Mi novia cumple mis fantasias
mayo 9, 2012 by admin
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Había llegado el mes de julio y con el las vacaciones, Carla ( mi novia ) y yo habíamos planificado ir a pasar unos días a la playa. Antes de nada me gustaría describiros como es ella.
Tiene 27 años mide 1,70cm de pelo moreno y con ojos marrones. Tiene un cuerpo muy morboso, sus medidas son 95-63-92 así que podéis imaginar que tiene unas buenas tetas y un buen culito.
Es secretaria por lo que siempre va en la perfecta combinación entre provocadora y correcta.
Al llegar a la costa fuimos a dejar las maletas en el apartamento y salimos a tomar algo aprovechando que todo y ser de noche hacia una temperatura excelente.
Mientras buscábamos algún sitio pude fijarme que su modelito llamaba la atención de muchos, iba con unos shorts ajustados y un top palabra de honor , es decir un trocito de tela que solo le tapa la parte de las tetas.
Nos tomamos un par de copas y decidimos volver a casa ya que estábamos cansados, al llegar ,ella se fue a cambiar y yo puse la tele para hacer tiempo mientras que llegaba.
Debido a la hora que hora en un canal del TDT estaban pasando una película porno que me llamo mucho la atención ya que la protagonista era una secretaria que primero empezó a mamarle la polla a su jefe hasta que supuestamente un compañero de trabajo entraba en la oficina y pillaba al jefe follandose a la secretaria.
En ese instante mi mujer se sentó conmigo en el sofá y vio la escena justo en el momento que mas interesante estaba.
La chica al entrar el otro hombre se arrodillaba entre los 2 para empezar a chupar esas dos pollas y empezar a hacer un trío con ellos.
Yo estaba realmente caliente, le metí la mano a mi mujer directamente en el conejito ( recién depilado ) y empecé a pajearla. No tardo mucho en tener todo el xoxito humedo momento en el que ella me devolvió el favor abriendo el pantalón y haciéndome una buena mamada con la excusa de que así podía seguir mirando la peli se puso a cuatro patas y mientras me iba mamando la polla dejo el culito en pompa para que no parase de meterle 2 deditos tanto en su dulce culo como en el conejo.
La película me dio una idea muy morbosa, me gustaba la idea de ver a mi novia con otro tío ya que la imagina echa una putita cumpliendo nuestros deseos y entre la película y la fantasía que me rondaba en la cabeza me corrí en su boca mientras que ella me daba sus últimos lametazos.
Nos fuimos a la cama y a la mañana siguiente me levante muy cachondo imaginando aquella fantasía así que decidí contársela.
Fuimos a la playa después de desayunar y cuando llevábamos un rato le pregunte:
– ¿Porque no haces un poco de top-less?
– Como que me pides que haga top-less si a ti no te gusta que lo haga
– Por mi si lo haces no ahí problema
Al final lo hizo pero desconfió un poco de que fuera yo quien se lo pidiera ya que nunca se lo había dicho. Mientras tanto yo aproveche para fijarme en como muchos tíos de la playa e incluso los hombres que iban con su mujer al pasar por delante nuestro se fijaban en esas preciosas tetas de mi novia y yo cada vez me podía mas cachondo dejando y siendo consciente de que los hombres miraban con deseo a Carla.
Después de comer nos sentamos en el sofá y me atreví a confesarle mi sueño pero conociéndola le conté la fantasía de distinta manera:
-Carla tengo que contarte un sueño que he tenido esta noche que no puedo sacarme de la cabeza
-Explicamelo
-He soñado que estábamos en la cama follando hasta que nos dábamos cuenta que había un hombre mirando como lo hacíamos pajeándose.
Lo bueno del sueño es que llegaba un punto donde el hombre se acercaba a ti mientras que yo te tenía a 4 patas y tú empezabas primero a pajearlo para luego empezar a comérsela.
Al acabar de contárselo se quedo callada hasta que me pregunto:
-¿Y te a puesto cachondo ese sueño?
No le tuve que contestar ya que tenia la polla durísima solo de imaginarme la situación.
Al darse cuenta primero se enfado ya que dijo que eso significaba que no la quería pero poco a poco y haciéndole entender que solo era una fantasía donde ella disfrutaría entro en razón.
Ella se fue imaginando que seria una experiencia nueva donde todos los pasaríamos bien así que me pregunto:
-¿Con quien tienes pensando hacerlo? Que quieres hablar con algún amigo tuyo? o yo con alguna amigo mío?
-No prefiero que sea alguien que no conozcamos así no habrá problemas.
Empezamos a pensar como hacer realidad esa fantasía hasta que nos acordamos que en el canal donde vimos la película porno justa debajo la gente podía dejar comentarios para contactar.
Esperamos de nuevo a que fuera de noche y pusimos el canal; mandamos nuestro particular mensaje:
-¿Alguien quiere charlar y pasárselo en grande con mi novia?
Al poco teníamos un montón de llamadas de tíos que querían pasarlo bien así que al azar conteste a una llamada:
-Hola
-¿Hola tu has mandado un sms preguntando si alguien quería charlar con tu novia?
-¿Si somos nosotros la tengo aquí al lado quieres que te la pase?
-Claro
-¿Hola soy Carla que tal estas?
-¿Bien y tu? Yo me llamo Carlos
-Calentita aquí con mi novio y tu estas cachondo
Mi novia en ese momento puso el altavoz para que yo pudiera escuchar como aquel chico le preguntaba que llevaba puesto o si le gustaba masturbarse o prefería que la masturbaran.
-Me encanta masturbarme pero también me gusta mucho que me toquen
-Yo tengo la polla dura porque no me cuentas como te masturbas cariño
Mientras que yo la iba masturbando ella le iba contando lo mucho que estaba disfrutando con su conejito y con la conversación , podía escuchar a Carlos como estaba disfrutando haciéndose una paja imaginándose a Carla y esta cada vez mas caliente le pregunto:
-Te gusta más una buena mamada o follar
-¿Las dos cosas preciosa y a ti?
-Me llama mucho la atención dar una buena mamada mientras me follan
Cuando lo escuche yo estaba ya muy cachondo así que deje que se masturbara ella sola hablando con Carlos y yo empecé a pajearme escuchando la conversación.
Al poco le pregunte directamente a Carlos:
-¿De donde eres? Nosotros somos de Barcelona pero ahora mismo estamos en *********************
-Yo soy de ahí
-¿Mira que bien, te apetece pasarte por aquí y seguimos hablando en persona?
Mientras que esperábamos la llegada de Carlos yo empecé a comerle las tetas a Carla mientras iba metiéndole los deditos en el coño o le acariciaba el clítoris para que cuando llegara nuestro amigo estuviera realmente caliente.
No tardo mucho en llegar la verdad. Al entrar por la cara que puso de sorpresa deduci que no se imaginaba que Carla estuviera tan buena.
Después de las presentaciones formales no fuimos directamente hacia el dormitorio a seguir con la fiesta.
Tumbe a Carla en el medio de la cama y me senté a su lado, ella misma invito a Carlos a sentarse al otro lado.
Mientras este se sentaba a mi me empezó a hacer una paja (bajando y subiendo lentamente con su mano ) y acariciándome los huevos
Carlos empezó a pajearse mirando la situación hasta que Carla le dijo:
-Sabes que me gusta mucho que me coman las tetas
El cogio el mensaje de inmediato, empezó a lamerle las tetas disfrutando de ellas al máximo mientras que seguía pajeándose.
Yo no tarde en empezar a masturbarla y Carlos por su lado mientras le lamía las tetas y la agarraba del culo aprovechaba para masturbarle el ano, por lo que Carla estaba extasiada, estaba echa toda una putita recibiendo tanto placer, no tardo mucho en alargar la mano mientras me mirababa sonriendo para cogerle la polla a Carlos y empezar a sobarla bien
Estábamos uno a cada lado suyo masturbándola y recibiendo una de sus excelentes pajas.
Yo me incorpore un poco y le metí la polla en la boca , Carlos se tumbo en la cama y empezó a comerle el coño, Carla no paraba de gemir , me comía la polla disfrutando mas de lo habitual ya que ella también estaba disfrutando de lo lindo .
Carlos le pasaba la lengua por el coño pero también le gustaba lamerle el ano, a mi me encantaba ver a Carla disfrutar ,estaba realmente caliente con la situación.
Después de chuparme un buen rato la polla me comento que queria saborear tambien la polla de Carlos
-Tumbate en la cama para que pueda probar que tal esta tu polla
Carlos se tumbo Carla se puso a 4 patas a comerle la polla y mientras tanto yo primero empecé a pajearme viendo como le comía la polla los huevos mientras no paraba de pajear a Carlos a la vez que se masturbaba y se daba palmaditas en el conejito.
Cuando ya estaba tan caliente que no podía mas la cogi por detrás y empecé a follarme mientras que ella no se sacaba la polla de la boca.
En el éxtasis de aquella nueva experiencia le pregunte:
-¿Esta buena la polla cariño? Te gusta todo esto
Entre gemidos confeso:
-Me encanta de verdad, a sido una muy buena idea , follame fuerte!!
Al poco me tumbe yo en la cama y ella cambio los papeles, me empezó a comer la polla a mi mientras que Carlos la tumbo en la cama para empezar a follarse a placer.
Ella se cogio las piernas para abrirlas y Carlos mientras se la follaba yo de mientras me puso de pie encima de su cabeza y mientras me pajeaba ella me lamía los huevos y el ano la verdad la combinación de esas 3 cosas me encanta.
Al final cuando ya no me conformaba en solo recibir una mamada le pregunte que tal le parecía si nos la follábamos los 2 a la vez y al ir tan cachonda acepto sin rechistar.
Me tumbe en la cama , ella se puso encima mio para que yo pudiera empezar a follarmela y aprovechando que Carlos la tenia mas pequeña que yo el disfruto dandole por el culo.
Carla parecía que estuviera teniendo un orgasmo constante le encantaba la sensación de notar 2 buenas pollas para ella sola hasta que ya no aguanto mas y se corrio xillando como una autentica zorrita
Al poco nos pusimos de pie para recibir una mamada por turnos que fue nuestro fin ya que ya no podíamos mas, me corrí primero en sus tetas y Carlos no tardo ni 10 segundos en mancharle la barriga y las tetas también con su semen.
Espero que hayas disfrutado con este relato, espero vuestros comentarios
El fetiche con las manos
abril 24, 2012 by admin
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A ella le gustaban los hombres grandes y fuertes, de hombros anchos y aspecto enérgico. Siempre había creído que un hombre grande hacía el amor con más fuerza, y por eso todos sus amantes habían sido siempre verdaderas montañas humanas.
Le gustaba que fuesen altos, eso siempre, y la voz debía ser grave. Lo demás no le importaba tanto: le daba igual que fuesen o no musculosos, mientras mantuvieran una complexión tirando a lo imponente. Pero las manos… las manos eran lo esencial. Las manos de un hombre marcaban la diferencia: determinaban si ese sujeto iba a ser sólo un simple caballero invitándola a una copa, o el hombre que se la estaría follando -con suerte- horas después.
Le excitaban las manos de los hombres hasta un punto prácticamente inconfesable. Le gustaban cuanto más grandes mejor, y de dedos largos, por que se los imaginaba recorriendo sus labios de arriba a abajo, deslizándose distraídamente por su clítoris pulsante y ávido. Observaba el tamaño de los dedos con la delicia secreta de imaginárselos dentro, penetrándola, entrando y saliendo de ella con fuerza. Le gustaba tocarse mientras tenía los dedos de un hombre dentro, pero cuando realmente moría de placer era cuando a la vez le acariciaban el clítoris con rápidos lengüetazos.
Pero las manos no siempre tenían en su mente un uso tan obvio y explícito. Las manos de un hombre recorriendo su cuello, rodeando su cintura o acariciando sus pechos. Las manos de un hombre jugueteando suavemente con sus pezones, arrancándole las medias, acariciándole los muslos. Las manos de un hombre fuertemente aferradas a sus caderas, sacudiéndolas, aguantando el equilibrio de un movimiento rápido y animal. Las manos de un hombre agarrando con fuerza sus pechos cuando le montase, o tirándola del pelo, o arañando su espalda. La gentil mano de un hombre ayudándola, apartándole el cabello revuelto de la cara.
El fetiche con las manos le hacía perder tanto el norte, que algunas veces se desconcentraba mientras hacía el amor con un hombre. Bastaba sólo una ligera caricia para hacerla temblar, y todo su cuerpo vibraba encendido en dirección al amante. Pero se recomponía rápidamente, y entonces se ponía ella encima, y jugaba con ellos. Pasaba sus pechos sensibles y erectos por el pecho de él, y bajaba lentamente con su lengua. Los atraía a sus boca ávida como una bruja atrae a un incauto a su cueva, y disfrutaba saboreando sus sexos duros y ardientes, intensos como una droga. Luego se colocaba encima y les montaba y movía las caderas, en esa danza instintiva que nadie aprende y todos saben, pero no estaba satisfecha, no se sentía complacida hasta que ellos las poseían con sus manos.
Muchos no lo comprendían, pero los que sabían jugar con sus reglas lo usaban a su favor, y la excitaban y aplacaban a voluntad; a ésos pocos, ella los adoraba. Y más tarde, a solas, los recompensaba repetidamente, y en sus fantasías onanistas evocaba sus manos.
Mi ultima gran paja
noviembre 12, 2010 by admin
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Hola, me llamo Javier y este es el primer mini relato que publico. Les cuento que tengo 31 años, soy hetero, trabajo en una oficina y tengo una vida bastante “normal”. Sin embargo, dentro de mí se esconde otra personalidad, super morbosa y vouyerista, que al no ser compatible con las amistades, novia, familia, muchas veces termino escondiendo. Sin embargo, gracias a esta gran comunidad de escritores, me doy cuenta que, por lo menos, he enconrado un lugar donde puedo expresarme y ser libre de compartir mis deseos y fantasías más ocultos.
Lo que voy a contarles a continuación es cómo fue mi última gran paja, producto de la calentura que me agarró luego de leer durante varios días los relatos de este sitio. Fue un viernes que, ya en la oficina, no podía concentrarme y esperaba ansioso la hora de volver al hogar para poder pajearme con todo.
La cuestión es que llegué a casa del trabajo y, sin perder tiempo, me saqué toda la ropa y me quedé sólo con el boxer gris de algodón ajustado. Como les contaba, estaba muy caliente así que bastó que me acariciara un poco el miembro para que se endureciera enseguida. No esperé más, tomé el vibrador de la mesita de luz y me fui directo al baño. Allí moví la alfombra de la ducha al medio, cerca del inodoro, y me recosté boca arriba con las piernas abiertas y flexionadas. Comencé entonces a manosearme la pija lentamente por encima del calzoncillo. Sentía como se iba endureciendo cada vez más y más. Pasé una mano por debajo de la cola y empecé a tocarme el ano. Empujaba la tela del boxer hacia dentro, tratando de meterla en mi culo. El roce con el algodón me excitaba a más no poder. La temperatura de mi pija iba en aumento y segregó un poco de líquido que humedeció el boxer. Proseguí así un tiempo hasta que parecía que me había meado encima de lo mojado que estaba. Me saqué el calzoncillo para verlo mejor. Estaba todo baboseado. Lo acerqué a mi cara y comencé a saborearlo, primero con la punta de la lengua y luego con toda la boca. No dejé parte alguna sin probar, dedicando especial atención al lugar donde había estado mi pija, mis huevos y mi ano, impregnándome con sus olores y humedeciendo toda mi cara de saliva y jugo. Para ese entonces mi miembro estaba colorado, inflamado, y seguía segregando líquido como un volcán a punto de hacer erupción. Me corrí entonces con alfombra y todo bien cerca del inodoro. Levanté las piernas y apoyando la espalda sobre el marmol, llevé mis pies al lado de la cabeza, quedando la pija justo arriba de mi boca. De esta manera podía ver bien lo que hacía y, al mismo tiempo, recibir en mi boca todo el jugo que iba cayendo. También veía perfecto mi ano, así que tomé el vibrador, lo lubriqué con saliva y comencé a jugar. Primero lo moví lentamente haciendo círculos y después empecé a empujar hacia dentro, muy despacio, dejando que la presión lo llevara hacia fuera. Cuando se secaba, lo introducía en mi boca y lo chupaba como un caramelo, humedeciéndolo con la mezcla saliva y el jugo que caía de mi pija cada vez más hinchada y roja. Continue pajeandome el culo durante un rato, metiéndolo cada vez más adentro y aumentando la velocidad, hasta que sentí que no daba más y que iba a explotar. Sin dejar de masturbarme, agarré la pija con la otra mano, y me empecé a pajear con todo esperando la leche con la boca bien abierta y la lengua afuera. No tardé mucho en hacer erupción. Fuertes chorros de semen super caliente brotaron de golpe y fueron a inundar mi lengua, boca, cara, pelo, cuello y pecho. Me quedé un rato así acostado, disfrutando y gozando de mí mismo.
Finalmente me paré, me fui a dar una ducha caliente y me acosté desnudo a dormir, super relajado y más que satisfecho

