Mi amigo travesti
abril 4, 2012 by admin
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Tengo un nuevo amigo travesti con el cual tenemos una real aventura y cada vez que nos juntamos tenemos momentos inolvidables juntos y cuando estamos en la cama nos desnudamos yo a él y él a mi es un momento único y disfrutamos haciendo el amor. Me encanta besar sus labios recorrer todo su cuerpo con besos y me excita de sobre manera cuando lo oigo gemir de placer y se que en ese momento le estoy brindando un momento de placer único me gusta chuparle su pene y sentirlo como va creciendo dentro de mi boca comerle sus testículos languetear su ojete que es cuando entra a desesperarse y lo {unico que quiere es sentarse en mi verga y metersela hasta el tope luego yo como si nada lo llevo a que me penetre, me gusta su pene y la forma en que me lo pone suavemente pero en forma continua hasta tenerlo todo dentro (tiene un pene rico de 21 cms X unos 5,5 cms y una cabeza abeyotada que siempre queda cazada por mi esfirnter hasta el climax) y sentir su mete y saca cadencioso hasta que se vacía completamente dentro de mi.
Resulta que por mi calentura tube un amorio con otro travesti que tambien me gustó mucho y sobre todo me encanta cuando me posee en forma bruta y me dice palabras soeces en mi oido mientras me está poseyendo pero con él no tengo la suficiente confianza como para hacerlo sin condón pués lo encuentro mas arriesgado que mi amigo permanente . El otro día que mi amigo estaba en otra ciudad me lo encontré por casualidad y de inmediato se me acercó y no se me desprendió mas lo mas que me gusta de el es la forma de besar y sus ricos labios tan suaves y leciosos que no me canso de disfrutarlos y cuando estoy con él lo que más deseo es que me bese y yo no lo suelto más incluso con besos de mas de 20 minutos nos metemos las lenguas hasta el fondo y nos besamos como si fuera la última vez. Esa noche nos fuimos a mi casa y cuando estábamos en la cama me dijo que conocía a mi amante y se sintió celoso de él tanto que quiso irse, yo para no tener problemas le dije ¡bueno te voy a dejar! el al ver que no resultó su escena se lanzó sobre mi y comenzó a poseerme como un loco yo respondí a sus caricias y en un dos por tres estábamos ambos desnudos nos besamos acariciamos refregamos nuestros cuerpos sentí su pene de fente a mí totalmente duro, lo tenía tan parado que incluso se golpeaba el vientre con la cabeza, me tomó por detrás y me ensalivó mi culo metiendome dos dedos en mi ano y de inmediato me lo metío estaba como dije tan duro que me dolió y me decía al oído ¡me tienes caliente te voy a metertelo hasta los cocos! yo le decia ¡si si métemelo! luego me decía ¡te das cuenta que no tengo forro! yo replicaba ¡si mi amor dame duro lo siento entero metelo metelo sin reparos! yo estaba arrodillado y el me tomo por la espalda pasando uno de sus brazos por mi vientre me sujetaba mientras me penetraba y me decia ¡Te gusta como te tengo perra mira te lo tengo hasta los cocos! y acto seguido me bombeaba duro yo le decía ¡que rico dame damelo todo mi amor¡ yo me volé tanto en ese momento que me vine en una terrible acabada y me movia desenfrenadamente mientras el me decia que no parara cuando de pronto estalló dentro de mi con tanta fuerza que parecía que se le salía en corazón por la punta de su pene sentí como me llenó completamente mi hueco y con el continuar de su bombeo mis jugos mojaron mis nalgas y su bajo vientre quedando como una sopa nos mantubimos un rato en esa posición hasta que su pene se ablandó y se salió solo de mi culo fué una de mis mejores últimas noches. resulta que mi amigo supo de mi traspié y me aclaró la situación a lo que yo le dije que no hera para tanto total él hera el único que me lo hacia sin forro ¿’? y que no se preocupara porque el hera mi único amor. por todos estos deslices mios mis dos amores se estan peleando entresí y por lo que he sabido han perdido su confianza, a lo que un día los encontré a ambos y les dije que me acompañaran en el auto nos fuimos a un lugar tranquilo y conversando aclaramos todos los problemas y yo les dije ¡Bueno ya que tienen tanto problema conmigo les propongo que un día salgamos los tres juntos y aver que pasa en una de esas nos vamos los tres juntos a mi casa¡ dijeron que lo hiban a pensar bueno pero esa será una historia que talvez amerite otro relato nos vemos y les contaré que pasó si si o si no.
Con dos “nenas” en la playa
marzo 15, 2012 by admin
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Les voy a contar una historia sucedida hace unos pocos veranos en Montevideo (ciudad donde yo vivo) y que tiene una extensa franja de playas.
En una mas apartada es frecuente la concurrencia de gays y travestis, aprovechando que una espesa vegetación la oculta de la vista de quienes transitan por la carretera, y eso brinda privacidad para tener un rato de “esparcimiento”.
Por eso, un domingo de enero de bastante calor, me dirigí a esa playa con la expectativa de encontrar algún travesti bajo el sol.
Luego de recorrerla, en un costado de la playa, contra los árboles, veo dos travas con enormes pechos siliconados que estaban tomando sol en topples, y enseguida inicié la clásica conversación con ellas.
Me contaron que se llamaban Sabrina y Patricia, que eran de Buenos Aires, que estaban pasando unos días de vacaciones y aprovechando para ir todos los días a la playa, más alguna noche que salían a trabajar para achicar los gastos, pero que los últimos días solamente se habían dedicado a dormir y tomar sol.
Entre el sol y la charla, mas algún roce de manos con piernas, la temperatura fue subiendo rápidamente, asi que decidimos recoger las cosas e instalarnos en un claro entre la vegetación, fuera de la vista de la playa.
Mientras caminábamos, yo iba mirando las infartantes colas que tenían las dos, y ya había notado que sus pequeñas tangas apenas podían contener el “equipo” que portaban, especialmente Sabrina, que se adivinaba muy bien dotada, asi que ya me iba preparando para gozar a lo loco.
Encontramos un amplio espacio entre los árboles, extendimos la lona, e inmediatamente se quitaron sus diminutas sus tangas, mientras Sabrina me decía : “dale papi, que no vinimos a jugar a las cartas”.
Evidentemente estaban muy calientes, sobretodo Sabrina que ya tenía una considerable erección de su miembro (que era de un tamaño impresionante) y sin darme tiempo a nada me lo hizo tragar y chupar sin pausa.
Eso me salvó, porque si me perfora con ese tamaño me mata Patricia se colocó detrás de mí, y luego de ponerse un preservativo y pasarme la lengua por el ano para dejármelo bien mojadito, lo cual me hizo calentar más todavía, me penetró con todo, mientras yo me seguía comiendo todo el aparato de Sabrína, que a esa altura ya estaba duro como la rama de un árbol (e igual de grande).
Que placer!!!.
En un minuto me habían llenado por los dos lados, y me estaban dando como para dejarme liquidado!!!.
Traté de masturbarme, de tan excitado que estaba, pero no me dejaron.
“No papi, que todavía falta que te la ponga yo”, me dijo Sabrina.
Entonces cambiaron de posición: Patricia vino hacia adelante y me hizo chupársela toda, mientras yo sentía como Sabrina se movía a mis espaldas preparándose para ensartarme.
Por suerte Patricia había hecho el trabajo de dilatarme previamente, pero cuando Sabrina me la puso hasta el fondo igual pensé que me desgarraba.
Literalmente, me taladró con su miembro duro y enorme, y empezó a bombear sin parar, adelante y atrás, mientras me apoyaba sus enormes tetas en la espalda.
Yo sentía que estaba por explotar si no terminaba, pero entonces me la sacó y cuando miré atrás ví que se había acostado en la lona, sosteniendo el aparato bien parado con las dos manos (que no llegaban a cubrirlo) y me decía : “ahora te vas a sentar en esta pija, papi, mami te la quiere meter toda”.
Ni que decir que me tiré encima de ese tronco y me lo enterré hasta las bolas, tanto que me parecía que me hacía cosquillas en la garganta, mientras Patricia volvía a metermela en la boca para que siguiera chupándosela.
Como me hizo galopar ese trava!!!
Me daba cada sentada que era para perforarme de lado a lado!!!.
Entonces Patricia comenzó a masturbarse y enseguida me tiró todo su semen en la cara y en la boca, dejándome completamente chorreado.
Pero Sabrina no parecía dispuesta a terminar todavía, pero si a terminar con mi pobre culo..
Cuando se dió cuenta que Patrica había acabado y que entonces me tenía para ella sola, me echó de espaldas, me levantó las piernas, se las apoyó en los hombros, y de un solo empujón me penetró de vuelta hasta el fondo, mientras me tiraba sus gigantescas tetas en la cara.
Estaba tan alzada que ni reparó en que yo había caído fuera de la lona, acostado en la arena, pero siguió dándome verga como si recién empezáramos.
Yo no podía más y necesitaba acabar de una vez, pero está vez me alentó diciéndome : “…pajeate papi, pajeate, que quiero ver como tirás toda la lechita…”.
No demoré mucho: con un par de sacudidas saltó y cayó sobre mi estómago.
Cuando Sabrina vió eso se arrancó el preservativo y comenzó a masturbarse rápidamente.
Tampoco ella demoró mucho : enseguida lanzó un chorro de semen tan potente que me cayó sobre el pecho y el cuello, y tan espeso como una gelatina.
Yo miraba extasiado ese pene impresionante, que seguía hinchado y duro como al comienzo, mientras el culo me latía de placer!!!.
Los dos travestis juntaron sus cosas para volver a la playa, ya que dijeron que querían seguir tomando sol, y ahí me dejaron, tirado en la arena y cubierto de semen desde la cara hasta el ombligo.
Pero antes de irse, Sabrina se dió media vuelta y me dijo : “volvé cuando te repongas, papi, que te voy a dar otra cogida igual a ésta…”.
Volví varias veces a la playa pero no los encontré más.
Y lo lamenté mucho, porque mi mayor deseo era que Sabrina cumpliera su promesa.
Mi primera vez con un transexual
marzo 14, 2012 by admin
Filed under Primera vez, Transexuales
Como descubrí ser bisexual y el placer de la sumisión…
Todo comenzó cuando estaba por cumplir 50 años. Casado dos veces, con tres hijos mayores y una situación profesional satisfactoria. Mi vida sexual empezó a los 15 años ayudado por mi precocidad y también por una buena condición de trabajo y económica ya que desde los 17 años deje los estudios y empecé a trabajar y a ganar dinero. No soy un ‘buenazo’ pero mido 1.70 de altura por 75 Kg. de peso. He practicado siempre deporte y lo que me ha podido ‘faltar’ de físico, lo he podido compensar con mis formas de hacer, y comportamiento, logrando así que nunca me faltaran mujeres con quien disfrutar y tener sexo. Nunca tuve inclinaciones homosexuales, ni fantasías eróticas en la que hubieran hombres. La única excepción sobre el tema era la tendencia en mirar las pollas de otros hombres cuando estaba en un gimnasio o en un vestuario, lógicamente haciéndolo de la forma mas discreta y mas disimuladamente posible. Mirar los penes de otros hombres, solo para ‘cumplir’ con ese acto de ‘comparación’ de las medidas que todos los hombres tenemos en nuestra obsesión de poder confirmar que el nuestro no es “tan pequeño”. El macho, sobretodo latino (pero en realidad casi todos los hombres) funda en el tamaño de su pene su hombría y seguridad olvidándose o desconociendo a menudo otros aspectos igualmente importantes en las relaciones sexuales. Por ese lado siempre fui sereno y tranquilo porque sabia de tener un pene ‘normal’ (16 x 3,5cm) pero sobretodo sabia usarlo: Aprendí desde joven que a una mujer que se le procura uno o mas orgasmos el tamaño termina por no ser lo mas importante y no le interesa mucho, como dice el dicho: “lo importante no es el cuanto sino el como…”. Soy un técnico informático y gracias a mi trabajo puedo llevar una vida económicamente cómoda y también viajar mucho.
Mi relato describe lo que ocurrió un día cuando recibí una llamada al móvil del trabajo en la que una voz femenina me pedía una visita a domicilio para la reparación de un ordenador. El día de la cita llegue fácilmente a la dirección, gracias al navegador satelital y toque el timbre. Era una casa con un jardín muy bonito y con piscina, y todo dejaba presagiar que los propietarios fuesen personas con una buena posición económica.
La puerta se abrió y me atendió una mujer de muy buen aspecto, alta, de pelo largo negro azabache, vestida elegantemente y con actitud bastante sensual.
-“Buenos días, soy el técnico informático” dije.
-“Buenos días, bienvenido, que bien que haya llegado…” me contesto con tono amable.
-“Sígame por favor, le acompaño al estudio”, agrego.
La casa estaba amueblada con buen gusto y todo confirmaba que el propietario era una persona culta, y de buena condición económica.
Me senté delante el ordenador y le pregunte:
-“Cuénteme, cual es el problema que tiene?” Se me acerco por el lado izquierdo y mientras ponía la contraseña para acceder me dijo:
-“Después de un cierto tiempo se bloquea y a veces se apaga solo”. Se había acercado con su cuerpo y aparentemente sin quererlo me rozo el brazo y la espalda con sus anchas caderas. La cosa me produjo una gran excitación porque mientras me hablaba, podía sentir el perfume de su piel y parte de su aliento, fresco con olor a menta. El roce de su cuerpo se repitió varias veces pero todo ocurría aparentemente sin quererlo y con naturalidad.
-“Bueno vamos a chequear cual es el problema” le dije con tono profesional.
-“O gracias porque lo necesito urgentemente. Le apetece tomar algo mientras?”
-“Mas tarde no por el momento, gracias” conteste amablemente y empecé con mis controles.
-“Yo estoy por aquí cerca y por cualquier cosa necesite llámeme por favor, a propósito me llamo Silvia, mucho gusto” me dijo con su tono sensual y amable dándome la mano.
– “Gracias no faltare, encantado yo soy Rinaldo” le conteste tratando de disimular la excitación que el contacto con su mano me produjo y ya estaba empezando a tener en mi mente imaginándome como debería de ser el cuerpo de esa belleza. Si porque pude apreciar sus senos perfectos que sobresalían y marcaban “elegantemente” debajo de la blusa y un trasero muy apetecible. Siempre me gustaron mucho las mujeres con senos grandes y desde muy joven tuve una vida sexual muy intensa y también después de casarme no deje de tener aventuras extra conyugales. Ya me estaba imaginando que esa podía ser una buena oportunidad para vivir una intensa experiencia sexual.
-“La computadora es compartida por varias personas o la usa usted sola?” pregunte con tono ‘técnico’ ” . Necesitaba saberlo, no solo para localizar el problema, pero también con el intento de conocer algo mas de la vida de esa preciosidad de mujer. Además ya había empezado a ver que en el ordenador había material “muy caliente” el cual estaba a la vista y sin disimulo alguno.
-“Por favor llámame Silvia, deja eso de usted, que te parece si nos tuteamos?” y agrego:
-“No yo vivo sola solita y el ordenador lo uso prácticamente únicamente yo. A veces viene una que si otra amiga y lo utilizan para chequear el correo, pero por lo general lo uso yo sola”. Su respuesta me dio varias informaciones importantes: Primero me estaba dando confianza y sobre todo vivía sola. La cosa hizo que mi excitación y mis fantasías eróticas aumentaran. Como seria tener un buen polvo con esa hembra? Seguramente espectacular!
Seguí chequeando todo lo que podía, sistema operativo, probables virus y en general todo lo que podría ser causa del problema, pero nada, no encontré nada que pudiera causar el bloqueo de la computadora. Mientras tanto y disimuladamente cuando Silvia se alejaba lo suficiente curioseaba entre los files y la verdad que en ese ordenador había tanto material pornográfico como había encontrado pocas veces (por lo general cuando las personas llaman a un técnico tratan de ‘esconder’ borrando los datos de ese tipo y secretos del propio ordenador, pero en este caso esa mujer tan elegante y atrayente no parecía tener ninguna pena de lo que tenia en la computadora ni tanto meno que yo lo descubriera. Varias veces la llame para preguntarle algunos datos aunque en realidad lo que quería era repetir el roce con su cuerpo, cosa que puntualmente sucedía aumentando mi excitación cada vez mas.
-“Silvia, el problema es seguramente de tipo hardware y lamentablemente debo llevarme el ordenador para poderlo chequear en el laboratorio” le comunique después de haber efectuado varios controles. En parte era verdad pero en realidad también tenia una gran curiosidad de curiosear y ver todo lo que había en ese ordenador para conocer mas los gustos de mi nueva ‘cliente’.
-“O no” exclamo con tono desanimado, “y ahora como hago con mis contactos, el correo, Factbook…”. Yo me apresure a interrumpirla:
-“No te preocupes, te lo reparare lo mas pronto posible” tratando de darle serenidad pero ella continua quejándose a mi modo de ver exageradamente, entonces dije:
-“Si quieres puedo traerte un portátil para que puedas conectarte mientras tanto que te regrese el tuyo” No termine la frase que se me acerco y dándome un beso en la mejilla y acercando peligrosamente sus pechos a mi cara me dijo con tono excitado:
-“O si gracias, mil gracias eres un amor!” Cuando se me acercó para ‘agradecerme’ vi tan cerca sus senos que tuve que controlarme porque tenia unas ganas locas de agarrarlas y manoseárselas con mis manos y meter mi cara entre ellos, lamérselos, chapárselos mordérselos…
-“No te preocupes es un servicio que doy a mis clientes especiales” agregue con picardía guiñándole el ojo. Ella lo noto y me devolvió una mirada de complicidad. Sirvió unos tragos y me invito a sentarme a su lado en el sofá.
-“Bueno vamos a celebrar tu amabilidad y una nueva amistad” dijo con un tono como si ya fuéramos amigos íntimos. Silvia era muy amable y agradable y sobre todo muy sensual. Hablaba con gracia y sus labios eran carnosos y tentadores. Mientras conversábamos Silvia se movía con desenvoltura pero a menudo me rozaba con sus piernas y aparentemente por casualidad me tocaba los brazos o las manos. Yo estaba excitándome cada vez mas pero trataba de frenarme porque sabia que era un error tener relaciones con los clientes. De repente los labios de Silvia estaban cerca de los míos y antes que pudiera reflexionar nuestras lenguas estaban unidas en un beso apasionado. Yo atraje y apreté su cuerpo al mío y ella no oponía resistencia alguna. Mientras nos continuábamos a besar apasionadamente comencé a recurrir sus senos con mis manos y apretarlos y ella llego sin preámbulos a mi entrepierna. Me tocaba el bulto que parecía estuviese por reventar. Con una mano hábilmente bajaba el cierre de mi pantalón. Con la misma habilidad metió la mano y agarro mi pene sacándolo y liberándolo de la prisión en la que estaba. Se arrodillo y empezó a acariciarme con los labios y con su lengua mi prepucio. Continuo con besos y caricias hasta que empezó a chuparlo, a mamarlo con un ritmo y una maestría increíble. Yo estaba extasiado, cerré los ojos y en mi mente, casi incrédulo de lo que estaba pasando, viajaba entre mis fantasías, disfrutando y gozando de ese momento de placer inesperado. No resistí sino que pocos minutos y me corrí en un modo salvaje y violento como pocas veces había hecho. Instintivamente trate de sacar mi pene de su boca pero elle hizo resistencia y continuando a chupar se trago todo mi semen. Quede sorprendido pero me sentía en el séptimo cielo y seguí gozando del momento. Volví a cerrar los ojos y mientras estaba pensando a lo que había pasado sentí sus labios cerca de los míos. Podía sentir el olor de mi lefa que su boca emanaba. Al principio tuve una reacción de rechazo pero no tuve tiempo de nada porque ella con una mano agarro mi cuello con firmeza y con una fuerza poco común acerco mi cara a la suya e introdujo su lengua en mi boca. Deje de oponer resistencia y me deje llevar por esa mujer que me había dado tanto placer. Después de haber recorrido cada ángulo de mi boca como si nada hubiera pasado Silvia se levanto del sofá dejándome el sabor y el olor de mi lefa y de mi sexo y dándome un beso en la mejilla me dijo:
-“Estas bien bueno y rico, te gusto papito?” Yo un poco sorprendido le conteste: -“Muchísimo eres maravillosa!” Después de algunos instantes llenos de caricias y de frases cariñosas nos compusimos y yo me levante un poco torpe y cerrando el cierre y terminando de acomodarme el pelo agregue:
-“Regreso por la tarde con el portátil para configurarlo y dejártelo” le dije.
-“Que bien, te esperare con ansia… Llega temprano para que tengamos mas tiempo para estar juntos…” Las palabras aumentaron mi excitación y cuando me despedí después de haber cargado el material en mi coche, tenia una tremenda calentura al solo pensar lo que había pasado y sobretodo lo que pasaría durante nuestro nuevo encuentro.
Cuando regrese al laboratorio y después de haber creado una copia de el disco duro, lo primero que hice fue curiosear entre los datos. Tuve la confirmación de lo que había notado en la casa, había material súper hot de todo tipo… pero en particular en el fichero de fotos había una intitulada SILVIA PHOTOS. Cuando la abrí quede extasiado de lo que había en ella. Estaban las fotos de Silvia… Era una mujer bellísima y sensual y en algunas estaba fotografiada en lingerie sexy mientras en otras sin ropa alguna, casi completamente desnuda pero siempre en poses muy sensuales y elegantes. Lo que nunca mostraba era la joya central de su sexo, su coño, y eso me dio mas morbo todavía. Prepare el portátil y a la hora establecida regrese a casa de Silvia no sin antes haberme lavado y perfumado sospechando que probablemente iba a tener un encuentro muy intimo continuando con lo que había sucedido en la mañana y confirmado por sus palabras.
Me abrió y me saludo cariñosamente como si fuéramos amigos desde siempre. Quede deslumbrado de lo que vi. Tenia puesta una minifalda cortísima y un suéter ajustado que resaltaba sus pechos que claramente estaban libres y sin sostén. Al verla mi pene que ya venia excitado por mis fantasías se puso duro como una piedra! Que ganas tenia de saltarle encima y darle una buena follada por todos los agujeros de su cuerpo…
Me pidió que pasara y antes que pudiera decir nada me dijo:
-“Bueno ahora deja todo en el estudio y vamos a beber algo juntos, que te parece?” y completando la frase me dio una nalgada después de haberme dado un apretón apretado a una nalga. La cosa me sorprendió y aumento mi excitación.
-“Me parece bien” le conteste con un poco de asombro, pero ya estaba convencido que lo que iba a seguir iba a ser una aventura sexual bien intensa y caliente… Pero no imaginaba cuanto lo iba a ser en realidad. Nos sentamos en el sofá y en la mesa ya había preparados dos copas con lo que parecía ser vino tinto. Se sentó a mi lado muy cerca y me paso una copa diciéndome en modo muy sensual:
-“Te gusta el vino?” Su pierna rozaba la mía, el escote de su suéter mostraba parte de sus pechos y estaban ahí frente de mi, su pelo, su boca sensual, sentía el perfume de su piel… Yo me sentía súper excitado, y como un autómata conteste casi balbuceando:
-“Si…, gracias”
Los próximos minutos pasaron con una serie de “ataques” de doble sentidos, de frases ambiguas, de roces que cada vez eran mas frecuentes y descarados hasta cuando no logre contenerme y le puse una mano sobre su pierna apretándola mientras sentía que una especie de mareo se apropiaba de mi ser. Silvia sin ninguna indecisión o sorpresa se volteo hacia mi y acercando sus labios carnosos a mi boca me beso intensamente, introduciendo su lengua hasta casi ahogarme… Contemporáneamente su mano fue directo a mi pantalón desabrochándolo, empezó a abrir el sierre y empezó a darme indicaciones que me lo quitara. Bajo mis slip y no se como ya sus manos estaban sobre mi pene! Sin agregar palabras y en forma delicada empezó a acariciarme y con sus dedos y sobre todo con las uñas dibujaba cada limite de mi miembro que prácticamente ya estaba que no aguantaba mas la presión que tenia… Yo cerré los ojos y trataba de concentrarme para evitar correrme … Pero la cosa no era fácil… Silvia hacia movimientos expertos y de vez en cuando con las uñas ejercía presión en el orificio de mi pene produciéndome un poco de dolor pero un inmenso placer… Mi excitación era increíble y cada vez que estaba por acabar, ella me apretaba con fuerza al punto que el dolor lograba frenarme. Inmediatamente comenzaba nuevamente y esto me llevo a un estado de alteración que nunca había probado antes. Lo raro era que apenas después de una copa de vino me sentía como si hubiera bebido una botella entera…
-“Dime, te gusta?” me susurraba al oído y sin esperar respuesta seguía con su labor… No resistiendo mas me abalance sobre ella y empecé a besarla por todas partes, mi lengua ya no sabia donde lamer… pero a pesar de lo excitado que estaba mis fuerzas disminuían cada vez mas. Empecé a quitarle el suéter Ella empezó a desvestirse y antes que pudiera entender lo que pasaba estábamos los dos casi completamente desnudos… Tomándome de la mano me dijo:
-“Sígueme, vamos a la alcoba…” Como hipnotizado la seguí. Estaba un poco mareado y a pesar de estar completamente desnudo no me sentía cohibido. Cuando llegamos a la habitación ella me beso y me dijo:
-“Siéntate en la cama, no te preocupes yo me encargare de todo. Te sientes un poco mareado, es mi vino “especial” que contiene un “ingrediente” secreto que te va a ayudar a disfrutar mas de estos momentos. Ahora relájate y deja que yo te lleve al cielo…” Escuchaba su voz como en lejanía y entonces entendí que en el vino había puesto alguna sustancia alucinógena que me había creado un estado de postración a pesar de mi excitación. Silvia empezó una especie de danza erótica habiéndose quedado solo con un tanga que en la parte trasera era solo un hilo dejando al descubierto un culo descomunal y un cuerpo que parecía el de una diosa griega. Su cabello le cubría parte de la espalda hasta rozarle los glúteos. Empezó a abrazarme y restregaba su cuerpo sobre el mío. Sus senos recorrían todo mi cuerpo. Sentía su piel caliente que me hacia sentir sensaciones nunca probadas. Mi pene estaba tan erecto como nunca había estado en los últimos años ni cuando tomaba viagra… Entre un éxtasis y otro miraba para tratar de ver lo único que todavía no había podido apreciar de esa diosa: Su concha! La parte mas preciosa que no veía la hora de poder lamer intensamente y profundamente. Poder meterle mi lengua primero y mi pene después para darle una buena cogida! Ella me empujo sobre la cama y besándome por todo el cuerpo bajo hasta mi sexo y empezó a lamerlo, besarlo, succionarlo y en fin dándome nuevamente una de las mamadas mas increíbles que jamás me hubiesen dado en mi vida. No tuve tiempo de nada, me corrí teniendo espasmos y escalofríos tan fuertes que parecía que me iba a dar un infarto. Ella no se detuvo ni quito su boca. De mi lefa no se desperdicio ni una sola gota. Aun después que mi pene empezaba a relajarse ella siguió lamiéndolo dejándolo como si me lo hubiera lavado. Yo estaba todavía excitado pero sin fuerzas. Ella se levanto y dirigiéndose a un mueble regreso con varios objetos. El primero eran un par de grilletes. Hizo que me acercara a la cabecera de la cama y empezando a ponérmelos me susurro al oído:
-“Ahora vamos a divertirnos…. puta!” La ultima palabra y el tono de su voz habían repentinamente cambiado junto con la expresión de su rostro que paso de sensual y erótico a maligno y casi rabioso. Contemporáneamente había terminado de cerrar las grilletes y por lo tanto no tuve oportunidad de reaccionar, cosa que hubiera hecho a no ser que aparte de estar atado, me faltaban las fuerzas.
Empezó a quitarse el tanga y lo que vi era increíble. No se como pero apareció un pene que a pesar de estar todavía flácido ya se veía enorme. Empezó a tocárselo y a masturbarse lentamente… mientras se me acercaba mirándome con una expresión llena de lujuria.
-“Mira zorra lo que te va a tocar, perra, puta te voy a dar todo lo que quieres… Verdad que lo deseas? Ah dime, te gusta? Yo se que si, lo entendí en lo que te vi por primera vez…” Mientras hablaba su pene crecía siempre mas y ya estaba bien empalado, duro y ‘descomunal’. Yo tenia un pene normal pero el de ella era enorme, grueso y largo como nunca había visto antes. Antes que yo pudiera lograr entender lo que estaba pasando, sintiéndome un poco mareado, confundido, sorprendido, estaba tratando de recuperarme de la sorpresa. Esa “diosa” era un transexual!! Un transexual de una belleza femenina maravillosa y con un cuerpo de modelo que muchas mujeres desearían tener… y con un pene enorme que muchos hombres desearíamos y anhelaríamos poseer… Ahora pero junto al desconcierto, la excitación y el asombro trataba de focalizar lo que pasaría de ahí en adelante. Se me acerco y poniéndome una de sus manos en mi cuello empezó a apretarlo quitándome la posibilidad casi de respirar. Cuando soltó mi cuello yo abrí la boca para poder tomar aire y en ese momento con un movimiento relámpago me puso en la boca un aparato que me obligaba a tener la boca abierta. Luego se sentó encima de mi cara y empezó a restregarme el culo sobre mi nariz y toda el resto de la cara. Mientras lo hacia me tocaba y pellizcaba las tetillas, me arañaba con sus uñas hundiéndolas en mi carne y todo esto me producía una gran excitación unido a dolor.
-“Que rico puta, que rico, sabroso, huele y saborea mi culo zorra…” continuaba con excitación y lujuria a repetir casi gritando. Mi pene estaba otra vez a millón y Silvia curvándose sobre de mi lo alcanzo con su boca y empezando a mamarlo con la maestría que ya conocía. Yo estaba extasiado pero de repente sentí algo en mi boca. Me estaba metiendo su pene en mi boca y yo trataba inútilmente de impedirlo.
-“Toma puta, toma puta!” repetía mientras lo empujaba cada vez mas profundamente. Ella sabia lo que hacia porque cuando estaba a punto de atragantarme lo sacaba y dejaba que me recuperara para luego volver a metérmelo profundamente hasta la garganta. Me pajeaba y mamaba con tal intensidad que no tarde en correrrme nuevamente. Esta vez pero ella acerco un vaso y recogió toda mi lefa.
Se volteo hacia mi y mostrándome el vaso me dijo:
-“Ahora vas a tomarte otro trago, perra!” Salio de la habitación y pude apreciar las curvas maravillosas de su cuerpo y nuevamente su culo, ese culo fantástico que tenia. Lo que no entendía era porque se estaba portando de esa manera tan agresiva. Cierto es que como ya dije yo no había tenido experiencias homosexuales y no hubiera accedido a tenerlas y estaba claro que ella se había dado cuenta. Regreso con el vaso que tenia también vino y quien sabe que otra cosa aparte mi lefa. Se acerco y con una mano me levanto la cabeza y sin mas ni mas empezó a hacerme tragar el liquido, un poco a la vez. Cuando termino paso el dedo para recoger el resto y me lo introdujo pasando su dedo por toda mi boca. El sabor era extraño. Sabia de vino un poco salado y al final un poco amargo. Sentí una pesadez y sin darme cuenta me quede dormido.
Cuando abrí los ojos estaba con los brazos atados en la espalda y en una posición arrodillado, Ya no tenia la mordaza. Silvia estaba sentada enfrente de mi masturbándose lentamente.
-“Por fin te despertaste puta, vamos a gozar otro poco…” Acerco el pene a mi boca y me dijo:
-“Verdad que vas a chuparlo todo? Verdad que tienes ganas de hacerlo?” Empezó a restregármelo por toda la cara. Extrañamente me sentía sin voluntad de oponerme.
-“Abre la boca puta y mamalo!” me grito y contemporáneamente me dio tremenda bofetada. Sentí dolor pero tanbien una gran excitación. Abrí mi boca y empecé a lamer su prepucio. Ella lo alejo nuevamente y apretándome el cachete con fuerza me dijo acercando su cara a la mía:
-“Cuidado con los dientes, chupa sin morder, entendiste?” Y me soltó otra bofetada. Volvió a acercarme el pene a mi boca pero esta vez me lo metió con fuerza. Empecé a chupar y extrañamente empezaba a gustarme. Tenia un sabor un poco acido y salado, era caliente y duro pero el sabor cada vez me gustaba mas. Ella empezó un mete y saca y cada vez entraba mas en mi garganta. Me estaba atragantando y yo casi vomitaba, ella lo saco y salio un liquido lleno de saliva, pero ni tiempo para recuperarme que volvió a metérmelo. No se cuanto tiempo paso pero lo cierto es que aparte el hecho que mi boca y mi garganta ya se habían acostumbrado a tener ese trozo de carne adentro, yo estaba disfrutándolo cada vez mas. Ella empezó a estremecerse y tomándome por la cabeza me dio una fuerte embestida y empezó a eyacular en mi boca. Parte de la lefa salio por un lado de la boca pero Silvia con la mano lo capturo y me lo metió en la boca. Después de vaciar toda su leche en mi boca me dijo:
-”Trágatela zorra!” estaba claro que se había dado cuenta que una buena parte del lefa estaba todavía en mi boca. Obedecí y me trague todo el liquido, y reconozco que después de la primera sensación de disgusto al final me gusto. Silvia se acerco a mi boca y con una expresión de apagamiento me dijo:
-“Delicioso, te has portado bien!” y de seguida me dio un beso metiéndome la lengua en la boca i restregándomela por toda la cara. Yo estaba un poco incomodo y le dije:
-“Porque no me desatas, estoy incomodo” Ella me miro mientras se estaba poniendo unos guantes de goma.
-“No perra, todavía falta, ahora es cuando…” Levante la cabeza y mirando al espejo vi que se había posicionado en la parte trasera de mi cuerpo y estaba restregándose las manos con una sustancia que después entendí ser vaselina o algo similar. Salio y al rato regreso con una bolsa de agua con la clara intención de hacerme un enema. Me introdujo el tubo en mi ojete y empecé a sentir como un liquido tibio me llenaba mis entrañas. -“Aguántalo adentro, retenlo, no lo vayas a botar!” Saco el tubo, inmediatamente sentí un dolor fuerte. La gran puta me había insertado un pequeño plug anal. A pesar de estar lubrificado me dolió bastante.
-“Cállate puta, y vete acostumbrando” El dolor me había distraído pero a los pocos minutos ya no aguantaba mas al punto que empuje con tal fuerza que el plug fue expulsado de mi culo con fuerza y de mi vientre salio un chorro de agua con tanta sustancia de defecación. Silvia se reía a carcajadas y claramente divertida me dijo:
-“Ok vamos a limpiar y pasamos al enjuague”. Tenia una esponja y un balde con agua. Me limpio y metió nuevamente el tubo y volvió a llenarme el vientre con agua tibia. Esta vez el liquido entro con mayor facilidad y cantidad. Al rato todo se repitió como la vez precedente. Silvia me libero de los ojotes que me tenían detenido en mi posición a la tabla y me llevo a la cama y me ordeno de ponerme en posición de perrito ósea en cuatro patas.
Agarro la crema y me puso una buena cantidad alrededor y en el ojete de mi ano y empezó a darme masaje por todo el culo. De vez en cuando me metía la punta de un dedo y luego seguía con el masaje. Yo me había ya excitado pero con ese tratamiento mi pene se volvió a poner erecto.
-“Vez que eres un puto, mira como te gusta perra!” Empezó a meterme todo el dedo cada vez mas profundo y al dolor inicial se sumaba un placer indescriptible. Siguió por un tiempo interminable y ya los dedos eran primero dos, tres. En una de esas me empezó a masajear por dentro del culo y tuve un orgasmo que puedo definir explosivo. Silvia me había masajeado la próstata de tal manera que me corrí con una fuerza y una sensación de placer increíble.
-“Perra gozaste sin permiso, eh?” No se porque pero conteste
“Si fue muy rico!”
Era evidente que al morbo que, aumentaba naturalmente por lo que estaba experimentando, se unía el efecto de alguna sustancia que me había dado la cual había debilitado mis defensas sicológicas y aumentado mi lujuria.
Silvia siguió sin parar de meterme los dedos que ya eran cuatro. De vez en cuando me rociaba con un spray que me adormecía el esfínter y que ya estaba dilatado de una forma increíble. Continuo y empezó a meterme la mano entera! Me estaba haciendo un fisting completo. Yo sentía dolor pero era soportable claramente merito del spray con propiedades anestésicas. Silvia se excitaba de una manera particular. Gozaba morbosamente de ese acto de sodomía que estaba llevando a cabo sobre de mi. Después de un tiempo interminable en el que ya mi culo se había acostumbrado a las “nuevas medidas” que Silvia me había procurado, ella se acerco nuevamente al mueble del que saco un consolador enorme con una cintura, un strapon. Ya estaba imaginándome cuales eran sus intenciones. Se acerco a mi boca y me metió su pene que empezó a crecer dentro de mi boca y a ponerse duro y erecto. Regreso a la parte trasera y de un solo empujón me metió el pene en mi culo. Me di cuenta que no se había puesto condón entonces grite:
-“No sin forro no!” Ella siguió dándome como si nada y al rato me dijo:
-“Cállate perra y goza como lo que eres, una grañidísima puta!” No paso mucho tiempo y sentí como nuevamente se estremecía y descargaba su leche en mi culo. Era caliente y parecía interminable. Saco su pene y volvió a insertarme un plug anal. Se acerco nuevamente a mi boca y me dijo:
-”Ya sabes lo que tienes que hacer, chupa y límpialo!” y sin ninguna piedad me metió el pene en la boca. Tenia razón, sabia perfectamente lo que tenia que hacer. Empecé a succionar con avidez y maestría como si fuera un experto.
-“Que puto que eres, vez como te gusta…” Levante la cabeza y le dije:
-“Si me gusta, me gusta mucho, me estas haciendo enloquecer!”
Silvia se coloco la cintura con el consolador que claramente tenia un entrada en la que metió su pene. Me lo acerco a la cara y me dijo:
-“Mira lo que te voy a meter por el culo, puta y esta vez va a ser por un buen rato” Volvió detrás mío y después de sacarme el plug anal y ponerme crema en el culo y al consolador empezó a empujármelo adentro.
-“Toma perra, toma perra, goza, goza!” A pesar que ya tenia el ano bien abierto me estaba doliendo y empecé a quejarme:
-“Para por favor me duele, me duele mucho” Ella seguía haciendo presión y el consolador entraba cada vez mas. Mis suplicas en vez de obtener el resultado que parara lo que hacían era excitarla mas y mas y así sus embestidas aumentaban de fuerza y intensidad . -“No para, para sácamelo!” gritaba teniendo los ojos llenos de lagrimas. Sentí como retiraba el consolador y empecé a sentir alivio… pero cuando pensaba que todo había pasado sentí un dolor que me desgarraba el alma. La muy desgraciada me metió de un solo golpe el consolador hasta el fondo (después supe medir 25x6cm).
-“Ahí ” grité,
-“como me duele”. Con un tono casi materno me dijo:
-“Tranquilo que ya te va a pasar, relájate que ahora si que estas desvirgado por completo y listo para tu nueva vida de puta!” Mientras hablaba me daba duro por el culo. Metía y sacaba lentamente primero luego, rápidamente, lo sacaba casi por completo y luego lo hundía profundamente. Casi sin darme cuenta Silvia me fue desatando y me libero de las cuerdas que me ataban, pero yo ya no sentía ningún deseo de rebelarme. Saco el consolador y me ordeno de voltearme. Puso la almohada debajo de mi espalda levanto mis piernas poniendo mis pies sobre sus hombros y con la máxima naturalidad me volvió a meter el consolador. Yo tenia mis ojos cerrados y estaba completamente a su merced. Me imaginaba que iba a pasar otro rato largo pero al contrario saco el consolador y se lo quito, extrajo su pene súper erecto. Me lo metió en el culo de un solo empujón pero esta vez a pesar del tamaño nada despreciable, con lo que había ya pasado mi pobre culo, lo sentí apenas. El mete y saca siguió por varios minutos y esta vez acabo sobre mi cuerpo vaciando todo su lefa sobre de mi. Empezó a masajearme con el lefa como si fuera una crema para el cuerpo y de seguida se acostó a mi lado y me abrazo. Yo estaba extasiado y sumiso y sin voluntad ni fuerzas para reaccionar ni hacer nada. Silvia se volteo hacia mi y con la expresión amable y sensual que había tenido cuando la había conocido el día anterior me dijo:
-“Que tal, verdad que te ha gustado?” Yo no conteste inmediatamente porque en ese momento estaba tratando de resumir lo que había pasado… Ella continuo:
-“Ahora ya estas listo para tu nueva vida. Vas a estar a mi merced para hacer de ti lo que quiera, para tratarte como una grañidísima puta que eres, cojérte y divertirme contigo todas las veces que quiera. Vas a ser disponible también para mis amigas sin limite alguno. Ah por si acaso, todo ha sido filmado por una videocámara por si a caso decidieras denunciarme o negarte a obedecerme. De ahora en adelante eres mi esclavo. Entendiste bien todo lo que te dije?”
Increíblemente mientras ella me hablaba con ese tono de voz sensual diciéndome cosas que deberían disgustarme yo me excitaba y sentía atracción a pesar que me había narcotizado, violado, humillado, maltratado y amenazado. La verdad es que Silvia había logrado hacerme probar sensaciones y emociones que jamás había probado, había logrado excitarme y tener erecciones y orgasmos que a mis años ya no eran tan comunes y sobre todo había sacado a la luz del sol esa parte sexual escondida que vivía en mi en incógnita.
-“No, no tengo ninguna intención ni de denunciarte ni de rebelarme a tu querer. Me has hecho vivir emociones indescriptibles y quiero seguir siendo tuyo para lo que quieras y cuando quieras. Seré tu puta, tu amante, tu amigo, tu técnico personal, seré lo que tu quieras, como y cuando lo ordenes.” Esa declaración de abdicación de mi persona salio espontánea y me sorprendió haberla hecha y creo que también sorprendió un poco Silvia. -“Muy bien cariño, así me gusta, ya veras que la vamos a pasar muy bien juntos. Ahora vamos a bañarnos y a descansar un poco, y luego salimos a cenar juntos, de acuerdo?” Yo conteste:
-“Si amor lo que tu desees “ y agregue: “Debo configurar el portátil para mi reina…” Ella me miro y riéndose me dijo:
-“No es necesario, yo tengo el mío, te llame porque te había puestos los ojos encima desde algún tiempo cuando te vi en el competer store donde compre mi ordenador. Y así me invente todo para que vinieras y fueras mío. Discúlpame pero era todo preparado…”
La cosa me sorprendió pero la acepte junto a todo el resto con placer. Una nueva fase de mi vida había iniciado. Con el pasar de los días pude constatar que mis nuevo deseos sexuales se habían sumado los de antes ósea, seguían gustándome las mujeres y en mi vida privada que mi nueva vida con Silvia, en varias oportunidades tuve sexo con ambos los sexos. Con mujeres, con transexuales, con hombres, en pareja, tríos y grupos… Descubrí ser un bisexual activo y pasivo, y con mis 50 años una nueva vida se presentaba delante y decidí vivirla y disfrutarla intensamente.
De yerno a novia
junio 27, 2011 by admin
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Desde la infancia no solo me encantaba verme y comportrme como niña, en verdad me senti muy nena, pero con el paso del tiempo empece tontamente a reprimirme al grado que me case, no me duro mucho el gusto de mi “cura” mas alla de unos meses.
En ese entonces me quede sin empleo y mi mujer fue la encargada mantener la casa y el acuerdo es que yo me encargara al 100% de las tareas domesticas mientras encontrara algo. Obviamente al tener libre la casa desde las 6 am hasta las 9 pm no solo me haria cargo de la casa sino literalmente me converti en la señora de la casa. Mis facciones son muy finas y desde adolescente aprendi muy bien a arreglarme asi que no me costo trabajo convertirme en mujer. Siempre pedia el super a domicilio y como toda una señora recibia las compras, nadie me dijo nada sobre mi persona lo que me hace pensar que me veian como una clienta mas.
Me encargaba de todo y pude darme el lujo de deliparme y cuidar mi piel al 100% ya que mi mujer no me pedia sexo porque estaba muy cansada siempre, incluso habian fines de semana que se iba a trabajar. Asi que hasta ka responsabilidad de cumplir comoo hombre me la quitaron y yo pues feliz!!
Asi pasaron unos meses en donde yo bscaba feminizarme un poco mas cada vez, lo ultimo fue comprarme una crema que hacia crecer el busco y miren que sultimente pase a ser copa A.
Un dia por la mañana estando sola usaba solo uno coordinado rosa suave de encaje y licra con un camisoncito blanco semitransparente me estaba terminaando de maquillar cuando veo por el espejo del tocador que entra mi suegro!!! El sin quitarme la vista de encime me dice -Vaya!! veo quelos rumores son verdad- se acerca y me abraza bracamente-me encantas putito, o debere decirte putita- y de inmediato me da un beso donde su lengua repaso cada parte de mi boca que duro un buen rato, de pronto se separa de mi y me da una bofetada que me lanza a la cama. -estupida puta, mi hija nececitaba un hombre no otra mujer, pero bueno eso explica todo, ok si no quieres que te mate a golpes y le cuente todo a toda la familia deveras darme todo aquello que no me da tu suegra como mujer, si que vistete y baja preparme el deayuno- no habia de otra no podia permitir que se enterecen todos, mis cuñados son muy hommofobicos, asique asenti con la cabeza y deprisa me fui a la cocina.
Despues de haber terminado todo e que hacer de la casa, me llevo a la suya donde tambien hice lo de alla, debo decir que vivimos en una casa propiedad de mi suegro por lo que ptiene llaves de la casa. Al terminar me dio un vestido que pertenecia a su hija menor, es de licra color rosa suave y una vez arregladita me llevo a un centro comercial, ahi me compro ropa muy juvenil, faldas, vestidos, mayones, zapatillas botas, interiores y accesorios. -Apartr de hoy seras solo mia pero te quiero jovial no como señora y desde ya no quiero que toques a mi hija, el sexo solo lo tendras conmigo y antes que nada ahora te arreglaras para mi y vendras ami casa a atenderme y despes iras a la de mi hija- D e ahi entramos de nuevo a la casa nuestra, o bueno a la de “mi mujer” y sin decir nada mas en la sala me tira al sillon y el se desnuda frente mio, es increible qu eese hombre de mas de 60 de edad tuviera un cuerpo muy varonil y bien conservado musculoso, su pene brillaba de forma muy especial y ya estaba erecto, el me tomo de la cabeza y me metio todos sus 19 cm, no pude mamarsela ya que le literalmente me cogio por la boca! Muy brusco conmigo pero su palabras de -putita hermosa, sabes darme placer, te quiero como mi hembra, aprende a comertela- simpemente me enloquesieron. Asi me tuvo por 30 min hasta que se pone detras mio y me arranca el vestido y empieza a manosearme por todas partes, era increible que estaba exitandome mucho como nadie mi suegro! De repente me pone en la boca un freno de caballo, me tira la suelo en 4 patas hace a un lado mi panty y empieza a penetrarme brutalmente jalando el freno con vigor, yo empece a gritar hasta que con un fuete me golpeo las nalgas-¡Callate hembra!- conforme segui moviendose en mi y tras algunos azotes mas, empece a gemir, yo estaba giiendo de placer por el sexo de mi suegro y el me empieza a decir -Ah eso es mejor, eres una yegüa hermosa y tus tetas estan lindas para criar, desde hoy seras mi mujer y nada mas, cogeras solo conmigo y con quien te ordene, por cierto de mi hija no te preocupes ella ya tiene quien le de verga, ese si es hombre y un buen amigo de la familia, pronto lo conoceras seguro te pediran que les limpies su casa-, en ese momento me di cuenta que no sentia celos por mi mujer, sino me sientia bien por ella ya que haora se lo lindo que es tener un hombre de verdad a lado de una y en ese momento mi suegro se deja venir con una explosion enorme de semen, semen que entro a mi interior declarandome su mujer. Al poco rato de eso despues de que se tomo el cafe que le prepare empezo de nuevo a manosearme y nuevamente al esar erecto despues de mamarlo ahoara si como media hora, hizo que lo montara, ya en ese momento le gruitaba-mi amor cogeme rico contigo si siento placer porque eres mi macho, declarame tuya soo tu hembra quiero ser- y el me pregunta- y que hay de tu mujer mi hija?- ,-nunca me gusto estar con ella, yo necesito un hombre- en ese omento me voltea hacia la puerta donde mi mujer estaba parada mirandonos!!! y en ese momento me asuste y al mismo tiempo tuve un orgasmo por la panetracion.
-cariño no se que decirte!-, -no me digas nada nena te veo y comprendo muy bien todo lo sucedido, me sentia culpable por serte infiel pero mi paap habia notado tu cambio y con esto que veo ya no siento culpa, desde hoy seremos amigas y bueno una vez divorciadas creo que empezaras a ser mi madrastra- Es verdad perdi a mi mujer y gane un marido ya uqe unos meses despues mi muejr es mi hijastra y mi suegroes mi marido situacion que toda la familia ya lo sabia desde antes y en casa vienen todos a comer lo que les preparo con todo mi amor y mi verdadero amor siempre busca la forma de dominarme, hoy busca a varios tipos para hacerme una orgia.
En lugar de su esposa
abril 1, 2011 by admin
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Hola, me llamo Katerine Andrea, tengo 26 años y soy una linda travesti, esto me sucedió cuando tenia 20 años; desde que era pequeña siempre tuve rasgos delicados y finos para un chico, en mi adolescencia era motivo de burlas de los otros chicos porque era bajito, delgado, de manos, brazos y pies pequeños y delicados, piernas algo gruesas y de colita bien redondita, como en esa época era común que un chico llevara el cabello largo lo llevaba mas o menos por los hombros y en mas de una ocasión las personas me confundían con una niña, cosa que a mi me molestaba ya que era motivo mas que suficiente para que mis amigos se burlaran de mi.
Pero de igual manera tenia una extraña atracción hacia las cosas de chicas, me gustaba su ropa, zapatos, accesorios, la manera de cómo llevaban el cabello, etc.
Pasaron los años, me hice una persona adulta y a eso de los 20 años comencé a buscar trabajo para poder costear mis estudios en la universidad y la situación económica de mi familia no era muy buena. Me dirigí una empresa procesadora de alimentos muy conocida aquí en mi país a ver si tenía la suerte de encontrar algún trabajo, el cual por buena suerte me dieron aunque no era uno de los mejores, era cargando mercancía a los camiones que la distribuían, para mi no fue nada fácil porque aun era una persona de físico delicado, a decir verdad débil para ser un chico, aun mantenía mi cabello largo, delgado, no había cambiado mucho desde la adolescencia.
A eso de un par de días de estar trabajando tuve mi primer incidente laboral, no pude soportar el peso de unos paquetes y me caí con ellos, en ese momento estaba pasando cerca uno de los dueños de la empresa, vio todo el show de mi caída, de inmediato ordeno a unos hombres que estaban ahí riéndose de mi a que se callaran y me ayudaran a levantar, se acerco a mi:
Estas bien?
Si señor. Gracias.
Por favor quiero que pase a mi oficina..
Sentí pánico, porque de inmediato pensé que me despediría, lo seguí hasta su oficina, me hizo pasar, me pidió que me sentara, de inmediato le pedí disculpas por lo sucedido, le dije que me iba a esforzar mas y que no volvería a pasar, se me quedo mirando por unos momentos, me imagino la cara de miedo que yo tenia y me dijo:
Te e estado observando estos días y creo que no estas capacitado para ese trabajo, no tienes la condición física para cargar con paquetes tan pesados. Así que serás relevado de tu puesto.
Sentí que el mundo se me venia abajo porque de verdad necesitaba el empleo, solo asentí con la cabeza y luego le di las gracias por la oportunidad que me dieron, de pronto dijo:
Aun no e terminado…. E estado revisando tu curriculum y ya que estas estudiando una carrera administrativa me gustaría ponerte a prueba como asistente de mi administradora y mano derecha la señorita Gutiérrez
Mi expresión cambio de un solo golpe de miedo y frustración a sorpresa y alegría:
Gracias señor Sánchez, de verdad muchísimas gracias….
No tienes por que darlas muchacho, no me decepciones…
No lo Hare….
Los días siguientes me adapte de maravilla a mi nuevo empleo, a eso de un mes ya era empleado de confianza del señor Sánchez, me asignaba todo tipo de tareas de gran responsabilidad, y su trato hacia mi persona era muy agradable, un día viernes el señor Sánchez me pidió que lo acompañara ha hacer algunas diligencias y luego me invito a almorzar con el afuera, en la comida no pude evitar preguntarle:
Señor Sánchez, estoy feliz y satisfecho de trabajar con usted, pero ahí algo que no entiendo aun.
Que es lo que no entiendes?
Por que es tan amable conmigo? No es que no lo agradezca, pero es que me trata de una manera muy especial, como a un viejo amigo, o a un familiar.
Ay muchacho, lo que pasa es que me recuerdas mucho a una persona que perdí, alguien a quien amaba y lamentablemente ya no esta conmigo, de alguna forma es como si estuviera aquí conmigo otra ves..
A medida que me decía esto saco una foto de su portafolio donde estaba una linda mujer y un chico más o menos de mi edad:
Mi esposa y mi hijo, los perdí en un accidente automovilístico hace un par de años.
El señor Sánchez dejo escurrir una lagrima, cosa que me rompió el corazón, de una ves asumí que le recordaba a su hijo un chico mas o menos de mi edad, aunque era muy diferente a mi, alto, fuerte, cabello muy corto, pero como yo últimamente pasaba tanto tiempo con el me imagine que sentía de alguna forma la compañía de su hijo
Lo lamento mucho señor, no lo sabia
Lo de señor déjalo en la empresa, fuera me puedes llamar Alberto…. Oye, te voy a pedir un favor, te recompensare muy bien en tu paga…. Serias tan amable de acompañarme esta semana a mi hacienda? Tengo algunos asuntos que atender aya y no voy desde que murió mi tesoro, para mi seria mucho mas fácil, y si no es mucho pedir me gustaría que tu tomaras su lugar, te pareces tanto que no sabes lo feliz que me haría que fueras conmigo, no creas que estoy loco, es que ha sido muy difícil todo esto y para mi seria casi como si estuviera conmigo, si tan solo tomaras su lugar por unos días, prometo que te Hare sentir muy a gusto….
No vacile en decir que si , no me haría daño actuar como su hijo por tan solo unos días, además el dinerito extra me ayudaría muchísimo:
Claro que si Señor Sánchez…. Perdón…. Alberto, cuenta conmigo.
Gracias, te prometo que seré muy discreto y espero que tu también lo seas…
No entendí mucho la parte de la discreción, pero me imagine que seria porque la gente podría pensar que estaba algo loco, así que le prometí total discreción.
El día sábado llegamos a su hacienda que estaba ubicada a mas de 6 horas de la ciudad, apenas llegamos me dijo:
Te presento a Daniela, ella te asistirá en todo lo que necesites, te preparara para estos días, ella te dará todo lo necesario para que te conviertas en mi tesoro, te dará ropa, zapatos y todo lo que sea necesario, ve con ella y yo pasare por ti en un par de horas…
Me fui con Daniela, cuando caminábamos pensaba en que no podía entender por que eso de que me daría ropa, zapatos y todo lo demás, si ya yo tenia todo lo que necesitaba en mi maleta, llegamos a una habitación, me hizo pasar, era muy linda, matrimonial, muy bien decorada, en la pared había un gran retrato de Alberto con su esposa y su hijo. De inmediato le pregunte a Daniela:
Oye, para que necesito tanta preparación para pasar estos días aquí? Además que tan difícil puede ser vestirme y actuar como su hijo?, es mas, ni siquiera me parezco en nada a el.
“y quien dijo algo de su hijo? El se refiere a ella, te convertirás en su esposa esposa”””””
Hay me di cuenta de todo, dios, mire el retrato, sus ojos, su boca, mierdaaaa, el ve a su esposa en mi, a su mujer. su tesoro….. o dios, en que lio me he metido!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! (gatitakaroll@hotmail.com)
Mi amiga travesti, unos amigos y yo
marzo 11, 2011 by admin
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Hola, mi nombre es Katy. Soy una chica tv, algunos quiza me conozcan por mi relato anterior sobre de cuando me volvi mujer por primera vez.
Esta vez quiero contarles una fantasia, parte de este relato es verdad y otra gran parte es una fantasia que siempre he tenido y quisiera compartir. Espero les agrade aunque tenga algo de ficcion en el.
Habia pasado poco mas de un año de que habia sido estrenada como mujer por mi mejor amigo. Ahora tenia yo cerca de 20 años. Estaba en mi casa sola, y decidi tomar unas pantimedias que me habian regalado y que yo tenia escondidas debajo del colchon, y ponermelas. Me las puse y encima me puse mi ropa de chico, normal. Estaba muy excitada, asi que decidi meterme a un chat a platicar. Ese dia conoci mucha gente, la mayoria chicos de menos de 20 que buscaban solo tener sexo de maneras aburridas. Hasta que de repente se abrio una ventana de mensaje privado. Era otra chica TV como yo, me saludo, y comenzamos una larga platica. Me pidio mi messenger y se lo di. Al estar platicando por el messenger, vi una foto que tenia. Se veia divina, realmente parecia mujer. Ella no se iba por las ramitas y de pronto me dijo que queria conocerme, me puso su camara web y la vi, se veia divina. Me conto que era casado como hombre, pero que rentaba un departamento aparte para vestirse de mujer. Ella era muy delgada y de facciones muy finas, en aquel entonces tenia como 27 años ella.
Durante la platica, me envio una invitacion a mostrar mi camara web y sin querer acepte y me vio, pero como niño. Me dio muchisima pena y la quite de inmediato. Ella se rio y me dijo que era muy guapo, que seguramente hacia una niña encantadora. Me pidio que le pusiera de nuevo la cam, y pues como ya me habia visto se la puse con menos pena. Me vio y me pidio que me quitara la ropa y vi como se reia en la cam cuando vio que traia las medias puestas debajo. “ah conque te vistes a escondidas?” me dijo.
No paso mucho tiempo hasta que me invito a ir a su casa que ocupaba como chica. Me dijo que tenia ropa para prestarme, pelucas, maquillaje etc. Que queria una amiga con quien compartir sus cosas, porque las mujeres se prestan todo, decia.
Quedamos de vernos un viernes en la tarde, yo llegue al edificio que me indico. Ella salio y estaba como mujer, me dio mucha pena verla asi, yo pense que tambien seria de closet como yo. Me invito a pasar y subimos a su departamento. Ahi me dijo donde estaba el baño y me invito a que me diera un baño para quitarme el olor a hombre.
Entre al baño y a pesar de todo, no me sentia nerviosa, me sentia con mucha confianza al estar ahi. Sali del baño con una bata que me habia dejado en el baño. Ella estaba viendo la television y al verme, me llevo hacia su cuarto, abrio su closet y me invito a usar lo que yo quisiera. Me empece a vestir, habian tantas cosas en su closet que no sabia por donde empezar. Me probe 3 vestidos, y me encontre un babydoll negro con una tanguita del mismo coordinado. Me los puse y en ese momento ella entro y me dijo: “No, eso es para usarse de noche corazon, ahorita es de dia, mira ya se yo te voy a decir que ponerte porque te veo indecisa”.
Saco un vestido color guinda que tenia la espalda descubierta aunque era de cuello alto al frente. La textura era como aterciopelada, la tela muy suave, me excitaba de solo tocarlo. Me dio tambien unos zapatos de tacon negros, que tenian un diseño con una florecita de un costado, estaban hermosos. Yo, como era mi fetiche, le pregunte por unas pantimedias, y me saco unas de color natural para que combinaran bien con el vestido. “Son marca Wolford” me dijo “son pantimedias finas y caras, apuesto a que nunca te has puesto unas asi, las comparto contigo”.
Ella me pregunto como escondia yo mis partes, a lo que yo le respondi que solo las hacia hacia atras entre las piernas. Ella me dijo que me podia enseñar algo para esconder mejor todo, y yo le pedi que me enseñara.
“quitate la bata” me dijo.
Al estar ahi desnuda frente a ella, me vio y me dijo que tenia que rasurarme bien los genitales. Ella puso un plastico sorbe la cama y me pidio que me recostara. Saco del baño un traste con agua y un rastrillo, comenzo a untarme una crema espumosa que olia como a rosas por los genitales, y comenzo a razurarme con gran delicadeza. No paso mucho tiempo y yo ya estaba completamente depiladita de todo, incluso de mi anito que yo solita siempre procuraba depilarme, nunca me lo habia dejado asi.
Luego me limpio con una toalla, y me dijo que es lo que me iba a hacer para ayudarme a esconder todo bien.
Me puso una almohada bajo la cadera, y comenzo levantando mi escroto hacia mi vientre, luego empujo mis testiculos por unos huequitos que tenia junto a mi pene, me dijo que los testiculos de ahi bajan cuando uno es bebe, y que solo los iba a meter ahi para poderlos ocultar mejor. Luego con la piel del escroto comenzo a envolverme el pene, mientras lo hacia ponia unas gotitas de un pegamento. No se de que clase de pegamento era, pero se adheria muy bien. Asi siguio hasta que mi pene estaba totalmente envuelto por mi escroto, luego lo puso entre mis piernas y lo pego en mi entre pierna. Al terminar de hacer todo, puso un espejo frente a mi entrepierna para que me pudiera ver. Y note que con mi escroto habia formado algo parecido a unos labios vaginales. “Deje de fuera la punta de tu pene para que si quieres ir al baño, vayas y te sientes como una señorita” me dijo.
Me levante y me excito ver como a pesar de estar de pie y desnuda, no tenia pene. La ilusion era perfecta. Aunque me incomodaba bastante el sentir los testiculos en otro lado en lugar de donde siempre.
Asi comence a vestirme, me puse una pantaleta de color guinda con muy finos toques de encaje, muy femenina y que combinaba muy bien con el vestido que usaria. Luego me puse las pantimedias, y jamas habia sentido algo asi, fue delicioso ponermelas, eran tan suaves y brillantes. Mis piernas jamas se habian visto mas hermosas. Con la mas ligera luz que entraba por las cortinas entrecerradas brillaban increible. Despues procedi a ponerme el vestido. Me quedaba muy ajustado, afortunadamente yo era muy delgadita y me quedaba bien. El cierre estaba de un costado y era invisible. Parecia una sola pieza hecha a mi medida. Luego me puse los zapatos, que con sus hermosos detalles hacian ver mis pies muy femeninos. El closet era con puertas de espejo, asi que estuve ahi sentada durante varios minutos viendo mis piernas y mis pies, parecia una mujer, hermosa.
Despues de eso sali y ella me vio y me dijo “Wow, ahora si pareces una supermodelo, pero aun falta el maquillaje y la peluca, ven, yo te ayudo”.
Entramos de nuevo a su habitacion y ahi me comenzo a maquillar, me enchino las pestañas, me puso base para la piel y me maquillo, ella era muy buena maquillandose, asi que debo decir que por primera vez mi maquillaje parecia de mujer. Luego me puso la peluca que era pelirroja, y resaltaba muy bien con el vestido.
Al terminar me vi en los espejos del closet y no lo podia creer, era una mujer. “puedes salir asi a la calle y levantar muchas miradas, nadie notaria la diferencia entre tu y una chica, porque tu eres una chica Katy” Me dijo ella.
“No se como agradecerte esto” le dije yo.
“No te preocupes corazon, me gusta ver tu transformacion, ahora que te parece si tomamos unos traguitos y platicamos intimidades como amigas”
“Claro” respondi yo y pasamos a la sala.
En la sala nos tomamos un par de vasos de whisky, platicamos acerca de nuestras experiencias. Me conto de la primera vez que salio a la calle, de que unos policias la queria violar. Me espantaba mucho pensar en que me pasara a mi algo asi. Luego me pregunto sobre mis fantasias como mujer. Eventualmente nos comenzamos a besar. Y me excitaba mucho pensar en tener mi primer encuentro les con otra chica como yo. Sentia como mi pene crecia debajo de la ropa que traia y como se desprendia un poco de como ella lo habia envuelto. Despues de unos minutos, ella fue a servir otros tragos, y yo pase al baño.
Estaba en el baño sentada, emocionada por hacer asi del baño como una señorita, cuando de pronto escuche que tocaron la puerta, ella abrio y escuche las voces de unos hombres. Hablaban muy fuerte, parecia que venian borrachos. Ella parecia muy coqueta con ellos. De repente tocaron la puerta del baño. Yo pregunte quien era, y ella respondio, me dijo que si podia pasar. Le abri la puerta, yo ya me habia incorporado del baño.
“Llegaron unos amigos, pense que vendrian mas tarde, mira no tienes que hacer nada, si quieres, quedate en mi cuarto y ve la tv mientras. O si quieres salir a la sala y estar con nosotros seras bienvenida. Mira, ellos te trataran como chica, pero quizas no te gusten sus modos, vienen algo tomados y quizas no pueda responder por sus acciones. Pero bueno, tu eres mi amiga y lo que tu quieras hacer esta bien por mi.”
Salio del baño y yo me quede ahi un momento. Pase unos minutos ahi. Luego pense que alguno de ellos querria usar el baño de algun momento a otro. Asi que mejor me pase al cuarto sigilosamente, quitandome los zapatos para no hacer ruido. Entre al cuarto y cerre la puerta tras de mi, Ahi me puse de nuevo los zapatos y comence a dar vueltas por la habitacion. prendi la tv y me sente en la orilla de la cama. Empece a verme en los espejos del closet. Como realmente parecia mujer, nunca me habia visto asi. Me daban ganas de enamorarme a mi misma. Y fue en ese momento que la idea cruzo mi cabeza por primera vez, quizas deberia salir, y que otros hombres me vieran. Lucir como mujer, usar mis encantos. Quizas hasta podria conseguir un amante que me regalara cosas, pensaba mientras me veia al espejo.
Me levante de la cama y decidida, sali del cuarto, camine por el pequeño pasillo que llevaba a la sala. Y ahi estaban, eran 3 hombres vestidos de traje, los 3 se veian mayores de 40 años. Uno me vio y dijo “Ah pero que bella flor, diran que estoy borracho, pero creo que encontre a mi futura esposa!”
“Calmate!” respondio otro, “si tu ya eres casado, mas bien sera a tu nueva amante, aunque me parece mucho para ti. A ver mi reina, ven con nosotros, no seas timida.” dijo mientras se movia hacia un lado del sillon haciendo un espacio entre el y el otro tipo que primero me hablo.
Fui y me sente, mientras caminaba hacia alla, mi amiga me veia, en su mirada parecia que me queria decir algo, pero yo no lo entendi en ese momento.
Me sente entre aquellos hombres “Que tomas?” pregunto el calvo quien fue el primero en saludarme. “Whisky” dije yo con una voz tierna intentando parecer mujer.
Me sirvieron una copa y continuaron la platica, hablaban acerca de aventuras de borrachos, de veces que los habia detenido la patrulla y de cuando iban a cantinas. Luego hablaron de futbol y uno de ellos hizo alusion a mis piernas diciendo que eran de campeonato mientras me las acariciaba. Yo le sonrei y el me beso. El calvo se molesto por eso y me jalo hacia el diciendome “y que para mi no hay besito? si yo te vi primero mi amor” Y lo bese, el besaba muy rico, no era grotesco sino cariñoso. Nunca me ha gustado besar hombres, pero realmente disfrutaba sus besos y su aroma masculino, entre su perfume y el olor a tabaco.
Luego me invito a sentarme en sus piernas, y me sente en el. Continuaron la platica asi y el otro hombre que me beso primero, comenzo a acariciarme las piernas. ” a ver corazon sube tus piernitas” decia mientras me levantaba de los pies y los ponia sobre de el. Y asi continuo la platica mientras yo sentada sobre las piernas de uno y mis piernas recargadas en el otro. Mi amiga estaba en las piernas del tercer hombre que era mas guapo que los otros dos, pero como yo tenia dos no me importo mucho.
De repente el que tenia mis piernas, me quito un zapato y me dijo que le gustaban mis pies. Tomo el vaso de whisky que estaba sobre la mesa, y me mojo la pierna, dejando que escurriera hacia mi pie y comenzo a lamerme.
“A este pendejo, ya anda coqueteandote mi reina” dijo el calvo mientras me abrazaba y me jalaba hacia el. “ven tu besame a mi y que ese pendejo se quede con tus pies nadamas” me dijo mientras me besaba. Y asi pasamos un momento, el hombre calvo me besaba y acariciaba mi espalda desnuda, mientras el otro acariciaba y besaba mis piernas.
De pronto mi amiga se levanto y me pidio que la ayudara a servir mas tragos en la cocina. Me puse mis zapatos de nuevo y la acompañe.
“Perdoname por dejar que arruinaran tus medias” le dije yo.
“Eso no importa corazon” me dijo ella con una sonrisa “pero mira, solo quiero que sepas en que te estas metiendo. Ellos estan muy borrachos, no quiero que te pongas tu tambien asi y des pie a cosas que despues te puedas arrepentir. Digo puedes divertirte, pero piensa que son hombres mayores, tu apenas tienes 20 años. Ellos pueden hacer contigo lo que quieran si tu no les pones un alto.”
“Entiendo” le dije yo, aunque realmente no entendia en que me metia. Pense que podria controlar las situaciones.
Salimos de la cocina y regrese, me iba a sentar enmedio de ambos hombres de nuevo, pero el calvo me jalo hacia el y me dijo al oido “Oye amor, ya es tarde, no tardare en caer dormido de borracho y no quiero perder la oportunidad de tenerte como mi mujer hoy, asi que porque no nos movemos al cuarto?”
Yo mire a mi amiga, y ella me dijo que si queria hablar con ella, al parecer ya se las olia. Asi que fuimos de nuevo a la cocina. Ella me dijo que si yo queria, que usara el cuarto con el hombre calvo.
Salimos a la sala me acerque discretamente al hombre calvo y le dije que fueramos al cuarto. Mientras nos moviamos el otro hombre que parecia estar medio dormido levanto la cabeza y dijo “ah ya me gano este puto con la princesita” El hombre calvo solamente rio mientras iba conmigo al cuarto.
Al entrar al cuarto, se avalanzo sobre mi rapidamente, me abrazo por la espalda y comenzo a besarme el cuello y a gemir como si estuviera desesperado. Eso me espanto un poco, pero pense que debia demostrar que yo sabia en que me metia, asi que lo deje. Luego levanto mi vestido, y comenzo a nalguearme fuerte “que pinches nalgotas tienes!” me dijo.
Me lanzo a la cama y se recosto conmigo, me besaba y acariciaba. Me apretaba las nalgas y las piernas, me jalaba hacia el mientras me besaba. Luego se enderezo y se comenzo a quitar la ropa, “con esa ropa no te puedo coger, buscate algo mejor y mas adecuado para pasar la noche” dijo mientras se desvestia. Yo me levante de la cama abri el closet y saque el coordinado de babydoll con la tanguita que habia visto antes, y vi que habian unas medias negras colgadas por ahi que pense le irian muy bien a ese coordinado. Asi que me quite la ropa y me puse eso.
Al voltear, el ya estaba desnudo sobre la cama, a pesar de estar algo gordo, tenia un pene grande y era muy peludo. “Excitame para que te coja mi amor” me dijo mientras se tocaba el pene.
Yo me recoste con el y baje a su pene y comence a mamarselo, lo empece metiendo en mi boca sin mucha preocupacion. Podia probar su lubricante que segregaba por la puntita de su pene, con ese sabor saladito. Me lo metia todo a la boca y el gemia como un animal mientras yo hacia eso. Pase unos minutos ahi succionandoselo. De repente se abrio la puerta del cuarto, y era el otro hombre. “Ah mira nadamas, ya hasta te cambiaste de ropita mi reina. Pero no te detengas, quiero ver como se la mamas, alla afuera ya se pusieron calientes ellos dos, y me quede aburrido, decidi venir a ver el show aca.” Dijo el hombre que recien entro a la habitacion. Yo vi al hombre calvo al rostro y solo me miro con ojos de consentimiento. Asi que segui mamandosela.
“A ver, ya es hora de que te la meta mi amor” me dijo el hombre calvo. Me enderece y me puse en cuatro sobre la cama, viendo hacia la puerta de la habitacion. El hombre calvo se puso detras de mi, separo la tanguita de mi culito poniendola por un lado, me unto un poco de lubricante que habia cerca en un buro, y me penetro. Mientras me cogia y sentia como entraba ese miembro por mi ano, vi como el otro hombre se masturbaba viendonos.
De pronto se levanto y dijo “Bueno tu boquita esta libre corazon y ya me canse de jalarmela” y metio su pene en mi boca. Comence a excitarme mucho, por primera vez estaba teniendo sexo con dos hombres, dos tipos desconocidos, ni siquiera sabia sus nombres. Cada uno empujaba hacia mi, y quedaba aprisionada entre ellos, a cada empujon me entraba mas del miembro de uno en el ano, y el otro por la garganta. Por momentos sentia que me ahogaba. Luego recorde las palabras de mi amiga, acerca de que ellos podrian hacer conmigo lo que quisieran. Me di cuenta de que estaba a la merced de un par de extraños borrachos.
De pronto al que se la mamaba le dijo al otro que habia que cambiar de posicion para que el tambien probara mi culito, y cambiamos. Pero no paso mucho antes de que el hombre calvo dijera algo que me espanto hasta los huesos “oye yo tambien quiero su culo, lo malo es que este es puto y no tiene vagina, sino le podriamos parar una buena cogida, que te aprece si intentamos metersela ambos por el culo?”
“No!” dije yo.
“Si me parece bien” dijo el otro hombre sacando su miembro de mi ano. “Mira amor, tu entiendes que pareces niña, y nosotros sabemos que quieres ser mujer. No tienes por donde meterte dos vergas, asi que pues vamos a probar, nadie te quiere lastimar, ni castigarte ni nada, pero no puedes negarnos el placer de tu culito a ambos. Y uno a la vez no es igual, que te parece, lo intentamos?”
“pero esque tengo mucho miedo, yo ni siquiera se sus nombres…” dije yo mientras el calvo me interrumpio.
“Ay preciosa, ya estas en la cama con dos hombres y te preocupas por eso, no seas ridicula, fuera de aqui nadie sabra nada, o que crees que queremos que en la oficina se enteren de que entre los dos nos cogimos un puto?”
“No un puto no, una mujercita, entre los dos la hicimos mujer” dijo el otro hombre, siendo mas tierno mientras me besaba la espalda.
“Bueno esta bien” dije yo con voz temblorosa.
El hombre calvo se recosto en la cama, yo me sente sobre su pene, hasta que me entro todo en el ano, luego me recoste sobre el boca arriba. El levanto su cadera un poco y tomo mis piernas a la altura de las rodillas y las jalo hacia el. El otro hombre, se unto mas lubricante en el pene y me decia que asi entraria mejor, me hablaba bonito, me decia que no me iba a lastimar, que era algo bonito lo que estabamos haciendo. Se acerco, y comenzo a empujar con su pene, al principio parecia que no entraria jamas. El pene del hombre calvo era muy grande y llenaba mi culo bastante bien. Sin embargo comenzo a entrar, y de pronto un ardor increible se apodero de mi, mi ano me dolio como nunca me habia dolido. El vio el dolor en mi rostro, pero no me saco el pene, lo siguio empujando diciendome que lo hacia muy bien, que me estaba entrando rico, que no me preocupara. Me decia que era toda una princesa.
De pronto ya tuve ambos miembros en mi ano, pense que esperarian a que me calmara un poco, pero no les importo. Estaban muy ebrios y solo pensaban en su placer. Ambos entraban y salian una y otra vez de mi, hasta que deje de sentir dolor. Pero seguia llorando, no dejaba de pensar en lo que hacia, en que era una tonta por dejarme hacer eso. “Ya dejenme porque me estan violando” dije en voz alta.
“No mi amor” me dijo el hombre que me penetro despues que el calvo, “no es violacion, es amor, el amor de dos hombres es mas fuerte que el de uno corazon, tu tienes esa dicha de experimentarlo. Hay muchas mujeres que nunca lo tienen. Mira, si ya no te duele disfrutalo, esto durara un poquito mas y ya” Dijo mientras ambos me seguian penetrando, el hombre calvo solo gemia y me apretaba las piernas.
El otro hombre comenzo a lamer mis pies mientras me cogian. Y no tardo mucho en entrar mi amiga al cuarto, estaba despeinada. Y me vio ahi abierta con dos hombres en mi ano. Noto mis ojos llorosos y les dijo que me dejaran en paz, pero parecio no importarles. “Dejalos, que acaben ya” dije yo. “Ya quiero que termine esto” repeti. Mi amiga salio del cuarto diciendome que le avisara cualquier cosa.
Ambos siguieron unos minutos mas, y acabaron, primero acabo el calvo, lo supe porque empezo a gemir muy fuerte y se dejo de mover. El otro acabo unos instantes despues. Ambos me sacaron sus miembros. El calvo se comenzo a vestir enseguida y salio del cuarto. El otro se quedo ahi acariciandome la espalda diciendome que habia estado excelente. Que me habia portado muy bien y que merecia mucho amor por estar tan bonita. Luego me pidio que le limpiara el pene con mi lengua, porque decia estar sucio del semen del otro tipo.
Asi que se la lami y luego se vistio y salio. No paso mucho tiempo antes de que entrara mi amiga diciendome que ya se habian ido. Me abrazo y nos quedamos ahi en la cama. Le pregunte que si ella habia tenido sexo y me dijo que si. Luego ella me dijo que si queria hablar, yo llore y le dije que tenia razon, que me habian hecho cosas que yo no queria. Ella me dijo que la vida estaba llena de momentos asi.
Al final le dije que me habia gustado, que a pesar d etodo lo que me dolio, de lo expuesta que estuve, me habia gustado, la idea de que mi ano fuera capas de recibir dos miembros me excitaba. Luego le pregunte si a ella tambien le habian metido asi, y me dijo que no.
Pasado el tiempo visite a mi amiga con mas frecuencia, jamas volvi a ver a los tipos que me cogieron ese dia. Y a pesar de todo y de que quizas no volveria a dejarme penetrar por ambos, debo decir que me gustaria verlos de nuevo. En especial al que era mas tierno conmigo.
Gracias por leerme, ya saben que me pueden encontrar en kati_tv en hotmail .com
El maldito de mi casero
marzo 2, 2011 by admin
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Les voy a platicar lo que me paso hace algunos meses.
Vivo en un departamento que aunque no es muy grande no me puedo quejar ya que al menos puedo pagar la renta. Solo hay algo que no me gusta y desde cuando comencé a rentarlo no me gustó: tiene un pasillo que va a dar a la puerta de la entrada y aún lado de la puerta tiene una ventana grande que se ve la sala desde a fuera. Pensé dentro de mí misma que la solución para mi privacidad sería siempre tener la ventana cerrada y con la cortina cerrada. El dueño que me lo renta es un hombre de una edad de unos 50 años aproximadamente, gordo, tez blanca, con muy poco pelo, de temperamento especial y es de esas personas especiales que puntualmente va cada mes por la renta.
Sucedió que un día domingo por la mañana estaba sola escuchándo música a alto volumen y como de costumbre estaba vestidad de nena haciendo algunos quehaceres domésticos porque un día antes hice una fiesta. Así que ya se imaginarán cómo terminó de sucio el departamento. Tenía puesto un uniforme de sirvienta negro chiquitito, un liguero negro con una tanga negra y un sostén negro con relleno. Me puse una peluca y maquillaje y me coloqué unos zapatos negros.
Comencé la limpieza por el cuarto de la recámara que queda a un lado de la puerta principal, pasé la escoba y tenía amontonada la basura casí en la puerta de cuarto. Para este momento y para mi desgracia llegó mi casero, quien estuvo tocando en repatidas ocaciones la puerta y por culpa de la música que tenía en alto volumen no le escuché. El casero al no abrile y al escuchar la música no se fue de la entrada, si no que decidió esperar un intervalo de silencio entre canción y canción para volver a tocar.
Mientras, yo seguía limpiando en el cuarto de la recámara. Ya por terminar de barrer la recámara, decidí mover con la escoba la basura hacia a fuera del cuarto (grave error)… Estaba tan absorta, agachada y haciendo la basura hacia atrás con la escoba que no me dí cuenta que el casero había metido la mano por la ventana y había recorrido ligueramente la cortina para ver al interior del departamento. Me imagino que estubo viendome el tracero por uno o dos minutos por mucho, y como estaba inclinada hacia el frente dándole la espalda a él, con el tracero al aire y recorriéndome hacia atrás, pudo verme desde los zapatos hasta toda la tanga metida entre mis nalgas. Y yo no pude darme cuenta de que me estaba observando hasta que terminé de llenar el recogedor de basura.
Me enderecé, me dí la vuelta y me sorprendí tanto que solté el recogedor y la escoba. No podia creerlo… saltaron muchas cosas a mi mente. No era posible, alguien la noche anterior había abierto la ventana, y como siempre estaba cerrada la cortina, no lo había notado…
El casero me saludo con un tono burlista: “Buenos días jotito, con que esas tenemos”. Me quedé callada, no le respondí el saludo. Agregó con el mismo tono burlista: “Como mañana salgo fuera de la ciudad quise pasar hoy por la renta, ¿cómo ves jotito?”. Una vez más seguí inmóvil y sentí un escalofrío desde los pies hasta la cabeza, pasé un trago de saliba y le hablé con mi voz nerviosa de hombre y le dije tartamudeando: “Ss-si sr. Ro-Rober-to, pe-pe-permítame u-un s-se-gundo…”. Pensé en entrar rápido al cuarto y taparme con una bata para darle el dinero por la ventana. Pero antes de hacerlo me dijo ya con un tono más compresivo que no me pusiera nervioso, que si eso hacía en la intimidad que no era su problema, y que lo disculpara si al saludarme se había hablado con un tono de burla. Es más me pidió de favor lo dejara entrar al baño a orinar. Y pues como al fin y al cabo ya me había visto se me hizo fácil habrirle la puerta para entrar al baño (mala desición).
Al entrar amablemente cerró la puerta en cuanto entró y cerró la ventana por la cual me había visto y volvió a acomodar la cortina. Mientras el casero hacía eso le dí la espalda para entrar al cuarto para buscar el dinero. Pensé dentro de mí misma, para cuando salga del baño ya tengo su dinero para que se vaya rápido. Pero no fue así. Al ir llegando a la cama me alcanzó por atrás y me dió una nalgada fuerte, yo giré rápidamente a verlo y me dió otro bofetada, tan fuerte fue que me tumbó en la cama.
– Así que te gusta vertirte de puta – dijo
Del golpe quedé toda aturdida. Y en ese momento me di cuenta que estaba en problemas. No podía correr para salir del departamento por como estaba vestida, ni tampoco podía gritar pidiendo ayuda. Me agarró de la cara con sus manos me dijo: “Te la voy a meter toda puta, vas a ser mía ahora”. Me soltó y se bajó el cierre de su pantalón, me enseño su pene y me ordenó que se la mamara. Yo le contesté que no lo haría, entonces me amenazó con contarle a todo el vecindario sobre mi costumbre de vestirme de mujer. Mi casero me daba asco, pero ante esta amenaza accedí a hacer lo que quisiera.
Se acercó y me puso su pene ya erecto en frente de la cara y me ordenó: “Chúpalo pendeja que sí has de saber cómo”. Como no comencé inmediatamente a mamarcelo, me lo restregó en la cara y me dijo: “Abre la boca puta, ábrela que si no te voy a dar una bola de putazos y cuidado con morderme porque te mato…”. La abrí un poco y con sus dos manos me agarró la cabeza y la mandúbula para abrirme más la boca y de un solo movimiento me la metió toda hasta la garganta mientras me día una bola de groserías insultantes. Sentí ganas de vomitar, pero me aguanté. El maldito empezó a moverse para meterme su pene una y otra vez hacia fuera y hacia dentro, mientras me salía más y más saliva de la boca. Su pene lo sentía caliente y estaba realmente durísimo, perecía un palo de madera. Podía olerle bien el olor de su pene y sentía sus bellos del tronco de su miembro y los de sus testículos en mis labios y en la nariz en cada mentida al fono de que daba. Duró haciendo el juego de mete y saca por unos 10 minutos y entonces sentí como se contraía su cuerpo y eyaculó en el interior de mi boca, sentí el chorro de su esperma caliente y viscoso. Cuando eyaculó dejó de decirme groserías y solamente gimió. Me llenó la boca pronto porque no me los pasé. Me sacó de la boca su miembro y me lo saudió en la frente. Me ordenó que me lo tragara todo y así lo hice. Ya para ese momento no me veía ni me sentía muy femenina, tenía corrida la pintura de la boca y de los ojos.
Pensé que con esto se marcharía pero no fue así. Terminó de quitarse su pantalón y su calzón, y me ordenó que me pusiera en cuatro sobre la cama. Le rogué que no, que por favor se fuera ya y me dejara en paz. Me contestó: “Como de que me vaya pinche puta, si no me has pagado la renta todavía pendeja. Así que si no quieres moverte yo te voy a acomodar”. Y una vez más me golpeó en la cara y me empujó para quedar acostada en la cama. Me jaló y me dió la vuelta para quedar boca abajo. Me acomodó en la esquina de la cama, me levantó la cola hacia él, me movió el hilo de la tanga hacia un lado, me escupió en medio de las nalgas, me acomodó su pene erecto todavía y me la metió de un solo movimiento. Me sentí violada y ultrajada. Me decía toda clase de groserías y me subajaba con muchos apodos. Me decía puta, piruja, pinche maricón, puto, mama vergas, perra y cosas así. En cada metida que me daba se escuchaba como me golpeaba con su cuerpo al mío, estaba completamente a su merced. Sentía su miembro grueso y duro en mi tracero, a veces lo sacaba completamente y de un solo empujón lo metía de repente, a veces solo me metía la pura cabeza y lo volvía a sacar como si lo que me estaba haciendo fuera un juego de niños. Le rogaba que parara que me dolía, pero más y más seguía metiéndomela hasta que despues de unos 15 minutos gimió y eyaculó. Se me hicieron eternos esos 15 minutos. Me llenó el ano con su semen pero no lo sacaba, ahí me lo dejó metido como unos dos minutos aproximadamente. Me preguntaba dentro de mi misma que ¿qué era lo que esperaba para sacarme su pene?. Después, hasta que quizo sacó su miembro y ahora me orinó todo el tracero y el vestido, eso era lo que estaba esperando el maldito. Su orina caliente me escurrió por las piernes y me mojó el liguero y los zapatos. Se lo sacudió en una de mis nalgas y me dijo: “Ya ves ni te dolió tanto pinche puta, ahora ya te marqué como lo hacen los perros a sus perras. Este es mi territorio”. Al decir eso me daba unas ligueras nalgadas en mi nalga derecha.
Se vistió y me pidió el dinero de la renta. Me dijo que cada vez que viniera por la renta me haría suya. Yo no podía caminar bien, me dolía me colita y me escurría tanto semen como orina. Quedé toda olorosa.
“Ahora vas a ser mi pinche perra puta – dijo – y te la voy a meter cada vez que venga por la pinche renta y quiero que cuando venga encontrarte vestida de puta para que me atiendas. Y hay de ti y no estes lista. Te voy a avisar cuando vaya a venir y me vale madre si estas ocupada”.
No le respondí nada, le pagué la renta y se fue.
Después les contaré lo que sucedió el mes siguiente.
Besos y espero sus comentarios
Mi experiencia de sexo-servidora
febrero 22, 2011 by admin
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Un día estaba en mi casa sola, sin mi familia y decidí por fin salir vestida de nena.Quería saber lo que sería sentir en mi cuerpo el aire de la calle y poder caminar libremente sin temor.
Para no correr riesgo alguna, decidí ir a otra ciudad donde estaba seguro que nadie me conocería. Estaba decidida a ir a la zona de prostitutas para pasar como sexo-servidora.
Me bañé, me depilé y me perfumé muy femenina. Me vestí con una blusa amarilla, una minifalda blanca entallada, un liguero con medias blancas, una tanguita blanca, un sostén con relleno, unas zapatillas blancas y me maquillé.
Salí de mi casa y subí corriendo al auto para evitar que mis vecinos me vieran. Partí a prisa para evitar que alguien al ver mi carro me conociera. Para cuando llegué a la zona, ya estaba oscureciendo y al ver tantas prostitutas y travestis, me animé a bajar, muy nerviosa empecé a caminar y me revolví entre tantas como yo. Empecé a observar como llegaban los clientes y levantaban a los travestis y prostitutas.
Entonces pensé: es hoy o nunca. Me animé al ver llegar tu auto azul, mi primer cliente, era un hombre maduro. Yo estaba muy nerviosísima, pero me calmé, me acerqué y te dije: “Hola galán, ¿quieres disfrutar como nunca te lo ha hecho una puta cualquiera?”, me contestastó que no estabas interesado, que buscaba a una puta que era tu preferida.
Le dije que ese día era mi primera vez, mi primer día trabajando, que no era mi estilo y que haría todo lo que quisiera. Diciendo esto y sabido que estaba dispuesta a cualquier cosa, aquel hombre desconocido se animó a contratar mis servicios. Nos arreglamos en el precio y me subí al auto.
Para romper el hielo platicamos, me dijó su nombre y le interesó en lo que estaba haciendo yo ahí. Le platiqué que me gustaba vestirme de nena y que deseaba cumplir mi deseo de saber que se siente ser una prostituta.
Al ir manejando y platicando camino al hotel, me acerqué a aquel hombre y le empecé a acariciar desde su cabello hasta detenerme en el cierre de su pantalón de mezclilla. Al detener mis manos ahí, sentí su miembro completamente endurecido, no lo sentí muy grande así que pensé que no habría mucho problema en sentirlo adentro de mi. Comencé a flotárselo una y otra vez hasta que le abrí el cierre de su pantalón lentamente, y se lo saqué del calzón. Era un pene rosadito, muy erecto, circuncidado (como me gustan), no era venudo y tampoco sin mucho vello y siendo honestos, me gustó, así que inicié a besárselo tiernamente y a chupárselo una y otra vez muy despacio, y todo mientras él manejaba.
Entonces se detuvo a un lado de la carretera y me dijo que no parara que estaba a punto de eyacular, entonces se lo chupé más rápido y trataba de tragárme todo su miembro. Por fin gimió y eyaculó, sentí un chorro espeso y calientito en mi boca, me dijo que me lo tragara todo que no dejara caer ninguna gota, que no quería que le ensuciara el carro, así que le obedecí, me lo tragué todo y le limpié su miembro con la boca. Me habló al oido y me dijó que le había gustado mucho como se le había hecho el sexo oral y dijó que estabas ansioso de llegar al hotel para divertirnos.
Terminado esto, seguimos camino hacia el hotel. Al llegar al cuarto, comencé a desnudarlo mientras le besaba en cada parte que iba dejando al descubierto, cuando le dejé en puro calzón quise volver ha hacérselo oral pero no me lo permitó. Se desnudó completamente y me empezó a tocarme toda, eso me fascinó. Comenzó por besarme en la boca, continuo en mi cuello, luego mientras me besaba la espalda me quitó la blusa dejándome solo el sostén. Luego continuó besándome debajo de la espalda hasta llegar a la minifalda, pensé que me iba a quitar, pero solo la levantó para seguirme besando hasta llegar a topar con mi tanga blanca. Me besó en medio de las nalgas y empezó a bajarme la tanguita poco a poco. Yo estaba super excitada, me incliné, me puse en cuatro y le rogué que me la metiera. Me subí a un costado de la cama, me abrí y puse otra vez en cuantro, exhibiendote todo ni ano…..
Imagínenme: con la tanga a las rodillas, con la minifalda levantada y un ano deseoso de miembro.
Se acercó y sentí la punta de su pene lubricado con su líquido preseminal, le pedí que me lo hiciera despacito porque quería disfrutar cada centímetro suyo. Inició a metérmela poco, mientras yo gemía de placer, hasta que entró toda. Yo no paraba de decirte que era su puta, que me la medieras toda, que era su hembra…… Comenzó a metérmela y sacármela una y otra vez, más y más rápido. Me pidió que me diera vuelta y que me acostara. Ya acostada, me terminó de quitar la tanga, me agarró de los pies, me abrió, y otra vez empezó a metérmela.
Le dije que quería que terminara adentro de mí y que me avisaras cuando estuviera a punto de terminar, y cuando fue así, me dijó que ya se venía, entonces apreté mi ano lo más que pude y entonces gritastó y eyaculó adentro de mí. Sentí su abundante semen caliente en mi ano, le dije que no sacara su miembro que lo quería todavía adentro. Era una una sensación indescriptible sentir como encurría de mi ano su semen caliente.
Entonces sentí como poco a poco perdía un poco de fuerza su pene, le pregunté si me podía masturbar, me dijó que sí y mientras aún me tenía penetrada empezó a masturbarme y me vine pronto, no tardé mucho, estaba super excitada, como un adolecente primerizo terminé eyaculando rápido.
Mientras me veía como yo disfrutaba que me masturbara sentí que nuevamente su pene se ponía duro otra vez, y cuando terminó de masturbarme le dije que se acostara en la cama para ponerme ensima de él.
Se acostó y me subí dándole la espalda y me comencé a moverme hacia arriba y hacia abajo para volver a gozar ese hermoso pene rosa erecto, al hacer esto sentí como poco a poco se me salía más semen que tenía en mi ano y con esto se iba lubricando aquella penetración y veía como escurría por tu escroto. Ambos gemíamos de placer una y otra vez y ese sonido de chupón que se escuchaba cuando subía y bajaba me excitaba más.
Me pidió que parara y que le lambiera su escroto para limpiarle su propio semen, así que obediente me detuve y comencé a lamberle primero sus huevos hasta llegar a la punta de su pene, cuando terminé de limpiarle quise volver a hacérte sexo oral, pero otra vez no me dejó. Se acostó cerca de la cabecera de la cama y me dijó que se subiera otra vez, pero esta vez volteando hacia él. Me subí y empecé a moverme, agarrando de la cabecera de la cama, pero esta vez mientras yo hacia esto, tomó mi pene erecto y empezó a masturbarme mientras yo galopaba arriba de él. Me gustó tanto como a él que terminamos casi al mismo tiempo los dos Cuando casi eyaculó, otra vez apreté mi ano y eyaculó….
Terminamos cansados pero muy extasiados. Nos acostamos juntos y continuamos con un poco de plática. Me confesó que ya había estado antes con travestis pero que no le habían hecho gozar como yo.
Quedamos en volver a vernos, pero ya no en la zona. Me dió su número de teléfono y dijó que después me llamaría pronto. Le contesté que deseaba volver a verle y que la próxima vez gozarías más, que no se arrepentirías. Me llevó de regreso a la zona y nos despedimos con un beso.
Espero que les haya gustado
Mi primera vez como chica
febrero 9, 2011 by admin
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Hola, quisiera contarles mi primer experiencia como chica. Yo era joven, tenia recien 18 años de edad.
Un dia un amigo llamado Roberto, me comento que tendria casa sola. Su madre trabajabaria fuera de la ciudad por el fin de semana, ya que su trabajo requeria que fuera a una convencion en vallarta mexico. Su hermana, al irse su madre, decidio pasar el fin de semana en casa de una amiga. Esto le dejaba la casa libre a mi amigo Roberto, asi que decidio hacer una pequeña reunion entre unos conocidos.
A la reunion asisti yo y otros amigos de ambos, tomamos unas cuantas cervezas y al final de la noche todos se fueron, Roberto me dijo que si me queria quedar a acabarnos las cervezas que quedaban y yo accedi.
Nos fuimos a su sala y ahi empezamos tomandonos un par de cervezas, de repente el me comento algo, me dijo que tenia un secreto, que no le habia dicho a nadie aun. Y que yo que era su mejor amigo pues debia saber, asi que me conto que era gay, que tenia tiempo que habia salido con chicos y que al principio no estaba seguro de si era lo que queria, pero que ahora si sabia que eso era. Yo lo escuche hablar sobre sus aventuras, le hice preguntas acerca de sexo, si lo habian penetrado o el a alguien, etc. Asi paso un buen rato.
De repente, yo senti la necesidad de confesarle algo tambien a el ya que el me habia confesado lo de sus gustos. Asi que le dije que a mi me gustaba mucho la ropa de mujer. El me dijo “pero que te late verla, o ponertela o que?” y pues le dije que me excitaba usarla. El me pregunto desde cuando, y pues le dije que desde pequeño, me gustaba mucho como se veian las medias en las mujeres y un dia estando a solas en casa de una tia que nos cuidaba mientras mi madre trabajaba, pues decidi ponerme unas medias de ella por saber que se sentia, y pues a partir de ahi comence a desarrollar el gusto. Primero con medias, luego me ponia zapatos, faldas, brasieres, vestidos. Un dia incluso me maquille en el baño a solas. Roberto solo se reia mientras le contaba. “pero no te gustan los hombres?” me pregunto a lo que yo le respondi que no, pero que me excitaba usar la ropa de mujer a solas.
Pasamos un rato ahi, platicando de otros temas y de repente me dijo “oye, quizas ya estoy algo ebrio, pero como tenemos la casa sola, pues porque no te buscas algo de mi madre o de mi hermana y te lo pones” Al principio pues me puse nervioso, no sabia que contestarle cuando me dijo eso. Asi que le dije “mejor no, me da pena”.
El me dijo “pena de que? O que no te gustaria que te vieran usar ropa de mujer?”
Y le conteste “pues no se, me da pena pensar que me veas”
“que no te de pena mi reina” me dijo “mira prueba si no quieres o no te gusta pues ya, la verdad a mi me da curiosidad verte asi y pues tambien quiero ayudarte en tus fantasias.”
Asi que me levante, y fui a la habitacion de su madre, el se quedo en la sala escuchando musica. Estuve un rato en el cuarto de su madre viendo la ropa, busque primero las medias claro. Saque algunas pantaletas pero no me gustabn del todo. Fui al cuarto de su hermana y en el cesto de ropa sucia, vi unas pantaletas de encaje negras que se veian divinas asi que las tome, incluso las oli, no olian mucho a ella pero si tenian aroma de mujer. Volvi al cuarto de la madre de mi amigo y revise los vestidos, encontre uno muy coqueto, antes de ponerme algo mas, me lo probe rapido y me quedaba ajustado, me daba formas femeninas por la forma de la falda. Me lo quite y comence a vestirme.
Me puse primero las pantaletas de su hermana, cuide de meter bien mis cositas entre las piernas para poder ajustar mejor las pantaletas. Luego me puse las pantimedias, era excitante sentir como me ajustaban mientras me las ponia, hasta que las subi todas y sentia como me apretaban mis cositas y me ayudaban a esconderlas muy bien, me veia a un espejo de cuerpo entero que tenian ahi y parecia una señorita, no tenia ningun tipo de bulto en la entrepierna. Me puse despues un brasiere que combinara con las pantaletas. lo rellene con un poco de papel. Luego me puse el vestido, pero esta vez fue mejor que la primera, porque ahora ya tenia mas ropa puesta, me veia mas sensual. Al verme vestida al espejo comence a excitarme, me veia como toda una señorita. Sentia como iba mojando las pantaletas de la hermana de Roberto de tan excitada que estaba. Luego procedi a maquillarme, fui al baño del cuarto de su madre y ahi comence. Me emocionaba mucho ver como me iba conviertiendo en mujer frente al espejo. Afortunadamente en ese entonces usaba el cabello un poco largo como muchos jovenes asi que facilmente lo pude peinar de tal forma que pareciera chica.
Al terminar, sali del baño al cuarto de la señora, y revise los zapatos ya que no habia escogido aun un par. Seleccione unos mas o menos grandes para que me quedaran mejor. Y me quedaron algo ajustados, pero aun asi no se veian mal.
Sali a la sala y Roberto ya no estaba ahi, le grite para ver donde estaba y lo escuche decir desde su cuarto “Dime si ya estas vestida?”
Le dije que si y el me respondio “Voy a salir, espero te veas linda”.
Salio de su cuarto y me vio, jamas habia estado mas nerviosa en mi vida. Me miro de arirba a abajo y sonrio. Me dijo “pero si estas lindisima, por eso queria verte asi, sabia que harias una linda mujer” Me sonroje por lo que me dijo y le dije “gracias” por primera vez con una voz mas suave intentando sonar femenina.
El me dijo que si tenia nombre, y le dije que me gustaba Katy, asi que el me dijo “bien Katy, mucho gusto, yo soy Roberto, no tienes que temer porque soy gay, pero esta es tu casa, quieres una cerveza?” Acepte la invitacion y nos sentamos en la sala.
Me preguntaba si tenia novio, si me gustaban las chicas, si habia tenido sexo con chicos cosas asi. Pero todo lo preguntaba como si yo fuera una extraña para el. Luego me dijo que si queria cenar y pasamos a la cocina, me dijo “cociname algo rico linda” y me dio una nalgada.
Le hice de cenar y despues de eso me dijo que fueramos a ver una pelicula, a su cuarto. Nos fuimos al cuarto y ahi nos sentamos en un pequeño sillon que tenia. Puso una pelicula se sento junto a mi y mientras empezaba, comenzo a acariciar mi rodilla. “Espero que no te moleste” decia.
Un poco despues, me dijo “ven quiero abrazarte” me acerque y me abrazo pasando su brazo detras de mi, y con su otra mano sobre mis piernas. Me acariciaba las piernas y el hombro, podia sentir su mirada sobre mi, pero yo estaba muy nerviosa, asi que solo veia la pelicula. De repente comenzo a besarme el cuello y no me quite, disfrutaba mucho como lo hacia y comence a excitarme.
“Quiero hacerte mujer” me dijo.
Yo le dije que tenia miedo, a lo cual el me dijo “no tengas miedo, no pasara nada. Tienes que convertirte en mujer completa, las mujeres tienen sexo con hombres. Asi que yo te voy a ayudar”
Nos pasamos a su cama nos recostamos, me quito los zapatos y acaricio un poco mis pies. “Me gustan tus piernas Katy” me decia. Luego se acerco a mi me abrazo y comenzo a besarme. Jamas habia besado a un hombre, pero el sentirme mujer me excitaba mucho. El pensar que me trataran como tal, sentir mi primer beso como mujer.
El se levanto y se desnudo. Luego me levanto de la cama bajo el cierre del vestido y lo comenzo a bajar. Me excitaba mucho sentir como el vestido bajaba por mi cuerpo mientras sus manos me acariciaban. Luego asi vestida todavia con las medias y la ropa interior puesta, me recosto en la cama junto con el. Me siguio besando bajando por mi cuello, llegando a mis pechitos, los desnudo y comenzo a mamar mis pezones. Yo baje mi mano buscando su fierro y lo encontre, estaba tan duro y se lo empece a jalar. El volvio a besarme quito mi mano de su verga, me abrazo y empezo a restegarme su miembro contra las piernas, “abre las piernas” me dijo, y las abri. El empezo a hacer movimientos como si me follara. Aunque yo seguia vestida.
“Quieres que me quite las medias?” Pregunte.
“No dejatelas, se que te excitan y te quiero excitada.” Me dijo. “quiero que primero me mames la verga”.
Se recosto al lado, me vio a los ojos, y yo comence a bajar hacia su miembro. Al llegar a el senti un gran impulso por meterlo en mi boca, pero el no me dejo. me dijo, “Aun no, quiero restregartelo en tu carita” Y comenzo a pasarlo por mi rostro, sentia su dureza y como estaba bien mojadito en la punta. Me dejaba babita de su pene por toda mi carita. Luego lo paso por mis labios los abri un poco, y el empujo mi cabeza suavemente hacia su miembro. Senti como iba entrando en mi boquita virgen,y seguia entrando. Me parecia enorme, la siguio metiendo y de repente senti como comenzaba a llegar hasta mi garganta. Tuve miedo y me quise quitar pero el no me dejo. Me tomo de la cabeza y empujo su pelvis hacia mi. Hasta que mis labios alcanzaron la base de su pene. La sentia toda adentro hasta mi garganta. Sentia mucho miedo, pero a la vez me excitaba sentirla dentro. No podia respirar bien. Lo escuche decir “que rico aprietas con tu garganta, la tienes muy virgen”.
Saco su miembre poco a poco hasta que lo tuve fuera de mi boca. Se lo vi todo lubricado, lleno de mi propia saliva que incluso escurria por sus testiculos. Me baje yo solita y comence a lamer sus testiculos hacia su pene. Se lo fui lamiendo hasta llegar a la punta y comenzar a mamarlo de nuevo. Ahora yo solita controlaba todo como entraba y salia de mi boca. No lo metia tanto como el me lo metio, pero si me comia bastante.
El comenzo a gemir fuertemente, el pensar que le daba placer a un hombre me excitaba mucho. De repente el me detuvo, levanto mi rostro y me vio, un pequeño hilo de baba corria desde mi boquita hacia su pene. “Me excitas mucho Katy. Eres la mujer ideal para mi, sabes?” Me dijo mientras yo sonrei.
Me recoste junto a el mientras jalaba su pene. El me beso y me dijo “quieres que te lo meta?” Yo le dije que si. Asi que el saco de su buro un condon y un frasquito con lubricante.
“Alguna vez te lo han metido Katy?” Pregunto.
“No, soy virgen aun” le respondi.
El me dijo “bueno pues acuestate boca abajo y levanta tu culito mi amor”. Asi lo hice, el me bajo las medias y las pantaletas. Senti como me caian en el ano unas gotas de lubricante, estaba frio. Luego con sus dedos comenzo a untarlo alrededor de mi ano. De repente metio un dedo. Lo metia despacio, podia sentir como entraba, no me dolia. Luego lo metio y saco varias veces, y despues metio dos dedos, senti como mi ano se abria y me comenzo a doler mucho, le pedi que se detuviera, pero el dijo que era normal. Saco los dedos y me sobo el ano por encima.
“Dime cuando ya no te duela” me dijo.
“Pero creo que ya no quiero” dije yo.
El se acerco a mi, me tomo de la cara haciendome voltear a verlo, y me dijo “Sabes lo que veo yo? veo una niña que quiere ser mujer, veo que te gusta. Lo vi en tus ojos al mamar mi verga. Tu no te preocupes, nadie dijo que ser mujer seria facil. Al final te va a gustar mucho, te lo prometo.”
Yo accedi y el comenzo a dedearme el ano otra vez, esta vez no me dolia tanto. Saco sus dedos los puso en mi rostro y dijo “mira prueba tu culito” lami sus dedos, y me excitaba saber que habian estado dentro de mi.
Luego se puso el condon, me tomo de la cadera con sus manos, alzandome un poco. Abrio mis nalguitas y senti la punta de su gran miembro en la entrada de mi ano.
“Te lo voy a mete mi amor” me dijo.
Yo cerre mis ojitos y de repente lo senti, como iba entrando, sentia como me abria el culo, cada vez mas. Empece a sentir un ligero dolor. Luego lo segui sintiendo entrar, cada vez mas y mas. Parecia que nunca dejaria de entrar. Y conforme entraba me dolia mas, unas lagrimitas corrieron por mi mejilla mientras pensaba que estaba haciendo entregandome a un hombre.
El la empezo a sacar y me dijo “te entro casi toda.” Luego la metio otra vez y comenzo a moverse detras de mi. Sentia como entraba y salia de mi culo esa gran verga, como me lo abria. Me sentia expuesta a el, no podia hacer yo nada. Sabia que me tenia sometida, que aunque quisiera no me la iba a sacar. Y me empece a excitar mucho, el dolor cambiaba y se volvia placer. Como frotaba mi ano por dentro era delicioso. Empece a gemir y a pedir mas, el me cogia mas rapido. De repente empece a sentirlo mas adentro, hasta que senti su pelvis chicando directamente contra mi ano.
La metio toda, y me la dejo adentro unos instantes. “Ves como si te iba a gustar mi amor” dijo. “Ahora volteate boca arriba para ver tu carita mientras te cojo.
Me recoste boca arriba y el me puso los zapatos de nuevo, me dijo que le excitaba la idea de cogerme con los zapatos puestos. Me tomo de los tobillos y los movio hacia mi, puso una almohada debajo de mi espalda para levantar mi cadera. Y comenzo a penetrarme otra vez.
Era delicioso ver su cara excitada y mis piernas enfundadas en las medias con los zapatos puestos en el aire. Esa imagen me hacia sentir mas mujer, ver como mis piernas se movian a cada embestida. Y sus manos firmemente tomandome de los tobillos, teniendome otra vez a su merced.
“Tienes cara de putita” me decia mientras me sonreia, “Te gusta como te cojo?”
“Ajam” yo decia entre sollozos.
“pideme mas mi amor”
“por favor dame mas!” Dije.
“no pidas por favor, pideme bien.”
“cogeme fuerte mi amor, hasta que te vengas” dije yo mientras gemia ante sus metidas de verga.
Me dio cada vez mas duro, empece a sentir como se movia mas fuerte y cada vez lo buscaba meter mas adentro. De repente me dijo “quiero aprovecharte y venirme en tu cara”.
“vente en mi cara!” dije yo completamente excitada.
Me dio unas cuantas embestidas mas, saco su miembro, se quito el condon se hinco cerca de mi cara y se jalo el pene hasta correrse todo en mi cara, parte de lo que disparaba cayo lejos, pero la mayoria quedo en mi carita. Al terminar, me embarro lo que me echo encima con su pene, frotandomelo en el rostro y luego lo metio en mi boca diciendome “Limpiamelo bien que ya me quiero dormir” se lo limpie todo con mi boca, tambien le lami los testiculos.
“Si quieres puedes darte un baño y luego venirte a acostar”, dijo el. Me levanteme desnude y me fui al baño.
Me di un baño rapido, me dolia un poco el culo despues de esa follada. Mientras me bañaba me masturbe yo solita hasta que me vine. Al terminar no sentia muchas ganas de seguir vestida de chica. Pero al salir del baño, el me tenia en la cama una nueva muda de ropa. Un neglille de color negro con encaje. Y un nuevo par de pantimedias. Me dijo “ponte esto para dormir”
Me lo puse y me recoste con el. Me abrazo en forma de cuchara y asi pasamos toda la noche juntos.
Por supuesto esto fue un viernes, asi que que nos quedaron un sabado y un domingo para seguir jugando. Pero esas historias seran contadas la proxima vez.
Gracias por leer este largo relato de mi primera vez. Si quieren compartir algo conmigo o buscan contactarme escribanme a kati_tv arroba hotmail punto com.
Viaje para encontrarme conmigo misma
agosto 3, 2010 by admin
Filed under Transexuales
Yo no tuve un comienzo como todas las tv, ahora que me pongo a pensar que tal vez me hubiese gustado comenzar con que me atrajera la ropa femenina y todo eso, pero como todas tenemos una vida diferente pues a mí me toco vivirla de otra forma. Actualmente tengo 31 años y llevo una doble vida, sigo siendo tv de closet en la intimidad y pues hombre para la sociedad, tal vez el miedo de ser discriminada es lo que más temor me da y por lo tanto me es difícil salir del closet, como vivo aún en una sociedad conservadora donde se resisten al cambio pues hace aún más difícil las cosas y el simple hecho de necesitar el trabajo pues da mucho temor que por ser discriminada pueda perder el trabajo y por lo tanto no podría mantenerme o simplemente tendría que vender mi cuerpo para poder sobre existir, algo que no me gustaría hacerlo para nada, dar placer a un extraño por dinero, yo solo he dado placer a personas que conocía mucho o creía conocer y lo he hecho porque deseaba hacerlo o la mujer que llevo dentro de mí deseaba hacerlo. Bueno nos les voy aburrir con mis problemas existenciales, les relataré mi historia de cómo dejé salir a la mujer que llevo dentro.
Como les comenté en el párrafo anterior, yo nunca tuve el gusto por la ropa femenina, es mas no me atraía para nada, jugaba con mis amigos al fútbol u otra actividad de hombres, tenía más amigos que amigas y a esa edad pues me comenzaron a llamar la atención las chicas, pero toda esas ideas comenzaron a cambiar de la noche a la mañana por algo que me sucedió.
Estábamos en verano, mi amigo del barrio con el que siempre andábamos de arriba para abajo pues nos invitó a mí y a otros dos amigos más a pasar un fin de semana en su casa de campo, como sus padres tenía asuntos que atender en la capital pues no podían ir ese fin de semana y su hermana pues tampoco deseaba ir ya que tenía una fiesta, así que Juan Carlos, les preguntó a sus padres si podía ir a la casa del campo con unos amigos, ellos no vieron ningún inconveniente así que aceptaron, cuando Juan Carlos me lo dijo pues yo le dije que no había problema, es más me ayudo a convencer a mis padres para que me dieran permiso, para no ir los dos solos también les dijo a Enrique y Manuel, así que entre todos empezamos a pedir permiso a los padres respectivos, todos aceptaron sin mucho problema felizmente, así que quedó decidido que iríamos el viernes después del colegio a la casa de campo que quedaba a unas 2 horas de nuestras casas.
Me acuerdo que el jueves en la noche arreglé mis cosas para que cuando llegara del colegio el día viernes pues me cambiara, cogiera mis cosas y me fuera a la casa de Juan Carlos donde sería el punto de reunión, llego el día viernes y todos nos encontramos a la hora acordada en la casa de Juan Carlos, fuimos a comprar un poco de bocaditos y algo de comida, por supuesto que íbamos a comprar cerveza pero Juan Carlos nos dijo que allá la compráramos puesto que en la tienda cerca de su casa de campo pues se la vendían a él ya que lo conocían y también para no cargar peso. Todos contentos pues metimos los alimentos en las mochilas y salimos rumbo a la casa de campo, el viaje fue normal sin mayores problemas, llegamos aún cuando había sol, cuando entramos pues nos quedamos maravillados por el tamaño de su casa de campo, era realmente enorme, tenía piscina, cancha de tenis, cancha de mini fútbol, una cancha de vóley y la casa que estaba al medio de todo pues era grande, cuando entramos a la casa pues era bien bonita, la sala con varios sillones, el comedor con una mesa como para 10 personas, había un bar donde vimos que estaba bien surtido pero que no podíamos tocar ya que el padre de Juan Carlos se daría cuenta, la cocina era grande, dentro de la casa había un pequeño patio que justo tenía una puerta que daba al exterior donde estaba la piscina, en dicho patio había dos camerinos, uno para damas y el otro para hombres, y por último, cerca de la cocina había un cuarto que solo tenía una cama y una cómoda, era el cuarto para la empleada.
Cuando nos llevo al segundo piso nos quedamos aún mas asombrados, había una sala de estar donde había televisor, por supuesto que no era muy grande pero tenía un sillón como para 3 personas de ahí había dos pasillos, uno llevaba a la recámara principal y el otro a tres cuartos, estos tres cuartos compartían un solo baño y la recámara principal tenía su propio baño. Juan Carlos nos dijo que después escogiéramos cada uno un cuarto pero que aprovecháramos lo que quedaba del día ya que no era mucho, todos aceptamos y nos fuimos a poner ropa de baño.
Nos metimos primero a la piscina, después nos fuimos a jugar fútbol un rato, nos volvimos a meter a la piscina, de ahí cogimos las raquetas de tenis y empezamos a jugar, creo que solo Juan Carlos sabía cómo jugar tenis pero a los demás no nos importaba, lo importante era pasarla bien, cuando terminamos de jugar pues aún había sol y más o menos nos quedaba tiempo, así que para hacer más entretenido lo que quedaba del día pues hicimos una apuesta, haríamos diferentes deportes, patear penales, jugar tenis y natación, la persona que perdiera pues tendría un castigo y él que ganara en la mayoría de deportes pues le daría el castigo, todos aceptamos de buenas ganas ya que nos parecía interesante.
Comenzamos a patear penales, yo no era la mejor pero tampoco la peor, así que quedé tercera de cuatro, Juan Carlos quedo primero, Enrique segundo y Manuel último, de ahí nos fuimos a jugar tenis por supuesto que Juan Carlos terminó ganándonos a todos, Manuel quedo segundo, Enrique tercero y yo última, el último deporte sería la natación, Enrique terminó ganándole a Juan Carlos, Manuel llego tercero y yo última, sacando el puntaje pues yo terminé siendo última y Juan Carlos terminó ganando, como ya se estaba acabando el día pues Juan Carlos me dice que pensará en mi castigo y más tarde me lo dará, yo solo acepté con la cabeza y de ahí todos nos fuimos a bañar por última vez en la piscina y de ahí cada uno se fue a cambiar al baño.
Cuando salimos pues nos quedamos viendo televisión en la sala del segundo piso cuando Juan Carlos sale de la habitación principal y nos dice cuales serán nuestros cuartos, a Enrique le dio el último, a Manuel le dio el que estaba al frente y a mí me dio el primero que estaba frente al baño prácticamente, cuando entré pues el cuarto era grande, tenía un ropero bien grande empotrado a la pared, había posters de cantantes y un espejo bien grande pegado en la puerta del clóset, asumí que era el cuarto de la hermana de Juan Carlos que era de la misma edad que yo, tan solo dejé mis cosas y salí al instante para ir a ver televisión a la sala de abajo. Estábamos viendo una película cómica, en donde el chico se vestía de chica para poder ir a los cuartos de las chicas y robarles sus ropas interiores, todos nos reíamos por las ocurrencias que pasaban, cuando terminó la película pues Juan Carlos dijo que ya tenía mi castigo, yo tan solo le pregunté cuál sería, él me respondió que me tendría que vestir de chica todo el tiempo que estuviéramos en su casa, por supuesto que yo me reí ya que pensaba que era broma a lo que Juan Carlos me dijo que no era broma sino ese era mi castigo, yo me negué a cumplirlo puesto que me parecía humillante, pero la insistencia y también que lo tomara por el lado cómico así como la película pues terminé aceptando pero les dije que no había ropa de mujer, Juan Carlos nos llevó arriba a mi cuarto y abrió el closet, había bastantes vestidos playeros cortos colgados y también había dentro del closet dos muebles con 4 cajones cada mueble, me dijo que escogiera lo que quisiera y me lo pusiera puesto que su hermana tiene casi toda la ropa de verano en dicho closet, yo me quedé boca abierta pero como lo tomé a la broma pues le dije que salieran para cambiarme, ellos salieron del cuarto y se fueron a la sala del segundo piso a esperarme.
Cuando salieron pues lo primero que hice fue ver que me podía poner, en la película el chico solo usaba faldas o vestidos, así que opté por buscar eso mismo, solo encontré puros vestidos cortos con falda ancha o vestidos que se pegaban al cuerpo y con mini falda, al abrir los cajones de un mueble encontré shorts, pantalones, buzos y falditas, en el otro mueble encontré tops, bivirís, polos y un cajón lleno de ropas interiores de todos los colores, también encontré medias cortas. Estaba en un gran dilema puesto que no sabía ni que ponerme, así que lo dejé a la suerte, cerré los ojos y el primer vestido que cogiera pues ese me pondría, cogí uno celeste con flores blancas que era pegado la parte de arriba y una falda con pliegues ancha pero corta (la mitad de mi muslo más o menos), no me parecía feo pero tampoco me parecía bonito, simplemente lo tomé como en broma, así que me quite mi polo y mi short, me puse el vestido y listo, me fui a darles el encuentro en la sala del segundo piso, ni bien me vieron comenzaron a silbarme, pero Juan Carlos se paró y me preguntó si llevaba puesta mi ropa interior, yo le respondí que sí, Juan Carlos me dice que el castigo era completo por lo tanto tenía que vestirme totalmente de mujer y eso incluía la ropa interior, así que tenía que ir a cambiarme de nuevo, cuando me estaba volteando para ir a cambiarme pues Juan Carlos me dijo que usará también un sostén (brasier) y lo rellenara de medias si fuera posible para aparentar senos, solo asentí con mi cabeza y de ahí me fui a terminar de cambiarme.
Llegué al cuarto y me puse a buscar en los cajones de ropas interiores, vi cualquier cantidad de sostenes con sus respectivas trusas, también encontré bóxers, un par de hilos dentales, etc. Me quedé impresionada de la cantidad de modelos en ropa interior femenina, tan solo quería ponerme algo que no me violara y hiciera juego con el vestido celeste que traía puesto, felizmente encontré una trusa con su sostén de color turquesa (era el que más se parecía al celeste) ambos de encajes, lo saqué del cajón y me lo puse por encima de la ropa, realmente me veía ridícula así que me reí, me desnudé por completo y empecé poniéndome la trusa, me entro sin mayores problemas en ese momento pero después de caminar me di cuenta que se me metía todo en mi culito y tenía que estar sacándomela para que no me incomode, de ahí me puse el sostén metiendo un par de medias como me pidió Juan Carlos, me miré al espejo y aún me seguía viendo graciosa para mí, así que de ahí me puse el vestido, pero a diferencia de la primera vez este se adaptaba a mi supuesto busto y dejaba entallada mi cintura, busqué un par de medias tobilleras blancas y listo, cuando salí ahora sí que todos comenzaron a silbarme diciéndome que estaba bien rica, que era una mamacita, estás para comerte, etc. Yo solo me reí ya que me pareció graciosa la situación y pues aún tomaba todo como una broma, les dije para ir a ver televisión abajo, a lo que Juan Carlos me respondió que también tenía que hablar como chica ya que ese era el castigo, acepté hacerlo pensando que era un juego, les dije con mi voz lo mas femenina que pude en ese momento que si deseaban ir abajo a ver televisión, todos aceptaron.
Nos pusimos a ver televisión un rato sentados todos en la sala del primer piso, hablando de todo un poco, a lo que justo hablando con Enrique (yo con mi voz de chica) pues Enrique me preguntó mi nombre a lo que yo le respondí mi nombre de varón, Enrique me dice que ese no es un nombre adecuado para una chica, así que llamando a Manuel y Juan Carlos pues comenzaron a discutir que nombre tendría, como no llegaron a un acuerdo pues me darían nombres y yo escogería el que más me gustaría, me comenzaron a decir varios nombres, Úrsula, Karina, María, Carolina, Verónica, Rosario, Mariana (así se llama la hermana de Juan Carlos), Yesica, Kimberly, Mónica, Viviana, etc. Pensé por un rato y pues les dije que me gustaba más el nombre de Tatiana, todos asintieron en que desde ahora me llamaría Tatiana y pues durante estos días me llamarían como Tatiana.
Estuvimos un rato mas hasta que Manuel pregunta si iremos a comprar, todos aceptamos tan solo yo que dije que iría a cambiarme para ir con ellos, a lo que Enrique me dice que no puedo cambiarme y si deseo ir con ellos pues tendría que ser tal como estoy vestida, a lo que yo me negué rotundamente, como no podía cambiarme pues ni loca hubiera salido vestida de chica a la calle, así que preferí quedarme media enojada por lo mismo que el juego ya se estaba saliendo de control y pues no me parecía justo que me quedara en la casa sola esperándolos.
Felizmente no se tardaron mucho ya que me estaba comenzando aburrir de ver televisión, habían traído dos botellas de ron y dos botellas de coca cola, era suficiente como para dos días puesto que éramos tan solo cuatro, la verdad que no me importó mucho así que comenzamos a tomar cada uno con su vaso, estuvimos tomando hasta que pusieron una película pornográfica, no era la primera vez que veía una ya que antes nos habíamos juntado para verlas pero no puedo negar que me excitaba mucho ver las chicas y todo eso, todos estábamos excitados hasta que apareció una chica con rasgos orientales y dos chicos, cómo yo también tengo rasgos orientales (descendiente de china) pues los chicos empezaron a molestarme diciendo “miren ahí está Tatiana”, “Tatiana te ves más rica sin mucha ropa”, “Tatiana que rico culo tienes”, “Tatiana no sabíamos que te gustaba tanto la verga”, etc, así continuaron hasta que terminó la escena cuando los hombres llegaban en la boca y cara de la chica, después de eso pues siguieron molestándome por un rato mas diciendo cosas como lo que habían dicho antes, yo solo sonreía puesto que me comenzaba a incomodar estar como chica pero igual no les dije nada.
Ya nos habíamos acabado una botella de ron, estábamos comenzando a tomar la segunda cuando se nos ocurrió jugar póquer, cuando pregunté que sería la apuesta pues él que sugirió el juego dijo que serían las prendas, yo por supuesto que me negué ya que no pensaba desnudarme delante de ellos, después de insistir mucho mas el estar con tragos encima pues acepté pero dije que no me quitaría ni una prenda y por lo tanto pues sería mejor que pensaran en otro castigo para mí, todos aceptaron que no me quitara ninguna prenda pero que tenía que hacer el castigo que ellos decidieran, yo acepté gracias al alcohol que había ingerido, así que comenzamos a jugar, como estaba aún haciendo calor pues ellos estaban vestidos con un short, un polo y sus ropas interiores, yo tan solo traía puesto el vestido, mi sostén, mi trusa y un par de medias, el primero en perder fue Manuel que se sacó el polo, perdió nuevamente Manuel así que se quedo solo en ropa interior, de ahí perdió Juan Carlos que se sacó el polo, yo perdí la siguiente y como no se ponía de acuerdo en mi castigo pues jugaron ellos una mano y el que ganaba decidía mi castigo, perdí ante Enrique, me dijo que mi castigo sería hacer un baile para él, yo sin saber cómo hacerlo pues con un poco de música y alcohol, salió un baile medio extraño donde supuestamente trataba de ser sexy pero creo que nunca lo logré. Seguimos jugando, el siguiente en perder fue Enrique así que se sacó el polo, de ahí perdió Enrique de nuevo sacándose el short, de ahí perdí yo y jugaron otra mano como la anterior vez que perdí, esta vez Manuel ganó, su castigo fue que bailará delante de él pero que moviera bastante mis caderas, me paré delante de él y empecé a mover mis caderas, la verdad que dentro de mí pensé que estaba haciendo el ridículo, el siguiente en perder fue Enrique, cuando se quito su ropa interior no pudo ocultar que tenía una erección, todos nos reímos y yo no le di mucha importancia, así que de ahí perdió Juan Carlos, se quito el short, de ahí perdió Manuel y se quito su ropa interior, él si no tenía una erección como Enrique, así que seguimos jugando, el siguiente en perder fui yo, pero esta vez fue Juan Carlos que ganó mi castigo, mi castigo era que bailara dándole la espalda delante de él pero tenía que agacharme sin doblar las rodillas, de ahí que me sentara encima de él y moviera mis caderas un poco, no pensé nada malo así que hice lo que me pidió, no puedo negar que hasta el baile pues me pareció normal pero de ahí cuando me senté pude sentir su verga en mi culito, fue una sensación nueva, sin querer me gustó esa sensación pero no me excité o traté de aparentar que no sentí nada, me moví como me lo pidió por supuesto y justo cuando me estaba parando Juan Carlos me agarra de mis caderas y me hace sentarme en su verga, eso si me hizo sentir su verga en todo mi culito, eso si me excitó en ese momento, yo le increpé con mi voz de chica que era lo que estaba haciendo, él tan solo se disculpo mientras yo me paraba pero no pudo escapársele una sonrisa.
Seguimos jugando, el siguiente en perder fue Enrique así que como ya estaba desnudo pues jugamos para ver quien le daba el castigo, Manuel le dio el castigo de masturbarse por 20 segundos delante de nosotros, lo cual Enrique lo hizo sin problemas, el siguiente en perder fui yo nuevamente, Juan Carlos me daría el castigo, me pidió que después me lo daría ya que no se le ocurría nada, yo acepté sin mayores problemas, justo el siguiente en perder fue Juan Carlos, solo le quedaba su ropa interior, así que volteó hacía mí y me dijo: “Tatiana, tu castigo es que tú te arrodilles delante de mí y me quites mi ropa interior”, Juan Carlos se paró, yo me arrodillé delante de él y con mi manos le bajé su ropa interior, cuando bajé su ropa interior saltó su verga totalmente erecto delante de mi cara, eso me asustó un poco y también me sorprendió ya que nunca había visto una verga tan cerca, tan solo me quedé mirándolo unos segundos de ahí me paré y me senté mientras ellos se reían, la siguiente en perder fui yo nuevamente, pero esta vez le toco a Manuel darme el castigo, su castigo fue dejarme levantar mi falda por él y que me dejara ver mi ropa interior un rato, yo dije que eso no era justo puesto que dije que no me quitaría ninguna prenda, pero ellos alegaron que no me la estaba quitando, yo acepté pero con la condición de hacerlo a solas puesto que me daba vergüenza hacerlo delante de todos, Manuel acepto y nos fuimos a la cocina, me levanto la falda y se quedó mirando mi ropa interior mientras me decía que tenía un hermoso culito y me veía bien sexy con esa ropa interior, yo tan solo le agradecí y él me soltó la falda, cuando volteó me doy cuenta que se había excitado, la verdad que no le di importancia así que nos fuimos al comedor a seguir jugando.
Cuando llegamos pues Juan Carlos y Enrique estaban esperando, vieron a Manuel y lo vieron excitado así que le preguntaron qué tal le había ido, él solo sonrió y dijo que estuvo muy bonita la vista, Juan Carlos y Enrique empezaron a silbar diciendo que también querían ver, yo solo me sonrojé y les pregunté si mejor nos íbamos a la sala a seguir jugando ya que los sillones eran mucho más cómodos, todos aceptaron así que nos fuimos a la sala a seguir jugando. Todos nos acomodamos moviendo los sillones para estar todos cada uno a un lado de la pequeña mesa donde habíamos puesto el trago, seguimos jugando y yo perdí de nuevo, nuevamente fue Manuel el que gano mi castigo, me pidió hacer lo mismo que hicimos hace un rato, yo le dije que no había problema así que nos fuimos de nuevo a la cocina y una vez que me volteé pues él me levanto la falda, me dijo de nuevo que tenía un culito bien rico y sin decirme nada me empezó a manosear mi trasero, yo al sentir esto di un salto y me alejé de él, le increpé que eso no era parte del castigo, él se disculpo diciéndome que no aguantó las ganas de meterme la mano ya que tenía un culito bien rico y pues quería sentir lo que era tocarle el culo a un chica, yo lo disculpé pero no puedo negar que mas salté por la electricidad que sentí cuando me tocó mi culito, de ahí nos fuimos donde estaban los demás, seguimos jugando y perdí yo de nuevo, pero esta vez fue Juan Carlos el que me daría el castigo, me dijo que mi castigo sería dejarme puntear (que dejará que él pegará su verga a mi culito mientras él simulaba que me estaba penetrando, todo con ropa por si acaso) por él, sabía que diría lo que diría pues encontrarían una excusa, así que dije que no valía eso y pues ellos argumentaron que era un castigo, tuve que aceptarlo pero al igual que Manuel le dije que lo hiciéramos en la cocina, cuando llegamos a la cocina, Juan Carlos me pide que volteé mirando lo pared, agache un poco el cuerpo sin doblar las rodillas y ponga mis manos en la pared (pose pollito tomando agua), yo lo hice como me lo pidió, en eso siento que me levanta la falda y apoya toda su verga en mi culito, eso si no puedo negar que me gustó mucho ya que fue una sensación tan deliciosa y su verga estaba bien caliente, soltó mi falda y me agarró de mis caderas empezando a moverse de arriba abajo diciéndome que estaba bien rica y que tenía un hermoso culo mientras no paraba de moverse, yo la verdad que no pude evitar excitarme, me gustaba sentir su verga por mi culito haciéndome delirar de mucho placer, primera vez que sentía una verga en mi culito y me estaba haciendo derretirme de placer, pero una parte de mí decía que estaba mal y esta parte le dijo a Juan Carlos que el tiempo del castigo ya se había terminado (fue menos de 15 segundos), Juan Carlos se movió un par de veces más y de ahí se alejó de mí, yo me acomodé la trusa y sentí que estaba mojada, en eso Juan Carlos me preguntó si me había gustado, a lo que sin darme cuenta le respondí que sí, él solo sonrió y me dijo que a él también le había gustado mucho ya que nunca había llegado tan lejos con una chica, yo solo pude sonrojarme.
Ambos regresamos de nuevo a la sala donde estaban los demás, no había pasado ni siquiera un minuto pero yo sentí como si hubiera pasado bastante tiempo, ni bien me senté pues repartieron las cartas, para variar pues perdí yo contra Juan Carlos, me pidió hacer lo mismo que hicimos hace un rato (dejarme puntear), yo le dije que no había problema pero en la cocina, así que fuimos a la cocina, me pidió igual que la vez anterior así que yo hice lo que me pidió, solo que esta vez hizo algo diferente, mete sus manos por debajo de mi falda manoseando mi culito antes de levantarme toda mi falda dejando mi culito al descubierto, por supuesto que yo me excite de sentir sus manos tocando mis nalgas, me dice que tengo un culito bien rico, bien paradito y que sin falda se ve bien delicioso como para meterle mano sin cansarse, yo solo me sonrojé y le di las gracias, de ahí tan solo pude sentir nuevamente su verga por todo mi culito, si la primera vez me excite pues ahora me excité mucho mas ya que en esta ocasión Juan Carlos me manoseó previamente, en eso siento que Juan Carlos me agarra mis nalgas con sus manos y las separa mientras no para de moverse, yo tan solo pude soltar un pequeño gemido de placer ya que lo estaba disfrutando mucho, mientras Juan Carlos no paraba de decirme entre gemidos: “Tatiana que rico culito tienes, eres una diosa”, mi corazón estaba a mil por hora con todas las nuevas sensaciones tan ricas que estaba teniendo, era algo que no podría explicar pero me encantaba sin contar de que yo ya estaba bien excitada y por lo tanto el tiempo fue lo que menos me preocupó en ese momento, en eso después de un rato en esa posición, Juan Carlos me dice que me quede así en esa posición un rato, él se separa un poco y empieza a gemir más rápido, en pocos segundos da un gemido largo y siento algo caliente cayendo sobre mi culito mientras Juan Carlos no paraba de gemir de placer, yo me quede totalmente quieta sin saber qué hacer, sabía que Juan Carlos se había corrido pero no sabía cómo reaccionar, tan solo sentí un enorme placer al sentir el semen caliente caer sobre la parte descubierta de mi nalga, sentí tres chorros mas caer sobre mi trusa o mi nalga y de ahí sentí que Juan Carlos ponía su verga encima de mi culito para terminar de correrse encima de mi culito, mientras Juan Carlos no paraba de alabar mi culito y decirme lo mucho que le había gustado hacerlo de esa forma y correrse encima de mí culito, yo solo podía sentir como latía la verga de Juan Carlos encima de mi culito mientras terminaba de votar todo el semen, la dejo un rato encima de mi culito hasta que dejo de latir, se terminó de limpiar en mi trusa mientras yo empezaba a sentir como se comenzaba a chorrear el semen que había caído en mis nalgas por mis muslos, Juan Carlos se separó mientras yo con mi mano recogía el semen que se estaba chorreando sin darle mucha importancia, una vez que sentí que ya no chorreaba mas semen pues me erguí totalmente, mi faldita volvió a cubrir mi culito lleno de semen, yo sentía mojada mi trusa pero me llevé una gran sorpresa cuando la agarré para acomodármela, ya que estaba totalmente empapada de semen, acomodé como pude y de ahí sin quererlo empecé a oler mi mano, no puedo negar que tenía un olor bien fuerte, en ese momento no pude decir que olor tenía puesto que era la primera vez que olía el semen pero era un olor bien particular y que me gustaba mucho, le dije a Juan Carlos que me había mojado toda mi trusa a lo que él me pidió disculpas diciéndome que no pudo aguantarse ya que estaba tan rico mi culito que no aguanto correrse, yo le dije que no había problema que me había gustado también a mí pero tenía que ir a cambiarme puesto que estaba empapada mi trusa y no podría seguir jugando estando así, Juan Carlos tan solo me dijo que a él también le había gustado mucho y le gustaría repetirlo, yo le dije que después lo podríamos repetir pero que no se lo cuente a nadie, Juan Carlos solo sonrió y asintió con la cabeza.
Ahora venía el problema, tenía que ir a cambiarme y pues teníamos que pasar por donde estaban Enrique y Manuel, otro problemas mas era que nos habíamos quedado que otras veces, no sé cuánto tiempo exactamente pero sé que fueron cerca de 10 minutos, así que con Juan Carlos acordamos que él saliera primero diciendo que yo me fui al baño de la empleada que quedaba al finalizar la cocina y después de un rato pues salía yo, si preguntaban porque nos demoramos mucho pues Juan Carlos diría que estaba buscando algo de comer en la cocina y yo me fui al baño, hicimos eso y paso exactamente lo que habíamos dicho, pero mientras yo esperaba detrás de la puerta de la cocina pues escuchaba todo lo que preguntaban a Juan Carlos diciéndole que había pasado y todo eso, Juan Carlos no dijo nada solo que me punteo unos segundos y antes de salir pues yo me fui al baño y él estaba buscando algo de comer en la refrigeradora. Esperé dos minutos más o menos y salí de la cocina, cuando me estaba acercando donde ellos les dije que me sentía cansada y mejor me iba a descansar, por supuesto que todos empezaron a decir que no me vaya a dormir, pero la verdad después de la experiencia que tuve deseaba estar sola, después de que insistieran y al escuchar mi negativa pues todos dijeron que sería mejor ir a dormir también cosa que mañana la seguíamos, me despedí de todos con un beso en la mejilla y me fui a mi habitación.
Cuando llegué a mi habitación, lo primero que hice fue cerrar la puerta con llave, aún estaba fresca todas las sensaciones que tuve cuando Juan Carlos me manoseo, me hizo sentir su verga y se corrió encima de mi culito, tenía muchas ideas en la cabeza y al mismo tiempo tenía sentimientos encontrados, por un lado me había gustado todo lo que paso pero por otro lado pues pensaba que estaba mal lo que había pasado, estaba muy confundida sobre todo lo que había pasado en la noche desde que me vestí de chica, lo que comenzó como un juego terminó siendo algo muy serio para mí. Me fui hacía el ropero para sacar una trusa nueva ya que la que traía puesta aún estaba húmeda, encontré una trusa, un poco más atrevida (mas chica dejaba ver mas mis nalgas) que la anterior, de color blanca con corazones guindas y rojos, busqué un poco mas y encontré el brasier que hacía juego con la tanga, cerré el cajón de ropa interiores y abrí el de buzos, saqué un buzo plomo de lycra para irme a dormir, por último busqué un polo suelto de color blanco con una figura de osito. Me acerqué a la cama y dejé toda la ropa que me pondría como pijama, lo primero que hice fue sacarme la trusa que llevaba puesta, cuando me la terminé de quitar me vinieron todas esas sensaciones que tuve cuando estuve con Juan Carlos, sin querer empecé a oler la trusa con el semen de Juan Carlos, tenía un olor que me encantaba y al mismo tiempo sin darme cuenta me empecé a excitar, como me gustaba el olor pues me pregunté si me gustaría el sabor, como el semen que me había caído en mis nalgas pues ya estaba seco tan solo me quedaba la humedad de la trusa que estaba oliendo, sin si quiera pensarlo saqué solo la punta de mi lengua y la pasé por la trusa, tenía un sabor tan fuerte como el olor pero al mismo tiempo me gustaba dicho sabor, no lo pensé dos veces, saqué toda mi lengua y la pase por la trusa, el sabor se hizo mucho mas fuerte pero muy rico, es un sabor que aún ahora no podría explicarlo, todas mis confusiones se fueron a un lado y ahora solo pensaba que me había encantado mucho lo que había pasado, así que fui al baño, busqué papel, me eche en la cama y oliendo mi trusa con el semen de Juan Carlos me masturbe pensando que Juan Carlos me estaba haciendo todo lo que me hizo, tuve un orgasmo realmente asombroso, me había masturbado varias veces pero el placer que sentí cuando lo hice esta vez fue mucho mejor en todo sentido y más aún oliendo el semen de Juan Carlos, esperé un par de minutos para limpiar, me desnudé y me puse la pijama, solo que esta vez si me miré al espejo y fue la primera vez que veía que mi trasero era bien redondo y paradito, gracias a la lycra que se pegaba a mi trasero y piernas, me miré un rato mas al espejo diciéndome para mí misma que era toda una chica, apagué la luz y me fui a dormir.
Espero que les haya gustado la primera parte del comienzo de mi verdadera vida, en pocos días estaré publicando la segunda parte del relato, tampoco deseaba aburrirlos mucho. Gracias por leerme y espero que me comenten.

