, acariciando mi cuerpo, preparándome para lo que mi cuerpo sabía que se aproximaba. Una vez que estuve seca, me dirigí al ordenador y busqué una de las pelis que mi novio había bajado para nuestro disfrute mutuo. No pensé mucho a la hora de escoger una, pillé la primera que vi y me puse cómoda en la silla. La película empezó en la pantalla y yo también empecé a tocarme. Mis manos bajaron a mis pechos, acariciando mis pezones, sintiendo cómo se endurecían entre mis dedos mientras dos chicas en la pantalla se besaban y tocaban delante de un afortunado chico que disfrutaba del espectáculo. Mis dedos se encaminaron hacia una zona baja de mi cuerpo que emanaba calor, un calor húmedo que empezó a impregnar mis dedos mientras acariciaba mi húmedo coñito.
Tan concentrada estaba en mi placer que no escuché la puerta abrirse, ni sentí unos ojos que me atravesaban con deseo desde el marco de la puerta del dormitorio. Yo seguía a lo mío cuando unas manos fuertes agarraron las mías. Me sobresalté y me fui a girar para ver al dueño de aquellas manos, aunque por el anillo ya sabía quién era. – No te gires putita – me dijo él – no has podido esperarme o qué, zorra? – Solo de escuchar esas palabras salir de su boca me humedecí más y más.
- No podía aguantar más, amor, además faltaba mucho para que llegaras; si hubiera sabido que ibas a llegar antes te habría esperado.
- Es que eres muy zorra. Necesitas tener ese coño lleno corrida tras corrida. Pero no me esperaste. Creo que te mereces un castigo, un castigo como la puta que eres. – Antes de que pudiera decirle nada, metió sus dedos en mi boca impidiéndome hablar, echando mi cabeza hacia atrás.
- Así que esto es lo que te gusta ¿no? – me dijo señalando la pantalla con la mano que tenía libre. En ese momento se veía a una de las chicas metiendo su mano completamente en el coño de la otra, que se expandía para recibir ese puño chorreante de sus flujos. Yo nunca había experimentado hasta ese punto, me gustaba verlo pero no creía posible que algo así pudiera entrar en mí. Intenté negar con la cabeza pero mi chico me giró con la silla incluida.
- Sí, eso es lo que te gusta, puta, así que hoy vas a probarlo, perra. – Mis ojos se abrieron más al oír eso, su mano no podía entrar ahí, era enorme. Apartó la mano de mi boca y le dije:
- Amor, por favor, tu mano es muy grande, no va a entrar.
- Calla, perra, sí que va a entrar, claro que sí, además es parte de tu castigo, ya estoy duro de pensar cómo vas a sentir mi mano en tu coño mmmmmmmmm tan estrechito y húmedo.
- Peque, por favor. Haré cualquier otra cosa.
- ¡No, puta, vas a tener mi puño en el coño, ese es tu castigo, abre las piernas para mí!
Cuando se empeñaba en algo no había lugar para la discusión, así que procedí a abrir mis piernas para él.
- Mmmm precioso, tan rosado y húmedo, estás ya preparada para mi. – Empezó a pasar la lengua por mi coño a lametones precisos y fuertes que me hicieron gemir – Ohhhhh sí, no paressss!
Dejó de chuparme para besar mi boca hambrienta, yo saboreé mis jugos en sus labios mientras empezaba a meterme un dedo despacio en el coño, tanteando.
- Estás chorreando, perra, esto va a ser fácil – me dijo mientras metía un segundo dedo despacio, haciéndolos girar, ensanchándome. Yo no paraba de gemir. Sentí el tercer dedo entrando y casi a continuación el cuarto. Ahí es cuando empezó a meter y sacar los dedos que estaban ya dentro.
- Ves, puta, ves como entran bien? Es que eres muy guarraaaa.
- Siiiiiiii siiiiiii, soy tu puta, tu puta, fóllame con tu mano, cabrón. – Ya había enloquecido, las palabras y gemidos salían sin parar de mi boca casi sin sentido – Siiiiiiiiii,siiiiiiiiiiiiiii.
En ese momento, entró el quinto dedo y empezó a empujar hacia adentro despacio. Al principio sentí un poco de dolor, pero estaba tan húmeda y cachonda que solo quería más y más puño dentro.
- Siiiiiiiii cabrón, fóllame, fóllame con la mano, métemelo yaaaaaaaaaaaaaaaaa.
- Tómalo entero, putaaaaaaa – Con un empujón más entró por fin y yo chillé de placer.
- ¡Oh diossss diosss! ¡Te tengo dentro, todo tu puño, ohhhh si, cabrón, que ricooooooo!
Él me miraba con los ojos llenos de lujuria, sin poder creer todavía que todo su puño estuviera totalmente dentro.
- Ya sabía yo que eras una buena putita….mi putita.
- ¡Sí, tu puta, soy tu puta. Diosssss, necesito sentir tu polla dentro!
- ¡Oh si perra, claro que sí, estoy duro a reventar, ahora te vas a enterar!
Sacó su mano despacio y la reemplazó rápidamente por su polla que estaba dura como nunca.
- ¡Toma polla, zorra, toma!
Empezamos a follar como perros, salvajemente, clavando las uñas en su espalda, besándonos, como si el mundo se acabara mañana. Las embestidas eran brutales, los dos gemíamos pidiendo más y más.
- ¡Perra, me quiero correr en tu culo! ¡Quiero llenar de leche ese culo de puta que tienes!
- ¡Oh siiiiiiii, reviéntame el culo siiiiiii!
Sacó su polla de mi coñito caliente y casi del tirón la introdujo en mi ano. Estaba tan llena de jugos que resbaló como nunca.
- ¡Ahí la tienes, puta, ya tienes mi polla en tu culo guarraaaaa….!
- Siiiiiiiiiiii ahhhhhhhhh siiiiiii no pares de follarme!
Estaba a cuatro patas en el suelo mientras me follaba el culo sin piedad. Yo estaba cada vez más cerca del orgasmo y sabía que a él tampoco le faltaba mucho.
- ¡Cabrón lléname el culo de leche, lléname, lléname!
Eso lo llevó al límite y justo antes de correrse metió sus dedos en mi coño para tocar mi clítoris lo que me hizo correrme con él.
- ¡Tómala puta, tomaaaaa tomaaaaaaaaa!
El orgasmo fue brutal para los dos que acabamos extenuados en el suelo, llenos de sudor y todavía unidos.
- Puffffff ha sido increíble, peque. Al final me ha gustado mi castigo – le dije medio riéndome.
- Pues tendrás que ser mala más a menudo ¿no?
- Sí, seré una auténtica diablesa.
Aunque fuí sometida, me gustó
Hola, este es mi primer relato, pero tiene la virtud de ser real… lo recuerdo y parece que lo estoy viviendo.
Empezare por presentarme (pero que lastima que no se puedan anexar fotos) soy una mujer de 30 años, casada desde los 20 y con una vida acostumbrada a mi familia. Mi cuerpo me gusta y creo que a muchos hombres también, pues cuando salgo me gusta voltear de repente a donde hay personas y siempre existe mas de uno que lo descubro mirando mis piernas y mis glúteos. me gusta cuidarme por lo que hago ejercicio para conservar mi vientre plano, mis piernas y mi trasero firmes, mis pechos son medianos y en general creo que soy bonita, pero mas cuando me rio.
Después de varios años de matrimonio el sexo se ha vuelto rutinario por lo que primero quise darle una variante y me compre ropa de enfermera, de domestica, negligés y varias prendas que me hacían ver sexy… pero el solo se fijaba en si y no tomo en serio el juego.
Hasta que un día una amiga me platico sobre el ambiente swinger y se me hizo interesante.
Entre a investigar y cada vez mas me gustaba leer las historias de satisfacción que dicen ocurre en esas reuniones… Por cierto se lo platique a el a manera de curiosidad pero solo me dijo, “eso es cosa de putas y cornudos” así que mejor deje el tema por la paz.
Me inscribí a varias comunidades swinger y con el tiempo ya tenia muchas parejas conocidas que me platicaban sus experiencias y eso me excitaba… Ahí supe el significado de gang-bang y otras modalidades de orgías.
El pensar poder estar en esos grupos y siendo poseída por completos extraños me hacía humedecerme y así tenia muchos tipos de fantasías que me hacían estar despierta noches enteras.
Con el tiempo me hice cotidiana de varios contactos de una pagina swinger y me dieron confianza. En particular había una pareja de mas de 40 años que me tenía maravillada con sus relatos y cuando supuestamente platicaba con ella (digo supuestamente ya que solo era vía texto y nunca le escuche la voz) me describía las virtudes de su marido… me decía que aunque un poco llenito pero tenia mucha agilidad en la cama y un miembro muy grande y grueso… eso me ponía a al 100.
Con el tiempo les tome confianza y hasta nos contábamos “ella y yo” cosas de mujeres.
Por eso fue que no se me hizo raro que un día me invitaran a tomar un cafe para conocerlos y platicar en persona, así que acepte gustosa ya que era por la mañana y mi marido siempre trabaja hasta tarde.
Era una cita solo para conocernos.
Me dieron la dirección de la cafetería y aunque un poco lejos pero me previne y llegue sin problemas. Se me hizo muy pequeño e informal el lugar ya que solo era una accesoria y con cinco mesas a lo mucho. Pero llegue y me senté a esperar que llegaran “mis amigos”.
El dependiente llego muy servicial y me atendió, un tipo alto de estatura y con cabello solo en los costados de su testa. Me sirvió un expreso, muy insípido por cierto y yo sentía su mirada muy insistente.
El me preguntó si esperaba a alguien, entonces le dije que sí, que a dos amigos… me dijo, de casualidad no es usted eva? y sorprendida le conteste que si.
Ah, yo soy Ramiro y Elsa esta por llegar, solo fue a comprar unas cosas al súper (me dijo)…
Siguió diciendo; oye estas muy guapa y que cuerpazo tienes, la verdad yo creí que eras ficticia y que eso es común con los swinger, (yo no me aguantaba la vergüenza).
El tipo se fue acercando y hasta que se paro a mi lado y agarro el respaldo de la silla como si se estuviera recargando.
Me empezó a preguntar que desde cuando era swinger, yo le dije que solo era aficionada a leer historias, pero me dijo que no me creía… Dijo que seguramente yo era muy perversa y otras tonterías que me hicieron sentir incomoda.
Al poco tiempo llego otro tipo y entró a la cafetería, se quedaron viendo y mi anfitrión le dijo al otro que ese día no podía arreglar la puerta y que mejor regresara el lunes. Entonces le respondió que solo iba a aceitar la cortina y para eso tenía que bajarla, así que la dejara reposar de menos 10 minutos, por lo que efectivamente bajo la cortina y quedamos a oscuras.
El prendió el foco que daba una luz amarillenta y muy tenue y regreso a mi lado… La verdad yo ya tenía muchas ganas de irme, pero cuando me intente levantar, el me puso la mano en el hombro y me dijo “no te vayas aun, que Elsa ya no tarda y sería una grosería que la dejaras con las cosas que fue a comprar para atenderte”.
Conforme pasaban los minutos la platica se hizo mas fuerte, pues me pregunto el como me gustaba que me lo hicieran y de que tamaño me gustaban los penes… Yo me puse de mil colores. Pero el muy vivo de repente se bajo la cremallera y se saco el miembro.
Me impresiono, pues realmente era muy grande, no se cuanto en centímetros pero así como lo tenía erecto parecía mas bien del tamaño de una regla de las que use en la escuela (30 cm) y tan grueso como la muñeca de mi mano.
Me dijo, asi te gustan? has tenido mejores que este? al tiempo que me lo ponía muy cerca de la cara… yo me voltee y le dije que no solo había ido parea platicar. Me dijo no te hagas tonta, tu vienes a coger.
Me tomó de la cabeza y me volteo hasta tener su miembro en los labios… Se sentía muy caliente y de cerca se veía muy impresionante. Me empezó a empujar contra su pene hasta que abrí la boca.
La verdad me daba un poco de miedo pues el es alto y fornido, tiene un abdomen voluminoso pero unos brazos muy grandes y unas manos que parecen garras.
No se cuanto tiempo me lo estuvo metiendo en la boca… pero fue mucho.
Hasta que me tomo de los brazos y me levantó. Me inclinó sobre la mesa y sus manazas me recorrían las piernas y el trasero… No fue sutil, me desabrocho mis jeans y los bajo fuertemente hasta mis rodillas.
Me empezó a besar los glúteos y me bajó la tanga… Yo tenía mucho miedo y no le dije nada… sentí su lengua en toda mi intimidad, escuchaba como tronaba su boca y su lengua con cada lamida que me daba… me metió la lengua tantas veces que me empezó a poner los pelos de punta.
Entonces se puso de pie y se bajo completamente los pantalones, yo ya imaginaba lo que iba a suceder…
Sentí claramente como ponía esa bestialidad en la entrada de mi vagina, y empujo de un golpe… creí que me había desgarrado y grité, pero no le importó y empezó a meterlo y sacarlo, cada vez mas fuerte y cada vez mas rápido.
Después del dolor comenzó el placer, nunca había tenido algo tan grande adentro, pero aparte de grande y grueso tiene muy saltadas las venas y se sienten claramente cuando rozan las paredes vaginales.
Me mordía la espalda, me jalaba el cabello y me sentía cabalgada por el. Con sus manazas me apretaba de la cintura y los glúteos.
Nunca me han atraído los golpes en el sexo, pero el empezó a nalguearme, yo le pedí que dejara de hacerlo por que me dolía pero el estaba en su mundo y siguió y ala par que me daba una nalgada también me enterraba los dedos en la cintura y ahí fue donde descubrí que así es como una a manera de reflejo aprieta con mucha fuerza los labios vaginales… Eso lo ponía loco y mas me enterraba los dedos.
Nunca he tenido sexo anal, pero el lo intento… Me sacó el miembro y se fue por una puerta, casi no tardo y regreso con un tubo morado, se echo en la mano de forma abundante un liquido transparente y me volvió a inclinar sobre la mesa. me lo puso en el ano y vagina y sentí un calor rico.
Inmediatamente me puso su pene y lo acomodo en le entrada de mi colita, yo me espante y me moví, pero me dijo “no te muevas perra que te va a gustar” entonces por miedo ya no me moví.
Empezó a empujar y sentí un dolor indescriptible… Grité, gemí, casí me enterraba las uñas al apretar los puños y el seguía…
No se cuanto tiempo fue pero el empujaba y empujaba… Al final yo creo que me tuvo compasión y mejor desistió.
Pero entonces me tomó del brazo y me llevo por la puerta que antes el había usado, pasamos por una especie de bodega y al fondo estaba otro cuarto al que entramos.
Prendió una tenue luz y observe que solo había una cama individual y un pequeño mueble de madera muy gastado.
Me quito la blusa, el brasier, los jeans y solo me dejo la tanga.
Me recostó sobre la cama y empezó a lamer todo mi cuerpo… fue un largo rato y poco a poco eso me excito a mil… El se paro y se quito toda la ropa y se puso sobre mi… Con su lengua lleno mi boca mientras sus manos me recorrían toda.
Puso mis piernas sobre sus hombros y solo hizo a un lado la parte baja de mi tanga… se acomodo en mi intimidad y empezó… un sin fin de embestidas brutales… parecía que cada vez su pene era mas y mas grande.
Calculo que fui suya durante 40 minutos mas… En donde me tuvo a su gusto. me tuvo de perrito, me tuvo de lado, me puso a cabalgar sobre el, pero mas tiempo estuvo sobre mí… entre mis piernas… sudó y me hizo sudar.
El final fue como un torrente, sentí como su cuerpo se tenso y al poco tiempo su miembro comenzó a dejar en mi su liquido caliente… para eso lo metió mas a fondo y sentí como me llenaba como nunca antes nadie, fue delicioso.
Así como empezó termino, el se recostó a mi lado y me intento hacer una platica burda. ambos nos quedamos dormidos un rato, pero yo me desperté antes que el y tratando de no hacer ruido me vestí.
Encontre la puerta de salida y me fui… tiempo después me dejó mensajes en mi buzón pero no se los he respondido, aunque a veces si me da tentación el volver a ver a ese tipo que aunque rudo pero muy buen amante.
El hermano de mi amiga me jodio como su perra
julio 18, 2011 by admin
Filed under Dominacion, Sado Maso
hola soy isabel, mido 1.50, tengo cabello rubio entre medio cafe y amarillesco lo ando simpre liso o ondulado, tengo un cuerpo expectacular que a cualquier hombre lo deja… mi edad es de 19 años
la tarea casi habia sido terminada solo faltaba anillarla, pero solo habia un problema la libreria mas cercana estaba cerrada
y la otra que conociamos estaba en un centro comercial. melani me dijo que iria sola ya que estaba llobiendo como nunca, las dos bajamos al primer piso y alli estaba alex su hermano que me encanta pero por ocaciones no mucho, es un tipo grande talvez mida dos metros o mas, es un poco musculoso que parece un asecino de las peliculas de halloween, el estaba sentado en el sofa mirando tv cambiando de un canal a otro, melani se acerco para pedirle prestado diez dolares el saco como buen mozo de su pans unos billetes y le entrego 20 ella se fue y yo me sente al lado de el sin decir nada, pasaron por lo menos 20 minutos cuando el pregunto
-no quieres comer algo- -que- dije en mi mente
-mmm no gracias- dije sin mirarlo, debo decir que me gusta ser engreida con los chicos que me gustan, el no menciono nada y yo tambien al cabo de 5 minutos mas el me volteo a mirar, yo porsupuesto lo sabia, lo mire de reflejo para luego mirarlo cara a cara, el me dio una sonrisa y yo respondi con una exprecion de desprecio, creo que se enojo, porque cuando voltee de nuevo a ver la tv dijo
-cual es tu problema-
-que-
-cual es tu problema, siempre que te miro me ves con desprecio-
-perdon esque haci soy-
-no eso es mentira, solo eres haci conmigo acaso te crees mejor o que- me senti apricionada a su pregunta, no le dije nada solo voltee a mirar la tv.
-perra- dijo en voz baja para que no lo escuchara pero fue inutil
-perdon- dije fuerte, el no me miro y solo me ignoro, me quede mirandolo de perfil por un segundo cuando repeti nuavamente
-perdon como dijiste-
-perra- dijo nuevamente en tono bajo pero lo pude escuchar
-me dijste perra alex- pregunte un poco enojada
-si, asi dije, quieres escucharlo otra vez… pe-rra dijo lentamente, me enoje mucho y me incline un poco para darle una bofetada sonora que iso que me ardiera la mano, el de el golpe fue empujado y me mostro el perfil
-perra- dijo en tono burlista, no habia terminado la frase cuando se habia levantado de el sofa y se dirigio a la cocina, pero algo lo detubo para que parara de caminar,se detubo y se volteo para regresar y se puso frente a mi.
-tu te crees mejor que yo pero no es asi-
-que?- el se inclino un poco y apollo sus manos en las rodillas y quedamos a una distancia de cara a cara uniforme, me miro con un vacio y rapidamente tiro su mano hacia arriba para luego tirarla a mi mejilla dandome una bofetada muy fuerte que me saco una lagrima,
-maldito dije fuerte y tire mi pierna cerca de sus bolas pero fue inutil , ya que el cerro sus piernas y me detubo mi pie, – no- dijo en tono firmemente y claro, dirigo en un mini cerrar de ojos una mano a mi cuello y me preciono fuertemente que crei que me iba a matar
-tu eres una perra y no te gusta que yo te vea, sabes me gustas, pero pensandolo bien no
-que- pregunte con una voz quebrada, el solo me preciono mas y me miro fijamente. no sabia que hacer haci que pedi perdon porque ya me ardia el cuello
-perdon, no fue mi intencion alex-
-no es suficiente,porque creo que con tus miradas me has bajado mi autoestima-
-perdon yo solo…..
-solo que isabel-
-hare lo que quieras alex-se asombro al escucharme
-que-
-hare lo que quieras- dicho esto dirigi mi mano a su gran bulto de sus pans
-que haces?- pregunto con una exprecion confusa
-que crees- le dije aun con su mano apretandome, el cerro los ojos de placer y me solto, deje escapar un gemido y un suspiro
y comense a apretar su pene atravez de su pans
-no- dijo y me aparto la mano con un golpe
-porque no?- pregunte dulcemente
-solo…. no-
-vamos dije y volvi a agarrar su verga que ya se ponia dura,
-dejame hacerlo- le dije y baje sus pans y luego su boxer el me miro enojado y me empujo hacia atras haciendo que quedara recostada en el sofa.
-dije que no- me dijo un poco furioso y se subio el pans, ya no pude mira su pene
el dio media vuelta listo para irse y yo dije rapidamente
-sere lo que quieras-
-a que te refieres- dijo de espaldas
-mmmm, puedo ser tu perra-
-que?,
-vamos alex sere tu perra- cuando termine de decirlo se volteo y me tomo de mi cuello bruscamente- esto quieres. ser mi perra-
dijo enojado y bien fuerte
-si le dije, el me solto y se bajo el pans y pude ver que pedazo de carne, jamas habia visto una verga tan grande y gruesa, haci como la quiere una chica bien formadita y venosa, me jalo de el cabello y me arrodillo frente a el,
-comiensa tu trabajo entonses- me dijo, y yo agarre con mi mano su verga que no la podia tomar toda .abri mi boca y la meti suevemente solo la cabeza
-haci no lo hace una perra- dijo y tomo con ambas manos mi cabeza y comenzo a meterla, al principio no cabia pero luego abria mas mi boca para que cabiera y con saliba entro facilmente hasta mi garganta, el mobia sus caderas bruscamente, haciendo que tirara unas lindas arcadas, su exprecion era de serio un poco enojado no hacia ningun sonido salvo el de su verga que entraba y salia de mi boca, su pene grueso comenzo a hacerce mas grueso que pense que se vendria pero el la saco y me levanto, me puso de pie y me volto como un objeto ponte en cuatro me dijo al oido, puse mis rodillas en el sofa y me coloque en cuatro el me bajo mi faldita y me la jalo por mis pies, llebaba una tanguita negra, mis zapatos de tacon los dejo, luego puso sus manos en ms pechos y los apreto fuertemenete contra mi, dirigio su mano a mis hombros y bajo mi camiseta hasta mi cintura, que me quedo rodeada en mis caderas luego se aparto y me empeso a darme nalgadas bien sonoras, me dolia pero el le gustaba verme gemir de dolor luego jalo uno de los lados de mi tanguita y la rompio dejando que esta se sujetara en mi pierna como de esos listones que usan las novias en sus piernas, apoyo su verga en mi vagina y solo la rozo para luego subirla a mi culito
-no. hay no bb- le dije mirandolo hacia atras
pero el no hiso caso solo me tomo de el cuello y de un solo golpe metio con todas sus fuerzas su gran verga en mi, no pude soportar gemir y llorar pero a el no le importo eso, siguio jodiendome como loco por atras, el me golpeaba constantemente mi cara y metia su dedo en mi boca y decia perra, perra zorra puta mientras metia su pene. mis nalguitas se mobian y temblaban como gelatina cada vez que sus piernas y su pene topaban al fondo de mi, mi estomago empeso a dolerme al igual que mi vientre, el me tomaba por ocaciones de mi cintura fuertemente y me jalaba hacia su pene,.
lo saco y me acosto de lado con piernas cerradas, con mi culito apuntando hacia el, puso su mano cerca de su boca y la escupio dejando en ella un charco de saliva para luego pasarmela en mi culito, lo dejo bien mojado y metio nuevamente su verga. esta vez iba mas lento pero mas fuerte las embestidas, nose si me entiendes, su exprecion era furiosa y placentera y su vega me jodia intrenamente dejandole oir unos gemidos de lujo, mi cuerpo se mobia bruscamente al igual que mis senos cada vez que el topaba al fondo de mi,
-perra- me dijo y el cerro sus ojos y dio un pequeño gemido, senti toda esa leche espesa en mi culito, senti como fue bajando un chorro en mi nalguita, el la saco y me dijo -lame puta- yo me incline en el sofa y me quede sentada con mis piernas abiertas y agarre esa verga y me la meti en mi boca hacien unos oyuelos en mis mejillas y succionando y limpiando su leche de su pene y bolas, luego pase mi mano por mi culito y tome un poco de leche que quedaba en mis nalguitas para luego metermelo por la boca y saborearlo bien rico, como si fuera un nectar deliciosa lo mire hacia arriba y ledije tiernamente
-que rico refrigerio alex-
el sonrio aun con sus ojos aun serios y se puso su pans yo agarre mi faldita y me la subi luego acode mi camiseta bien, y me acomode en sus brazos
hola soy isabel, mido 1.50, tengo cabello rubio entre medio cafe y amarillesco lo ando simpre liso o ondulado, tengo un cuerpo expectacular que a cualquier hombre lo deja… mi edad es de 19 años
la tarea casi habia sido terminada solo faltaba anillarla, pero solo habia un problema la libreria mas cercana estaba cerraday la otra que conociamos estaba en un centro comercial. melani me dijo que iria sola ya que estaba llobiendo como nunca, las dos bajamos al primer piso y alli estaba alex su hermano que me encanta pero por ocaciones no mucho, es un tipo grande talvez mida dos metros o mas, es un poco musculoso que parece un asecino de las peliculas de halloween, el estaba sentado en el sofa mirando tv cambiando de un canal a otro, melani se acerco para pedirle prestado diez dolares el saco como buen mozo de su pans unos billetes y le entrego 20 ella se fue y yo me sente al lado de el sin decir nada, pasaron por lo menos 20 minutos cuando el pregunto
-no quieres comer algo- -que- dije en mi mente -mmm no gracias- dije sin mirarlo, debo decir que me gusta ser engreida con los chicos que me gustan, el no menciono nada y yo tambien al cabo de 5 minutos mas el me volteo a mirar, yo porsupuesto lo sabia, lo mire de reflejo para luego mirarlo cara a cara, el me dio una sonrisa y yo respondi con una exprecion de desprecio, creo que se enojo, porque cuando voltee de nuevo a ver la tv dijo-cual es tu problema–que–cual es tu problema, siempre que te miro me ves con desprecio–perdon esque haci soy–no eso es mentira, solo eres haci conmigo acaso te crees mejor o que- me senti apricionada a su pregunta, no le dije nada solo voltee a mirar la tv.-perra- dijo en voz baja para que no lo escuchara pero fue inutil-perdon- dije fuerte, el no me miro y solo me ignoro, me quede mirandolo de perfil por un segundo cuando repeti nuavamente-perdon como dijiste- -perra- dijo nuevamente en tono bajo pero lo pude escuchar-me dijste perra alex- pregunte un poco enojada-si, asi dije, quieres escucharlo otra vez… pe-rra dijo lentamente, me enoje mucho y me incline un poco para darle una bofetada sonora que iso que me ardiera la mano, el de el golpe fue empujado y me mostro el perfil-perra- dijo en tono burlista, no habia terminado la frase cuando se habia levantado de el sofa y se dirigio a la cocina, pero algo lo detubo para que parara de caminar,se detubo y se volteo para regresar y se puso frente a mi.
-tu te crees mejor que yo pero no es asi–que?- el se inclino un poco y apollo sus manos en las rodillas y quedamos a una distancia de cara a cara uniforme, me miro con un vacio y rapidamente tiro su mano hacia arriba para luego tirarla a mi mejilla dandome una bofetada muy fuerte que me saco una lagrima,-maldito dije fuerte y tire mi pierna cerca de sus bolas pero fue inutil , ya que el cerro sus piernas y me detubo mi pie, – no- dijo en tono firmemente y claro, dirigo en un mini cerrar de ojos una mano a mi cuello y me preciono fuertemente que crei que me iba a matar -tu eres una perra y no te gusta que yo te vea, sabes me gustas, pero pensandolo bien no -que- pregunte con una voz quebrada, el solo me preciono mas y me miro fijamente. no sabia que hacer haci que pedi perdon porque ya me ardia el cuello-perdon, no fue mi intencion alex–no es suficiente,porque creo que con tus miradas me has bajado mi autoestima–perdon yo solo…..-solo que isabel–hare lo que quieras alex-se asombro al escucharme-que–hare lo que quieras- dicho esto dirigi mi mano a su gran bulto de sus pans-que haces?- pregunto con una exprecion confusa-que crees- le dije aun con su mano apretandome, el cerro los ojos de placer y me solto, deje escapar un gemido y un suspiroy comense a apretar su pene atravez de su pans
-no- dijo y me aparto la mano con un golpe -porque no?- pregunte dulcemente-solo…. no–vamos dije y volvi a agarrar su verga que ya se ponia dura, -dejame hacerlo- le dije y baje sus pans y luego su boxer el me miro enojado y me empujo hacia atras haciendo que quedara recostada en el sofa. -dije que no- me dijo un poco furioso y se subio el pans, ya no pude mira su peneel dio media vuelta listo para irse y yo dije rapidamente-sere lo que quieras–a que te refieres- dijo de espaldas-mmmm, puedo ser tu perra–que?,-vamos alex sere tu perra- cuando termine de decirlo se volteo y me tomo de mi cuello bruscamente- esto quieres. ser mi perra-dijo enojado y bien fuerte-si le dije, el me solto y se bajo el pans y pude ver que pedazo de carne, jamas habia visto una verga tan grande y gruesa, haci como la quiere una chica bien formadita y venosa, me jalo de el cabello y me arrodillo frente a el,-comiensa tu trabajo entonses- me dijo, y yo agarre con mi mano su verga que no la podia tomar toda .abri mi boca y la meti suevemente solo la cabeza-haci no lo hace una perra- dijo y tomo con ambas manos mi cabeza y comenzo a meterla, al principio no cabia pero luego abria mas mi boca para que cabiera y con saliba entro facilmente hasta mi garganta, el mobia sus caderas bruscamente, haciendo que tirara unas lindas arcadas, su exprecion era de serio un poco enojado no hacia ningun sonido salvo el de su verga que entraba y salia de mi boca, su pene grueso comenzo a hacerce mas grueso que pense que se vendria pero el la saco y me levanto, me puso de pie y me volto como un objeto ponte en cuatro me dijo al oido, puse mis rodillas en el sofa y me coloque en cuatro el me bajo mi faldita y me la jalo por mis pies, llebaba una tanguita negra, mis zapatos de tacon los dejo, luego puso sus manos en ms pechos y los apreto fuertemenete contra mi, dirigio su mano a mis hombros y bajo mi camiseta hasta mi cintura, que me quedo rodeada en mis caderas luego se aparto y me empeso a darme nalgadas bien sonoras, me dolia pero el le gustaba verme gemir de dolor luego jalo uno de los lados de mi tanguita y la rompio dejando que esta se sujetara en mi pierna como de esos listones que usan las novias en sus piernas, apoyo su verga en mi vagina y solo la rozo para luego subirla a mi culito-no. hay no bb- le dije mirandolo hacia atraspero el no hiso caso solo me tomo de el cuello y de un solo golpe metio con todas sus fuerzas su gran verga en mi, no pude soportar gemir y llorar pero a el no le importo eso, siguio jodiendome como loco por atras, el me golpeaba constantemente mi cara y metia su dedo en mi boca y decia perra, perra zorra puta mientras metia su pene. mis nalguitas se mobian y temblaban como gelatina cada vez que sus piernas y su pene topaban al fondo de mi, mi estomago empeso a dolerme al igual que mi vientre, el me tomaba por ocaciones de mi cintura fuertemente y me jalaba hacia su pene,.
lo saco y me acosto de lado con piernas cerradas, con mi culito apuntando hacia el, puso su mano cerca de su boca y la escupio dejando en ella un charco de saliva para luego pasarmela en mi culito, lo dejo bien mojado y metio nuevamente su verga. esta vez iba mas lento pero mas fuerte las embestidas, nose si me entiendes, su exprecion era furiosa y placentera y su vega me jodia intrenamente dejandole oir unos gemidos de lujo, mi cuerpo se mobia bruscamente al igual que mis senos cada vez que el topaba al fondo de mi, -perra- me dijo y el cerro sus ojos y dio un pequeño gemido, senti toda esa leche espesa en mi culito, senti como fue bajando un chorro en mi nalguita, el la saco y me dijo -lame puta- yo me incline en el sofa y me quede sentada con mis piernas abiertas y agarre esa verga y me la meti en mi boca hacien unos oyuelos en mis mejillas y succionando y limpiando su leche de su pene y bolas, luego pase mi mano por mi culito y tome un poco de leche que quedaba en mis nalguitas para luego metermelo por la boca y saborearlo bien rico, como si fuera un nectar deliciosa lo mire hacia arriba y ledije tiernamente-que rico refrigerio alex-el sonrio aun con sus ojos aun serios y se puso su pans yo agarre mi faldita y me la subi luego acode mi camiseta bien, y me acomode en sus brazos
Este sera el modo de proceder (relato sobre castidad forzada)
julio 8, 2011 by admin
Filed under Dominacion, Sado Maso
Llevaba de rodillas, tratando de mantener la mirada en el suelo, un tiempo que me parecía infinito pues hoy era un gran día. Era el día en que mi dueña iba a revisar el período que llevaba con el cinturón de castidad. Sabía que sería díficil que esa revisión me condujera a tener un orgasmo, algo que me había sido negado durante muchos días, pero en lo más profundo de mi ser aún guardaba cierta esperanza.
Mientrás en mi mente estaban esos pensamientos, mi dueña seguía sentada en el sofá leyendo una revista totalmente ajena al sufrimiento que me provocaba su visión. Llevaba puesta una camiseta-pijama transparente que dejaba entrever su ropa interior. De vez en cuando mi mirada subía un poco y al ver su cuerpo escultural y sus pechos asomarse por el escote, mi pene crecía haciendo que me doliera. Eso me recordaba mi condición de “chastity slave“. Eso me recordaba que mi pene estaba encerrado en una jaula de la que no podía salir sin la llave que mi dueña llevaba colgada de su cuello.
- Bueno, revisemos cuanto tiempo llevas con el cinturón de castidad – decía mientrás consultaba una libreta de mano pasando hojas de la misma -.
- ¡Pero si llevas tres semanas con el cinturón puesto! – me decía mientras ponía cara de sorpresa.
- La mayor parte de la gente puede tener un orgasmo al día, incluso más de uno, sin embargo tu no has tenido ninguno en 3 semanas -.
- Creo que no puedo dejarte escapar de ninguna forma – su cara mostraba asombro lo cual no hacía más que remarcarme que ni siquiera sabía a ciencia cierta cuanto tiempo llevaba en castidad hasta ese momento.
- Bien, ¿quiero me digas cuando crees que debería permitirte masturbarte? – para mi sorpresa ella quería conocer mi opinión -.
- Hoy… – mi voz sonaba apagada y débil como siendo consciente de la oportunidad que iba a disponer de poder ser liberado -.
- ¿Hoy? Por favor, no me hagas reír…- su tono de voz denotó una fuerte incredulidad.
- Mañana… – conseguí murmurar -.
- Sigue intentándolo… – obtuve por respuesta.
- ¿Una semana? – mis esperanzas de verme liberado iban disminuyendo con cada intento y mi frustración crecía de forma proprocional.
- Una semana…, creo que no -
- ¿dos semanas? – mi voz empezaba a temblar intuyendo que el tormento de estas últimas tres semanas iba a verse incrementado más tiempo del que creía soportar.
- Dos semanas….uhm….- esta vez tardo un poco más en responder pero tras unos segundos que me parecieron eternos, su preciosa cara con sus largos cabellos rubios y esa sonrisa maliciosa negó de forma rotunda mi propuesta -.
- ¿tres semanas? – mi voz empezaba a denotar una ansiedad y frustración que sabía no me iba a hacer bien puesto que ella disfrutaba de verme en ese estado.
- Tres semanas, eso sería duplicar el tiempo que llevas en castidad – empezó a decir – no estaría mal.
¿Otras tres semanas sin poder tener un orgasmo, sufriendo cada vez que me excitaba al ver a mi dueña en ropa interior paseándose por la casa mientras yo hacía todas las tareas del hogar? – pensaba para mis adentros sin atreverme a expresar en voz alta esos pensamientos para no empeorar mi estado -.
- Lo estoy pensando mejor y esta es la forma en la que vamos a continuar – su tono despreocupado e indiferente me hacía temer lo peor – No habrá mas liberaciones ni más orgasmos para tí, nunca más, eso es lo que haremos de ahora en adelante.
En mi cara, rompió la libreta en la que anotaba mis progresos acerca de los períodos de castidad y siguió leyendo la revista ajena al dolor tirando los papeles al suelo para que los recogiera y siguiera con mis tareas domésticas.
P.D: es evidente que el resultado final del relato no puede ni debe ser real, puesto que siempre debe haber liberaciones en un período de castidad prolongado para que esta técnica de denegación de orgasmos tenga el efecto deseado. Solo es una fantasía que espero que os haya gustado.
Para más relatos relacionados con temas de castidad podeís consultar mi blog personal: http://chastitylife.blogspot.com
Gracias a todos/as por vuestra atención.

